Coco'sWords

Hablemos de educación

Category: Education

Diversificación de la educación

Por Hergit “COCO” Llenas

Dice un proverbio que la fortuna favorece a los valientes. Si alguna vez ha habido una oportunidad para que los líderes de la educación reexaminen su manera de ver y de invertir los recursos necesarios para afrontar los retos del presente, esa oportunidad es ahora.

Bruce Hermie, un veterano director de escuela quien trabaja en el campo de reformas educativas para la American Federation for Children, dijo en un artículo publicado la semana pasada que, a raíz de la pandemia del Corona Virus, los educadores están navegando en aguas completamente desconocidas. Esto debido a “que todos los planes que se hicieron en enero con respecto a los presupuestos o al manejo de las plataformas digitales quedaron -de golpe- pulverizados”. Con el impacto fiscal que esta crisis ha tenido en las finanzas personales, institucionales, estatales y nacionales, cabe preguntarse ¿cuáles serán las ramificaciones a largo plazo que los inevitables cortes tendrán en el crecimiento y la vitalidad de las escuelas?

Ahora más que nunca es imperativo que los líderes de la educación piensen no solo en cómo sobrevivir la realidad inmediata, pero también en cómo encontrar la inspiración y la valentía imprescindibles para que, al salir de esta crisis, las escuelas afloren más fuertes y efectivas. De no ser así, los estudiantes, maestros y la comunidad pagaran un alto precio.

Recientemente, USA Today publicó una encuesta en la cual se encontró que 1 de cada 5 maestros dijo que no se va a reportar a trabajar este otoño. Otra encuesta, indicó que el 60% de los padres está dispuesto a continuar educando a sus hijos desde casa o buscar otras opciones escolares antes que enviarlos de regreso a un plantel. Armados con esta información, los educadores deben prepararse, ajustarse para enseñar a través de clases hibridas, a distancia, presenciales o cualquier otro modelo que responda a los escenarios tan inusuales que el ahora amerita. Y antes de decidirse por uno u otro modelo, lo recomendable sería que los padres y los estudiantes sean quienes decidan el método más adecuado para ellos. De manera que la respuesta esté en sintonía con sus propias realidades.

No es típico que las escuelas dejen decidir a los destinatarios cómo lucirá el producto de la educación, pero cabe preguntarse: ¿si no es ahora, entonces cuándo?… ¿Por qué no dejar que los maestros y los padres planeen cuanta enseñanza se impartirá en línea y cuanto en persona? De esta forma, sería el destinatario/usuario quien dictaría los términos y no, como suele ser el caso, que la cola menee al perro, en vez del perro menar la cola. Es decir, que los sistemas educativos se ajusten a las familias y no al revés.

Al mismo tiempo, los maestros que no quieren arriesgarse a volver a un salón, podrían continuar educando desde sus casas. Además, esta alternativa ayudaría a acelerar el desarrollo profesional de los docentes en cuanto a sus habilidades para impartir clases a distancia, lo cual favorecería la evolución general de las competencias y estrategias de esta modalidad.

Antes que lamentarse, las escuelas podrían asir esta oportunidad con valor para lograr la fortuna de diversificar la educación de una y vez por todas. A corto plazo, esta diversificación permitiría una reducción en el número de estudiantes por clase, facilitando así el distanciamiento social requerido bajo las presentes circunstancias. A la larga, esta flexibilidad expandería el acceso a otros y nuevos medios de entrega del servicio educativo. Ya, miles de familias requieren dicha flexibilidad por razones que van desde la salud hasta la ventaja de tener horarios más flexibles. Y desde luego, es de esperarse que los padres se motivarán a estar más involucrados.

Las escuelas que se empeñen en hacer las cosas como antes, arriesgan quedarse fuera de control y las más imaginativas, resurgirán fortalecidas si demuestran la capacidad de ajuste que nuestros niños tanto necesitan en estos momentos.

El poder de los padres

Hergit “Coco” Llenas
DIRECTORA DE PARTICIPACION HISPANA
PARA LA AMERICAN FEDERATION FOR CHILDREN

En este mes se cumplen 23 años de la muerte de Paulo Freire, un profesor y pensador que desarrolló el método Freire, el cual es un modelo educativo creado para alfabetizar las masas. Su nombre y su obra han marcado un punto y parte en la historia de la Educación en Latinoamericana y el mundo.

Para Paulo Freire la educación es un movimiento de carácter político. En uno de sus libros más famosos, La pedagogía del oprimido, el activista explica que, el problema educativo se resolverá cuando los oprimidos se concienticen de su situación y puedan lograr sus anhelos de cambio. Y para que esto ocurra, tendrán que entender que el cambio habrá de partir de ellos mismos y no del sistema. Ese sistema es parte de un mundo donde unos pocos tienen el poder, la riqueza y la tierra. A los dueños del poder, a quienes el revolucionario pensador describe como los opresores, no les interesa que la masa se eduque y piense por sí misma.

De la misma manera que encontraron oposición los campesinos que lucharon por la Reforma Agraria al querer poseer tierras y ser propietarios, así mismo en el ámbito de la educación, se llegará a un punto de plenitud y justicia social cuando los pueblos que viven sometidos a fuerzas sociales superiores se liberen del yugo de una educación tradicional. ¿Por qué?… porque la educación tradicional está diseñada para que los niños reciban cierto contenido y lo repitan sin cuestionar, el lugar de tener una visión crítica de la realidad.

Sostiene Freire que hay que desechar el modelo de enseñanza “bancaria” y remplazarla por una nueva manera de impartir docencia que no requiera la memorización y la repetición, sino el diálogo y el pensamiento crítico. La educación bancaria es descrita como “la concepción de la educación como un proceso en el que el educador deposita contenidos en la mente del estudiante”. El resultado sería entonces que “la pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación”. Y agrega: “Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado”.

De tal visión surgen las preguntas que cuestionan el estado de las cosas: ¿Por qué no tengo acceso a la educación que mis hijos merecen?, ¿por qué no enseñan educación financiera a fin que “el secreto” de hacer y multiplicar el dinero sea aprendido entre todos por igual? ¿por qué se hacen las decisiones más críticas sobre la educación de mis hijos sin mi participación?

En resumen, y parafraseando a Freire, hay que dejarse de ingenuidades y pensar que una nueva forma de entender el mundo va a ser un acto liberador gestionado por quienes inventaron la educación estandarizada. Aquellos que han creado la jaula ideológica no la van a desarmar por gusto. Les va a tocar a quienes buscan liberarse, padres, madres, masa, pueblo, unirse y empujar desde su empeño por un nuevo paradigma.

Lo que trajo la pandemia

Por Hergit “Coco” Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para la American Federation for Children

La tarea de educar a nuestros niños en el hogar tomó a muchos por sorpresa, pero después de un mes de necesarios ajustes, las familias están encontrando su ritmo. Poco a poco, la memoria de cómo dejar que los estudiantes lleven la delantera ha regresado y, en muchos casos, ha regresado para quedarse.

Para Lila, una madre boliviana que vive en Florida y cuyo pequeño actualmente cursa la primaria, no habrá vuelta atrás. No solo ha decidido que su niño no volverá a un plantel tradicional, sino que además se ha lanzado a organizar otros padres para juntos fundar una cooperativa que le permita ocuparse personalmente de la educación de sus hijos.

La idea no es nueva. Más de dos millones de padres de Estados Unidos llevan años ejerciendo este derecho.

En el presente, entregar a un sistema la responsabilidad de educar a su niño, le parece una pesadilla de la cual tenía que despertar. Los días de hacer fila alrededor de la cuadra para dejarlo frente a los portones del campus, buscar quien pudiera estar disponible a la hora de recogerlo, pagar por su cuidado hasta salir del trabajo y todo lo demás que dicho proceso conllevaba, ha quedado en el ayer.

Lila posee una personalidad curiosa y, gracias a ella, dice haber encontrado tantos recursos que, “quien no conoce bien a sus hijos, se podría perder en un laberinto de materiales y clases en línea”.

“Fíjate, en tres o cuatro horas cubrimos una gran cantidad de material, quizás más de lo que se cubriría en una escuela, ya que mi atención no está dividida y la de mi niño tampoco. ¡He descubierto tanto sobre él!, lo que se le hace fácil o difícil. Ya no es un problema para mí ponerlo a trabajar, independientemente en lo que aprende con rapidez, y luego, sentarme con él a navegar las partes donde tiene menos fortaleza. Además, me tranquiliza pensar que ya no le acosan en la escuela, que come comida casera y que tiene la libertad de volcarse en aquellas cosas que le apasionan, como el arte y -en particular- el dibujo y la danza”, agregó.

Por su parte, Lila ha reinventado su negocio. Como life coach o instructora de vida, ha movido sus consultas a plataformas virtuales como Skype y Zoom. En el pasado, sus clientes se encontraban con ella en persona. Dadas las restricciones del momento, Lila ejerce su profesión desde la comodidad de su casa.

“Ambos (mis clientes y yo) hemos aprendido a hacer las cosas de manera diferente. Lo mismo está pasando con la escuela. Mi comunicación con la maestra y el personal también ha cambiado. Todo ocurre en línea, pero irónicamente siento que ahora es más personal y las conversaciones son mucho más significativas que antes”, reconoce.

Así, cada semana la maestra y la mamá se reúnen en un espacio virtual a conversar sobre los avances y los retos del niño. Las circunstancias no son ideales, pero la llegada de la pandemia está logrando con los padres lo que los reformadores se han pasado una vida proponiendo: que, de una vez y por todas, es tiempo de repensar y reinventar la educación escolar.

@hergit11

Lo que trajo la pandemia

Ahora apremia pensar rápido


POR HERGIT “Coco” LLENAS
Directora Nacional de Participación Hispana para AFC

No habrá exámenes obligatorios para los estudiantes en el sistema escolar público hasta el próximo año escolar. La medida de suspender las pruebas por un año, proviene del Departamento de Educación como respuesta a la interrupción impuesta por el virus corona.

Para quienes han abogado por una profunda reforma en la educación K-12, esta crisis se ha convertido en el laboratorio forzoso para engendrar nuevas y no tan nuevas ideas. Abandonar las pruebas federales obligatorias, aunque solo sea temporalmente, es una (entre tantas) ideas largo tiempo debatidas. Ya que, dicen los ciertos expertos, dichos exámenes son un método poco justo para medir la comprensión y retención del material aprendido.

No les hace falta a los reformadores seguir gritando a los cuatro vientos que el sistema de educación escolar necesitaba ajustarse al presente. El presente ha llegado con sus urgentes circunstancias para pegarnos en la cara. Ahora no es asunto de sí o no, sino que se deben actualizar los procesos, incrementar la inventiva, permitir más latitud a la hora de impartir docencia, a fin de garantizar que, en todas partes, todos los estudiantes reciban la educación que merecen. Ahora apremia pensar rápido y reinventarse. ¡Y menos mal!

Así, y con la finalidad de incentivar la innovación, el Congreso está estudiando un proyecto de ley que permitiría entregar micro-subvenciones a padres y maestros por igual. En vista de que de un día para otro la educación virtual, la escuela a distancia y el aprendizaje desde el hogar se han convertido en la norma, en las zonas urbanas, en las remotas, en barrios pobres y en suburbios ricos la necesidad está pariendo soluciones a granel.

En algunos lugares, los maestros están haciendo citas diarias por teléfono para conversar y guiar a los padres. En los campos de Carolina del Norte, se han enviado autobuses con antenas WIFI para que los niños se puedan conectar a estudiar. En otras ciudades, los maestros están dando lecciones en vivo a través de las opciones como watch parties en Facebook, entre otras plataformas sociales.

A los estudiantes que carecían de los medios para comprar una tableta o dispositivo similar, se les están prestando los equipos para llevarlos a casa y desde allí continuar aprendiendo. A su vez, el Departamento de Educación está trabajando con los gobernadores de cada Estado para que los distritos escolares no se queden de brazos cruzados, demandando de las administraciones correspondientes una respuesta adecuada y efectiva.

En resumen, que esta interrupción sin precedentes ha traído consigo un replanteamiento de la educación escolar que va más allá de los estudios publicados por investigadores, y de las ideologías, para entrar en el espacio de cada familia y tocarla en carne propia. A partir de este instante, la imagen que solíamos “ver” dentro de nuestros cerebros cuando decíamos “escuela”, ha cambiado.

La nueva imagen es la de una escuela que toma la forma del niño que necesita aprender, y no a la inversa. La palabra escuela ya no nos ubica dentro de las cuatro paredes de un edificio, porque al fin comprendemos que la escuela no es un lugar de concreto y de contratos, como dijo John Schilling, presidente de la American Federation for Children, sino que es una comunidad de estudiantes, familias y maestros que trabajan juntos en pos de avanzar el conocimiento y el aprendizaje, donde sea que los estudiantes se encuentren.
https://eltiempolv.com/opinion/ahora-apremia-pensar-rapido-y-reinventarse-115093/
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/ahora-apremia-pensar-rapido-reinventarse/20200403162028180494.html

La capacidad de recuperación de los sistemas educativos

Se estima que ya son 112 países donde se ha reportado al menos un caso del coronavirus y entre los grupos más afectados por el cierre de locales y eventos, se encuentran los niños, quienes han visto interrumpido su proceso de aprendizaje. De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ( UNESCO),  ahora mismo hay 363 millones de alumnos en todo el mundo que se han quedado sin escuela.

Para responder a la falta de acceso a los centros educativos y como medida preventiva para evitar la propagación de la enfermedad, la UNESCO ha sugerido buscar soluciones a través de la creación de una “comunidad de práctica más amplia para mejorar el intercambio de conocimientos, el aprendizaje entre iguales y la creación de capacidad en materia de aprendizaje abierto y a distancia.Estamos entrando en un territorio inexplorado y trabajando con los países para encontrar soluciones de alta tecnología, baja tecnología y sin tecnología para asegurar la continuidad del aprendizaje“, ha explicado la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay.

Además, la UNESCO ha compartido una lista de aplicaciones y plataformas de aprendizaje gratuitas a fin de que los maestros, padres y alumnos la empleen de manera inclusiva y con equidad. “Nos enfrentamos a una situación inusual con un gran número de países afectados por el mismo problema al mismo tiempo. Necesitamos unirnos no sólo para abordar las consecuencias educativas inmediatas de esta crisis sin precedentes, sino también para aumentar la capacidad de recuperación a largo plazo de los sistemas educativos“, ha dicho Stefania Giannini, subdirectora general de Educación de dicha organización.

A su vez, Ryan Baker, director del Penn Center for Learning Analytics, plantea la educación virtual como una de las posibles soluciones para lidiar con esta situación en particular. Si se pretende que las escuelas sigan funcionando, “deberán mudarse a sistemas de aprendizaje remotos. De esta forma, los niños no tendrán que exponerse al virus al ir a la escuela, pero no tendrán que sacrificar su tiempo de aprendizaje por ello”, declaró.

A fin de lograr este objetivo,será imprescindible que los profesores empiecen a familiarizarse con las herramientas de aprendizaje ofrecidas en el internet como Google Classroom, ASSISTments o Khan Academy. Así como también con nuevos espacios de interacción, como por ejemplo: las videoconferencias, las cuales quizás no sirvan para niños de primaria, pero podría ser una solución para alumnos de niveles más altos de preparatoria y a nivel universitario.

De hecho, Baker opina que, sobre todo en las escuelas de las zonas más adineradas, podría darse un drástico salto al estilo de aprendizaje basado en la web. Inclusive, puede ser que muchos de estos métodos se mantengan luego de pasada la crisis. No hay mal que por bien no venga, como reza un viejo proverbio y, al parecer, el coronavirus va a forzar el aceleramiento de medidas que promuevan la innovación, el acceso y la inclusión, con lo cual esperamos se mitiguen las desigualdades imperantes en la educación escolar

Maestros y soluciones al déficit

Las escuelas privadas emplean personal en ruta alterna al magisterio o sin el título de una facultad de educación. Curiosamente, es un dato que algunos grupos han empleado para demonizar la educación ofrecida por estas escuelas, culpándolas de ser negligentes.

La falta de maestros es uno de los tantos retos que enfrenta la educación escolar (K-12). Las facultades de educación no producen graduados en un número lo suficientemente alto para suplir todas las plazas disponibles. A fin de contrarrestar el déficit, los distritos escolares han creado alternativas para acceder al puesto de maestro.Con una especie de permiso temporal, un egresado de una carrera que no es la educación (por citar un caso) podría ejercer el profesorado, al tiempo que toma las materias correspondientes para capacitarse de manera formal. Esta opción le permite al sistema suplir con mayor rapidez la enorme necesidad de personal docente.

En algunos casos, los distritos recurren a reclutar maestros de otras ciudades atrayéndolos con un paquete de compensación más competitivo. Aunque esta idea le resuelve el problema al mejor postor, es solo una solución a medias porque se lleva los maestros de los distritos escolares con menos recursos, dejándolos en peor estado del que ya se encontraba. Al quitarle la ropa a un santo para vestir a otro, no se soluciona el problema general, únicamente se resuelve la situación local.

En ciertos estados, como Nevada, cada año escolar inicia con un déficit de 700-900 maestros, por lo que el Clark County School District ha optado por reclutar fuera del país. Así, se le han ofrecido visas de trabajo a profesionales de la educación de Filipinas, entre otros países donde existe una población universitaria con dominio del inglés como segunda lengua. El experimento ha tenido sus baches, en parte por el elemento de choque entre ambas culturas, pero también ha tenido sus éxitos.

Además, se ha recurrido incluso a la práctica de dotar a los dreamers con permisos de trabajo, siempre y cuando quieran entrar a estudiar, y luego a
ejercer, el magisterio. La propuesta huele un poco a soborno, pero en tiempos desesperados se necesitan disposiciones en igual medida desesperadas. Ojalá que la preparación y el permiso de trabajo vengan de la mano con una verdadera vocación de servicio. Los resultados están por verse.
Otra manera de mantener un flujo constante de maestros es a través de un programa que recluta a jóvenes recién egresados de las universidades. La organización laica más conocida en esta labor es Teach for América (TFA).
Entre los reclutados de TFA, que he tenido el placer de conocer, noto que lo que les falta en horas de preparación académica formal, les sobra de pasión y corazón.

Para estos muchachos y muchachas también hay un elemento de choque cultural. Un gran porcentaje de candidatos de TFA proviene de estratos socioeconómicos acomodados. Cuando los envían a trabajar en escuelas localizadas en los barrios más deprimidos de los cascos urbanos, para ellos es un despertar repentino a otra “américa”, una que he escrito en minúscula porque es una nación triste y desgarrada.

Entonces, para recapitular, las escuelas gubernamentales están repletas de personal en ruta a/o sin capacitación formal en el magisterio, y eso es aceptable, pero ¿no lo es para una escuela no-gubernamental? ¡Menuda paradoja!

Maestros: Déficit y alternativas

La ola


En el agitado clima que estamos viviendo en medio de estas elecciones primarias, es refrescante observar desde lejos la ola de emociones que esta temporada despierta y constatar la ridiculez de toda la disfuncionalidad de este sistema. Con mayor frecuencia, un grupo significativo de votantes hemos decido declararnos no partisanos, lo que implica -por diseño- ser excluido del proceso democrático de selección de candidatos antes de que lleguen las elecciones generales, cuando otros ya eligieron por nosotros cuales serán los caballos que entrarán en la recta final. Y aunque al principio esa exclusión me pareció injusta y anti-democrática, ahora la idea me parece cómica. Agradezco la adorable perspectiva que me ha regalado, porque me permite el lujo de ser una observadora fría y distante.
En las elecciones previas, no sé cuántas veces escuché decir en los círculos que frecuentaba: “nuestras opciones se limitaban a escoger la menos mala entre dos malas alternativas”. La que ganó, obtuvo su triunfo gracias a otra ola. Un tsunami construido de rabia, de frustración y de odios. Alguien supo tomarle el pulso a la nación. Ese alguien tuvo la genial idea de sugerir que aquel que tuviera el coraje de tomar una tabla de surfear y subirse a esa ola, sería el próximo presidente de los Estados Unidos y los resultados están ahí para demostrarlo.
Tres años más tarde, el enojo continúa siguiendo la fuerza motivadora, pero en estos momentos el empujo viene del otro lado. Cuanto más furiosos los pongamos, más ganas les darán de salir a votar, parecería decir la escritura invisible en la pared. El rebaño distraído se deja llevar por tan simple propuesta.
Otros, los despiertos, sueñan por adelantado el colapso de una estructura inverosímil que no sirve para resolver ninguno de nuestros grandes problemas. En la ciudad del obelisco, mientras tanto, los rojos y azules se pierden en el laberinto de sus agendas e intereses, gestionado sin logros reales que ayuden a la gente de a pie, cabildeando en pos de los poderosos y llorando lágrimas de cocodrilos. Vienen y van. De ambos lados, con mayoría y ¡hasta con super-mayoría! en las Cámaras no se pasan medidas que han de cambiar de una vez por todas la encarcelación desproporcionada de hombres de piel oscura, la brecha académica de los estudiantes pobres, el uso desmedido de la fuerza policial, la contaminación del subsuelo, la problemática de los dreamers, la situación de los indocumentados, el acceso a salud de alta calidad y a bajo costo. Sin mencionar que el cuidado de nuestros ancianos/veteranos/enfermos mentales está fatal, la industria farmacológica: es el colmo, la manipulación genética de lo que comemos: ni hablar, y la lista sigue, sigue y sigue…
En el agitado clima que estamos viviendo, la propuesta de una verdadera democracia que nos represente es urgente y para ello se necesita que una masa crítica de gente despierte.

Carreras vocacionales

En los Estados Unidos existe un estigma cuando se trata de carreras vocacionales, según una encuesta publicada en noviembre que revela el mal entendimiento y la percepción negativa que existe en torno a las escuelas vocacionales, como lo expusiera Selene Rivera en su artículo: Hay demanda de trabajadores vocacionales, pero muchos jóvenes prefieren salarios mínimos.
Ninguna edad es muy temprana para comenzar a planear para el futuro de nuestros hijos. De hecho, lo ideal es comenzar a planear desde la escuela primaria. Sea un trabajo, una licenciatura, una escuela vocacional o técnica, hay que ir pensando en cómo ayudar al niño después de la graduación a encontrar su ruta o vocación.
Un estudiante puede tomar clases vocacionales desde el primer año de la escuela secundaria. A veces, esas clases apoyan el plan de estudios académico y son ofrecidas en escuelas especiales llamadas centros vocacionales. También los colegios comunitarios ofrecen programas vocacionales y técnicos de dos años, los cuales resultan ser una estupenda manera de capacitarse para una variedad de trabajos.
Una de las ventajas de escoger una escuela vocacional o comercial es poder adquirir una carrera a más bajo costo, pues “la deuda estudiantil en la cual se incurre es menor y facilita una entrada más rápida en la fuerza laboral que un título de cuatro años” según estableció un informe de Metal Supermarkets que es una firma internacional proveedora de metales.
“A pesar de las crecientes deudas de préstamos estudiantiles y la progresiva demanda mundial de puestos de trabajo calificados con gran seguridad laboral, la mayoría de los jóvenes todavía creen que asistir a la universidad tradicional es la única ruta hacia un futuro exitoso”, dice Stephen Schober, presidente y director ejecutivo de la compañía.
Para saber elegir un BUEN centro de formación vocacional o técnica, es menester preguntarse si la taza de graduación de dicho lugar es alta o baja. Es decir, ¿cuántos de sus estudiantes terminaron el programa? Pocos graduandos podría ser un indicativo de que a los estudiantes no les gusta el programa. Además, sería importante enterarse: -de las estadísticas de inserción laboral (que se traduce en el número de empleos encontrados una vez el estudiantado se gradúa). El nivel de endeudamiento al momento de la graduación (¿cuántos préstamos se tomaron para estudiar en esa escuela y qué porcentaje está atrasado con el pago?). Y qué opinan los estudiantes de sus experiencias como participantes de un programa determinado.
Mientras más informado logremos estar, mejor. De esta manera, se evita la falta de conocimiento sobre las escuelas y carreras profesionales, un desconocimiento que va en contra de las tendencias laborales actuales. Porque de acuerdo a Schober y al Departamento de Educación de Estados Unidos, las personas con educación comercial y técnica pueden tener más de probabilidades de ser empleados.
Planear el futuro de nuestros hijos

Padres unidos no serán vencidos

Entra un nuevo jugador a la arena de las políticas públicas dirigidas a la educación escolar (K-12). Se trata de los padres, quienes hasta la fecha han estado en la mesa de negociaciones más como parte del menú que como agentes de cambio con voz y opinión propias.

Las encuestas políticas muestran la creciente importancia de la educación en la mente de los votantes, especialmente en los sectores más marginados de la sociedad norteamericana. En el pasado, la falta de conocimiento para organizase y movilizarse ha frustrado los intentos de hacerse sentir, pero ¡eso está a punto de cambiar!

Gracias a dos latinas frustradas con el sistema, se ha formado un sindicato de padres con todos los elementos estructurales del sindicato obrero. De hecho, Keri Rodrigues (Massachusetts) y Alma “La Comadre” Márquez (California) fueron en otros tiempos organizadoras de campañas políticas y movimientos sindicales.

La visión de estas mamás-ninjas es conseguir que el balance de poder se incline de una vez y por todas del lado de las familias. Para lograrlo, la National Parents Union (Sindicato Nacional de Padres, en español) aspira a capacitar a nuevos líderes y a compartir estrategias ya probadas que transformen la voz de los padres en un instrumento tan sofisticado como numeroso. Quieren nivelar la falta de equidad imperante dentro de la maquinaria de las escuelas públicas.

Ambas mujeres han tenido que batallar con la manera hostil en que fueron tratadas cuando tuvieron algún cara a cara con el distrito y las escuelas. Su situación era absurda. Por un lado, a los padres se les acusa de no involucrarse lo suficiente en la educación de sus hijos y, por el otro, algunos se molestan cuando están muy involucrados.

“Nos tratan como si fuéramos incapaces de pensar por nosotras mismas”, dijo Rodríguez en una entrevista. Históricamente, las prácticas y políticas públicas se han enfocado en crear nuevas escuelas, subir los estándares, pagar mejores salarios a los maestros, y otras decisiones que se toman entre tecnócratas, sin preguntar a las familias de escasos recursos. A estas últimas, a su vez, les preocupa la violencia y las armas, el acoso escolar, las necesidades especiales de sus hijos o el aislamiento que sufren los pequeños con enfermedades mentales. Al parecer, existe una profunda desconexión entre los que deciden y aquellos sobre quienes se decide.

“Los padres no queremos envolvernos ni mantener comunicación con gente irrespetuosa”, continuó Rodríguez. “Nosotros no vamos a marchar en pos de modelos gubernamentales. De la única manera que esto va a funcionar es si escuchamos auténticamente a los padres”. De lograrlo, serán ellos quienes propongan soluciones a los de cuello y corbata, y no al revés. Esto, en mi opinión, tiene mucho más sentido.

@hergit11
https://cocoswords.com

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Madres y padres unidos jamás serán vencidos


http://hoyendelaware.com/madres-y-padres-unidos-jamas-seran-vencidos/

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos


https://www.mundiario.com/articulo/politica/madres-padres-unidos-jamas-seran-vencidos/20200219171754176057.html

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Las becas de la oportunidad

En su discurso a la nación, hace unos días, el presidente Trump tocó el tema de las Opportunity Scholarships, un programa cuyo nombre técnico es Tax Credit Scholarship o becas de crédito fiscal que llevan muchos años en algunos estados de la Unión. ¿A qué se refiere el presidente cuando habla de las Opportunity Scholarships?

En Ohio, Nevada, Arizona, Luisiana, Florida, entre otros estados, las Becas de la oportunidad están facilitando el traslado de fondos del sector privado a la educación escolar. ¿Cómo funciona esto? Pues es sencillo: por cada dólar que una persona o compañía dona a una organización sin fines de lucro, el donador recibe un crédito sobre su contribución.

En otras palabras, que si donas a una organización que entrega becas (Scholarship Granting Organization o SGO), el Departamento de impuestos (IRS) te retornará total o parcialmente un crédito. En algunos casos, por cada dólar donado recibirás un crédito de 0.50 centavos (si la ley dice que el crédito es de 50%), 0.75 centavos (75%), o dólar por dólar (100%), dependiendo de lo que la legislatura haya establecido para cada estado respectivamente.

A su vez, estas leyes estipulan que los destinatarios de las becas deben demostrar su nivel de ingreso. Este lenguaje se incluyó expresamente para excluir a quienes ya poseen los recursos económicos para pagar por una educación privada. De manera que los beneficiarios de las Opportunity Scholarships sean familias no privilegiadas.

Así, en algunos estados solo califican para la beca aquellas familias cuyo ingreso no excede cierto monto pre-establecido por la ley, basado en la tabla que emite el gobierno federal, conocida en inglés como la Federal Poverty Line. Cada año, el gobierno indica cuáles son los márgenes correspondientes para la subsistencia, de acuerdo con el tamaño de la familia.

Mientras mayor sea el número de miembros, mayor el monto. Las familias que reciben almuerzo gratuito o reducido en las escuelas gubernamentales están muy familiarizadas con este concepto, porque únicamente cuando su ingreso no excede el 185% sobre la línea, pueden sus niños comer gratis o con descuento en la cafetería de la escuela.

Por ejemplo, supongamos que en mi casa vivimos dos personas, mi hijo y yo. Si miro la tabla, encontraré que dice: en una casa compuesta de dos personas, la línea federal de pobreza, o sea el ingreso mínimo para subsistir es, digamos, de $20,000. Si estoy ganando $20,000 dólares al año, me encuentro 100% sobre la línea, si gano el doble ($40,000) estoy 200% sobre la línea y si gano el triple ($60,000), estoy 300% sobre la línea.

De la misma manera, las becas de la oportunidad han sido diseñadas para que tomen ventaja las familias entre un 100% y un 300% sobre la línea, lo cual varía de estado en estado.

La promulgación de una ley federal convertiría este incentivo a las donaciones educativas en algo más homogéneo, ya que el porcentaje de crédito sería fijo, sin variar según el territorio. Al tiempo que permitiría a los filántropos de todo el país donar a cualquier SGO. Los SGO pasarían estas donaciones en forma de becas para asistir con el costo de una escuela privada a familias de la clase media trabajadora, quienes quizás de otra forma nunca tendrían acceso a una escuela pagada.

@hergit11

https://cocoswords.com

Las becas de la oportunidad

LAS BECAS DE LA OPORTUNIDAD

Las Becas de la Oportunidad

Las Becas de la Oportunidad


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/las-becas-de-la-oportunidad/20200212110425175458.html

Las Becas de la Oportunidad

Las Becas de la Oportunidad