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Hablemos de educación

Tag: Las Vegas workers rights

WILMER MEJIA: da de comer a personas sin hogar, trabaja con jóvenes pandilleros y…

Willmer
Para desafiar las estadísticas existe gente como el joven Willmer Mejía.
Y es que los dados están tan cargados con el plomo de malas noticias: la deserción escolar, las gangas, los embarazos a destiempo, la falta de una figura paterna y demás, que apostar a nuestra juventud hispana es un acto de fe, más que de cifras.
Willmer Mejia, a sus 24 años, de madre guatemalteca, es formal, trabajador, estudioso y espiritual. Un hispano que cree en la capacitación y quien ha demostrado una vocación de servicio inagotable.
Empezó a trabajar muy tempranamente para ayudar a su madre con los gastos de la casa. Y sin descuidar sus tareas académicas, ni dejar de lado su compromiso con la iglesia, Willmer, al cumplir la mayoría de edad, ya era supervisor de piso del Tropicana.
Sus amigos lo describen como carismático, elocuente, maduro para su edad, respetuoso, apegado a los valores familiares y siempre dispuesto a ayudar.
Su madre lo considera inquieto y abordable. El se describe a si mismo como un amigo leal.
Amante de la música, Willmer toca la batería y el teclado y le encanta el basquetbol. Acaba de concluir la carrera de Administración de Empresa y se apresta a entrar a UNLV en el área de Finanzas.
Su conversación denota un carácter humilde y una habilidad natural para conectar con personas extrañas. Tal vez, me atrevo a concluir, el haber tenido que cambiar de escuela tantas veces, lo adiestró en el arte de hacer amigos con facilidad.
Su labor en la comunidad incluye proyectos desde dar de comer a personas sin hogar, hasta trabajar con jóvenes involucrados en actos de violencia, drogadicción y victimas de abuso sexual. El pastor lo considera su mano derecha. Y es, además, cantante, el hombre de la casa y un hijo que puede decir, sin una pizca de dolor o de rencor: “Mi padre nos dejo cuando yo tenia seis meses…lo vi por primera vez a los 16 años”. “Cuando nos presentaron, se miraba feliz”
Por su liderazgo y su articulado bilingüismo, Willmer es reconocido y admirado. Por ser el primero en llegar y el ultimo en irse, por vivir colmado de esperanza y regando esperanzas, convencido de que con enfoque y fe, todo es posible, Willmer, ¡hoy te celebramos!

Alba de las Sombras: Una Indocumentada

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Alba, cuando trabajó con la tarjeta del seguro social de una amiga de New Jersey, se llamaba Cecilia, y a partir del 2004, al llegar a Las Vegas, compró el nombre de Martha en una esquina cerca de Eastern con Bonanza.
Alba salió de Republica Dominica con una visa de paseo poco después del 9/11, usando otro nombre que temió publicar. A salida del país dejó tres hijos. Los dos más pequeños quedaron bajo la custodia del papá. Esta custodia nunca supuso ser una ausencia extendida, si no un arreglo temporal. Desde entonces han pasado once largos años.
Alba es una mujer cincuentona, morena y trabajadora.
Desde su llegada a los Estados Unidos se ha dedicado a limpiar casas y a cuidar los niños ajenos, a pesar de que con anterioridad se dedicaba a vender relojes Rolex y Cartier en una de las tiendas más prestigiosas de su pueblo natal.
En New Jersey tuvo la suerte de caer en las manos de una pareja de médicos con dos hijos. Los señores fueron, a su manera de ver “sumamente amables con ella.” Le proporcionaron una habitación en el sótano de la casa, el pan nuestro de cada día y un salario de US$350 dólares por semana, el cual le pagaban muy puntualmente los domingos por la mañana, antes de Alba tomar el día libre.
A su vez, Alba, conocida por ellos como Cecilia, se ocupaba seis veces por semana de cuidar a Zacharias y Jacob, limpiar la casa de arriba a abajo, cocinar las tres comidas, planchar la ropa, fregar los platos, mojar las plantas, pasear al perro, y además organizar los armarios y acomodar la despensa al menos una vez por semana. Sus días consistían de 17 horas laborales que empezaban las cinco mañana y no se extendían, por lo regular, pasadas las diez de la noche; o sea que recibía una compensación de $3.43 por hora (17 x 6 /$350)
Aunque carecía de seguro médico, de plan de retiro, de vacaciones pagadas, Alba me confiesa que en aquellos días se sentía “una mujer realmente afortunada.” Y es que comparada con su próxima patrona, Miss. Laquisha, la pareja de médicos eran a walk in the park.
La señora Laquisha requería de Alba todos los oficios citados anteriormente, pero nunca le pagaba a tiempo, y “para decir la verdad, ni siquiera me pagaba todo lo que me debía”, me dice.
La hija de Miss. Laquisha, una niña adoptada, tiene necesidades especiales. Es una criatura violenta, intranquila, que no duerme. La pequeña despierta muchas veces por las noches y como la madre no se levanta, viene a buscar a Martha.
Martha, a quien conocemos como Alba, fue recientemente hospitalizada debido a un severo desgaste físico.
Dada la severidad de su condición el doctor le pidió que dejara el trabajo.
Pero imagínese, ¿cómo puedo yo dejar de trabajar?, me pregunta, se pregunta a sí misma…le pregunta a usted.
La situación de Alba no es única.
Cientos de miles de trabajadores indocumentados están sufriendo abusos similares y peores: los obreros de la construcción en Texas, los granjeros en Iowa, los cocineros en New York, los agricultores en California, las niñeras y domésticas de Nevada, ¡la lista es larga!
Y es por Alba y por los 11 millones de indocumentados que hoy celebramos la lucha por la reforma migratoria. Y que celebramos las miles de mujeres que, como Alba, viven y trabajan en las sombras.

http://eltiempolv.com/articles/2013/05/16/ciudad_and_estado/doc519529c0ac023232035155.txt

Artemisa Blanco: Nacida para dirigir

“Recuerdo con claridad ese día en el que yo, en una libreta amarilla, comparé los resultados de un año contra el otro de un precinto electoral. En ese justo momento, supe que entendía esto y que había nacido para hacerlo.”
En su libro, De qué color es tu paracaídas, Richard Bolles dice: “Mientras más clara es la visión de lo que buscas, más cerca estás de encontrarlo, porque aquello que buscas, también te está buscando a ti.”
A veces a nosotros nos cuesta mucho encontrar nuestro destino.
Artemisa Blanco, Artie, entendió cuál era el suyo, siendo casi una niña: había nacido para dirigir campañas, para inclinar la balanza electoral de un lado para el otro.

Artie se crió en una casita en medio del barrio, comprada con el dinero que su papá recibió debido a un accidente en el cual perdió una de sus manos. “Era una casita sin gabinetes, sin piso y con el tercer asiento de nuestra “van” como sofá, pero con mucho calor de familia, estructura y comida casera”.
Artie recuerda a su padre muy involucrado en la Asociación de Padres y Maestros, (Parent- Teacher Association, PTA) y sumamente activo en las elecciones locales.

En otoño del 2009, Artie llegó a Las Vegas contratada por The Hispanic Institute (THI)
En poco más de un año, bajo su liderazgo, THI inscribió a más de diez mil nuevos votantes y su tropa de jóvenes hispanos tocó en más de 156,000 puertas. “Nuestros jóvenes no pueden, en su mayoría, darse el lujo de servir de voluntarios cuando sus necesidades básicas no están cubiertas. Por eso me empeño en darles una oportunidad de servicio y de trabajo, como la que yo recibí de parte del congresista Gene Green.”
“Cuando mi papá me decía que fuera a solicitar trabajo a la oficina de este congresista, yo le contestaba:
“-pero papá, ¿quien le va a hacer caso una pobre muchacha de barrio?…”
Veinte y tantas primaveras después, Artie es la Directora Estatal de uno de los sindicatos más poderosos de los Estados Unidos y la artesana de múltiples campañas exitosas en todo el país.

Gracias a su visión se instauro en Las Vegas “Mi Familia Vota”, una organización sin ánimo de lucro, cuyo propósito es unir a la comunidad y a sus aliados con el fin de promover la justicia social e igualdad económica para los hispanos.
Y es por esa gran capacidad analítica y su agudo instinto político, ahora dedicado al servicio de la comunidad laboral, que hoy con mucho cariño celebramos a nuestra querida Artie!

http://www.eltiempolv.com/articles/2011/04/21/en_profundo/doc4db06b2169c31259091543.txt