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Cuatro pilares para los niños ALPHA


Solo un 35% de los niños alfa (nacidos a partir del 2010) trabajará en un oficio que actualmente conocemos. El resto, un 65%, habrá de tener empleos en carreras que todavía no se han inventado. Y se proyecta que las carreras mejor pagadas serán aquellas asociadas con los campos de la ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas o STEAM -como se le conoce por sus siglas en inglés-. Muchas escuelas, tanto públicas como privadas se especializan en STEAM. Dentro de las públicas, suele ocurrir, que se ofrece este currículo más comúnmente en las escuelas denominadas magnets o charters. Ahora bien, ¿cómo se prepara a un estudiante para algo que no existe?… ¡Este es uno de los retos más importantes de nuestro tiempo!
Mientras los alfa son nativos de un mundo altamente tecnológico, nosotros (sus padres y profesores) somos inmigrantes recién bajados del bote. No obstante, los maestros a la vanguardia de la educación entienden esta inusual coyuntura histórica que les ha tocado vivir; es decir, venir del siglo XX a enseñar en el siglo XXI. De ahí su visión de preparar esta generación NO para un trabajo, sino para sí misma, lo cual significa darle los conocimientos y las herramientas para funcionar inteligentemente en un futuro lleno de variables aún por descubrir.
Inteligentemente significa adaptarse. Según el famoso psicólogo, filósofo y biólogo suizo Jean Piaget, la inteligencia es la capacidad de adaptación a cualquier medioambiente. En ella radica, se pone a prueba y queda demostrada la inteligencia humana.
Para lograr la meta de adaptar los estudiantes al mañana, el maestro ¡y los padres! deberán capacitarlos en cuatro dimensiones de aprendizaje. Primero que nada, el niño(a) debe aprender a descodificar la lengua. Si para el tercer grado de primaria un estudiante no sabe leer y escribir, le será imposible pasar al siguiente paso, que es la comprensión; o sea, aprender a hacer: hacerse de una idea, hacer conclusiones, hacer comparaciones.
Luego, deberá aprender a convivir, lo cual implica usar lo aprendido para encontrar objetivos comunes y descubrir soluciones. La incapacidad para convivir ha sido el mayor problema del siglo pasado. Las guerras, los linchamientos, el holocausto, entre muchas otras atrocidades han sido el producto de una humanidad que nunca aprendió la convivencia. Y finalmente, el alfa debe aprender a ser competente. No le bastará con saber lo que está escrito en un libro y repetirlo como un perico. Su competencia implicará ser creativo, capaz de solucionar problemas, de pensar de manera crítica, de tomar decisiones, de relacionarse con los demás, colaborar, negociar, de comunicarse con eficacia, de tener inteligencia emocional y de estar dispuesto a servir. Con una preparación STEAM y estos cuatro pilares básicos, la generación alfa estará mejor posicionada para llevar las riendas del porvenir.

de Hergit “Coco” Llenas

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Educación y elecciones

Millones de niños continúan atrapados en sistemas educativos escolares de bajo rendimiento. A pesar de que este país gasta $650 mil millones en la educación, todavía 40% de los estudiantes en cuarto y octavo grado no están leyendo a nivel ni saben matemáticas, lo cual es inaceptable. De ahí que, no sea sorpresa la avalancha de votos que respaldó a quienes quieren ver un cambio que beneficie a los niños y no a los sistemas.
El resultado de las elecciones confirma lo que muchas encuestas ya habían sugerido: que los votantes prefieren arrolladoramente a candidatos que apoyan el derecho de los padres a tener opciones escolares.
La American Federation for Children (AFC) es la organización nacional más grande que aboga y ayuda a que tantas familias como sea posible tengan acceso al mejor medioambiente educativo para sus hijos. Estas familias necesitaban de alguien que los representara y estuviera dispuesto a encarársele a los poderes que subvencionan las campañas de políticos opuestos a los expandir y defender este acceso. Por eso, y como lo ha venido haciendo por años, AFC y sus afiliados invirtieron de manera significativa para proteger la más importante causa social de nuestro tiempo. Y al hacerlo salieron victoriosos.
En Tennessee, la carrera para el puesto de Gobernador contó con dos candidatos, ambos comprometidos con una visión futurista de la educación: Bill Lee y Karl Dean. El recién electo Gobernador Bill Lee prometió mover cielo y tierra para darle a Tennessee un abanico de posibles opciones escolares de alta calidad. “Las investigaciones demuestran que no hay una sola forma para enseñar a todo el mundo, que se requieren alternativas para alinear la enseñanza con los intereses y talentos de los estudiantes”, dijo Shaka Mitchell, director estatal de AFC en Nashville, comentando sobre el triunfo de Lee. Y agregó: hay buenas escuelas en todos los sectores- del distrito, charters, independientes, basadas en el hogar, o a distancia y creo en la capacidad de esta nueva administración para mantener a nuestro Estado en una trayectoria ascendente respetando el poder que ejercen los padres cuando ellos deciden cuál es la mejor educación para sus hijos”.
En La Florida, el Gobernador electo Ron DeSantis y en Arizona, Ducey son también defensores de este tipo de programas.
Por su parte, en la legislatura, Nevada, Georgia, Wisconsin, Missouri, Oklahoma, Alabama, entre otros Estados premiaron con el éxito a aquellos candidatos que expresaron su apoyo a opciones escolares. (https://www.federationforchildren.org/election-results-2018-school-choice-won/)
Hoy día, 3.7 millones de estudiantes se benefician de escuelas charters y de becas para ir a escuelas privadas a través de subvenciones públicas. ¡Es bastante progreso! No obstante, queda todavía un largo camino por recorrer, especialmente para familias de bajos recursos y para ciertas minorías, incluyendo los Hispanos. En estas elecciones se ganaron muchas batallas, pero continua la lucha por dar a cada niño la educación que se merece.
De Hergit “Coco” Llenas

¿Por qué su código postal le puede perjudicar?

de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para la American Federation for Children

En una de mis vidas anteriores fui vendedora de bienes raíces. Mis clientes solían ser primeros compradores de clase media o media/baja. Con frecuencia, las familias que tenían hijos en edad escolar me llegaron a proponer que les encontrara cualquier cosa dentro del marco del precio que estaban dispuestos a pagar, sin importar mucho qué fuera o cómo se viera, siempre y cuando estuviera ubicada en una dirección cuya escuela asignada se destacara por su alto rendimiento académico. Entonces, en vez de ir a indagar a los motores de búsqueda que sirven a los profesionales del mundo inmobiliario, me iba a las páginas del distrito escolar a estudiar los reportes sobre las escuelas.
En más de una ocasión, mis familias tuvieron que claudicar el sueño de una casa y conformarse con un apartamento en un barrio “fino”, léase muy residencial.
Y esto era así porque las escuelas premiadas con cinco estrellas o consideraras tipo “A” (o cualquier otro tipo de métrica empleada para determinar el valor del desempeño escolar); estaban localizadas, por lo general, lejos de los vecindarios pobres y dentro de los suburbios donde viven las clases más pudientes.
Llegados a este punto, quizás se pregunte: ¿Y por qué?, ¿por qué están las escuelas con mejores recursos ubicadas en centros urbanos donde viven aquellos que gozan de mejores salarios e ingresos cuando debería ser lo contrario? Es decir, allí donde hay una necesidad más grande, deberían haber escuelas con mayor cantidad de recursos.
Para subvencionar las escuelas públicas existen fórmulas, éstas determinan de dónde salen los fondos. Las tres fuentes principales para mantener el costo de una escuela pública son: el gobierno estatal, el gobierno federal y el condado. El condado recauda fondos principalmente a través de la recolección de impuestos sobre la vivienda, entre otros.
Ahora bien, un ciudadano que vive en un vecindario donde el precio promedio de las casas es de medio millón de dólares pagará un porcentaje más alto de impuestos que otro ciudadano cuya residencia esté valorada, digamos en $115,000. De ahí que, la porción de impuestos que recauda el condado para mantener la escuela pública en un lugar caro será más alta que la porción de impuestos pagados por residencias ubicadas en barrios de gente trabajadora. Como resultado, se crea un tipo de segregación socio-económica.
Aquellos que tienen, aportan y reciben muchos más. Y las que no tienen para aportar mucho, reciben poco. En otras palabras, hay igualdad, porque la fórmula es aplicada a todos por igual, pero no hay EQUIDAD. Por definición, equidad significa “dar a cada uno lo que se merece en función de sus méritos o condiciones” y también “cualidad que consiste en no favorecer en un trato a una persona perjudicando a otra.”
En vista de que la fórmula es la fórmula, y eso no ha podido -hasta la fecha- cambiarlo nadie, las familias de bajos recursos están destinadas a no romper nunca con las cadenas de la desigualdad económica, siendo condenadas a mandar a sus hijos a escuelas con menos recursos, lo que puede derivar en un mediocre desempeño educativo. Y es por esa razón que su servidora y The American Federation for Children creen y luchan por defender opciones escolares para todos. A fin de que nuestros niños, especialmente aquellos más desfavorecidos, puedan tener acceso a una educación de alta calidad independientemente del código postal donde les haya tocado vivir.

¿Un sucio secreto?

de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de participación hispana
para la American federation for Children

Una de cada tres jóvenes que va a entrar en la escuela secundaria en el área metropolitana de Indianápolis ha reportado haber sido víctima de asalto sexual, según comentaba Tony Mason, Presidente de The Urban League (UL) en esta ciudad. –“Y estos son los casos reportados, pero hay mucho silencio alrededor de este tema. Sospechamos que la cifra es aún más alta,” añadió Guadalupe Kelle, quien está a cargo del programa de salud y bienestar para esta organización dedicada a dar soporte a la comunidad.
Aunque se han derrumbado muchos de los tabúes que dominaban la idiosincrasia de la sociedad latinoamericana, otros persisten a pesar de los tiempos.
Por ejemplo, en la época de la abuelita, era una vergüenza convertirse en una mujer divorciada, como lo era también casarse sin ser virgen. Y hasta hace unos pocos años, declararse abiertamente gay era un escándalo de proporciones mayúsculas. Sin embargo, cuando Ricky Martin vino a anunciar su destape, a nadie le pareció el final del mundo.
No obstante, si una jovencita ha sido violada o toqueteada, sus padres y/o allegados esconden la afrenta para -según ellos- “proteger al honor familiar”, forzando la víctima a guardar silencio sobre un tema que es tabú.
Explicaba la gran poeta Maya Angelou que este acto predatorio, especialmente cometido en niñas y jóvenes de tierna edad, convierte esa almita en un ser cínico, que pasa de no saber nada a no creer en nada. (“because rape on the body of a young person, more often than not, introduces cynicism, and there is nothing quite so tragic as a young cynic. Because it means the person has gone from knowing nothing to believing nothing.”)
¿Quiénes son los agresores? De acuerdo a Valeria Gurr, una experta en el área de prevención contra el abuso sexual de menores: “el violador, usualmente, es el novio de la madre, un tío, un primo, un amigo, un hermano u otra persona bienvenida y conocida en el seno de la familia. Rara vez es un completo extraño, aunque eso también puede darse. Por lo regular, es alguien mayor. Esa persona mayor inculca en el menor sentimientos de culpabilidad, complicidad, terror y/o temor, para evitar que lo delaten”.
A través de la imposición del silencio, se da impunidad al culpable, se daña la psiquis de la niña y se continúa perpetuando un tabú al cual ¡hace rato debió llegarle la hora!
Basta. Es hora de hablar sin morbosidad y desde el amor sobre las mujeres violadas en nuestras familias, con las mujeres violadas en nuestras escuelas, de las mujeres violadas en nuestra sociedad. Hay que sacar este esqueleto del armario si buscamos erradicar y curar una epidemia que está afligiendo tanto Indianápolis como el resto del país.

Este verano, ¿te toca recoger manzanas?

 de Hergit “Coco” Llenas
            

De Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para La American Federation For Children

Hay un fenómeno conocido como “the Summer loss.” Este se refiere a la pérdida que sufren nuestros niños cuando se pasan el verano sin estudiar y sin repasar lo aprendido. A fuerza de no practicar ni aplicar los conocimientos adquiridos, nuestros estudiantes pierden la memoria de ello. Como resultado, al regresar a la escuela en el otoño, los profesores (as) se ven forzados a repasar mucho del contenido enseñado en el curso anterior, a fin de refrescar los conocimientos previamente obtenidos y posteriormente olvidados. Porque, como reza el refrán: “lo que no se usa, se pierde” o mejor aún: “el hábito hace al monje.”
Hace 150 años atrás, la economía de los Estados Unidos se basaba en la agricultura. Durante los meses del verano, los dueños de sembradíos requerían con urgencia toda la mano de obra disponible a fin de recoger las cosechas.
De ahí que, los niños en edad escolar fueran empleados por sus padres o los patrones de sus padres para laborar en el campo.
Desde esa época hasta la modernidad, la economía Norte-americana ha pasado primero por la industrialización y luego, por una transición que la ha convertido -casi en su totalidad- en una economía de servicio: la banca, el mercado de valores, las plataformas de internet, las líneas áreas, UPS, etc.
No obstante, todavía en estos tiempos, a finales de mayo o principios de junio, muchas de las escuelas públicas cierran sus puertas, mandando los niños a casa. En vista de que ya no tienen manzanas que ir a recoger al rancho, los muchachos se dedican a cualquier otra actividad veraniega.
Si los padres están realmente involucrados en la educación, es posible que los pequeños no se fosilicen jugando video-games o mirando estupideces en la televisión y/o por YouTube. Aprovechando así su tiempo para leer, asistir a cursos de escritura, pintura, música, danza, teatro o cualquier otra actividad que ayude a desarrollar y expresar sus talentos creativos. Si los padres realmente están BIEN involucrados, a este itinerario se podrían añadir actividades deportivas, tales como la natación, el tenis, el balón pie, el baloncesto y demás.
Otros padres, quienes carecen de amplios recursos económicos, considerarían las bibliotecas públicas, los museos locales y/o las clases a bajo costo ofrecidas por el departamento estatal de Parque y recreaciones (Park and Recreations), las cuales cuentan con campamentos, talleres, seminarios y hasta programas para conseguir credenciales tales como la de salvavidas; por citar alguna. (Dichos programas varían de comunidad en comunidad.)
En el último de los casos, la opción de formar una biblioteca personal siempre queda al alcance de la mano, ya sea inscribiéndose a una biblioteca local o comprando libros por 0.99 centavos en diversos mercados de pulgas.
El punto es, que a nuestros polluelos no se les debe dejar ociosos en el verano.
Puesto que “la ociosidad es la madre de todos los vicios.” Así pues, busquemos la manera de llenar esa esponjita maravillosa que son sus cerebros con algo más valioso que la basura destinada a las masas no-pensantes. ¡A leer, pues, en el verano!

Rastreando el dinero

de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para American Federation for Children

A pocos días de haber sido dada a conocer la noticia de una nueva ley que permitiría crear en Puerto Rico escuelas charters (alianzas) y programas estatales de vales (o vouchers), el sindicato de maestros ha entablado una demanda en su contra.

Esta práctica es ya común por parte de este gremio, el cual tanto dentro como fuera de la isla, se ha dedicado por décadas a sofocar sistemáticamente todo proyecto legislativo que busque introducir otras opciones escolares para los estudiantes desde el kínder hasta el último año de la preparatoria.

Y usted –quizás- se preguntará: ¿cuál es el interés que tiene el sindicato de maestros de mantener las cosas como están?… Pues, los mensajes pagados por la multimillonaria agrupación dicen que lo hacen por salvar a nuestros niños de las garras de intereses que no tienen al estudiante como su foco de atención.

Aunque la verdadera razón detrás de la inversión de millones de dólares en campañas de difamación, más gastos de cortes y abogados, es mantener intacta una estructura que les genera miles de millones de dólares en recolección de fondos a nivel nacional, lo cual les convierte en uno de los gremios más ricos y poderosos del país.

Cada maestro que trabaja en una escuela pública está sujeto a pagarle mensualmente un costo de membresía al sindicato. A cambio, el sindicato negocia los términos laborales en acuerdos hechos con los distritos escolares. Dichos contratos establecen las condiciones de trabajo, los salarios y otras regulaciones que rigen al maestro empleado por una escuela pública.

Ahora bien, en un mercado abierto, donde los maestros podrían elegir dónde ir a ejercer su carrera, en un mercado que no dependa de la oferta de plazas creadas por un monopolio –el distrito-, se rompe la obligación de pagarle membresía al sindicato, puesto que los profesores podrían escoger entre un menú de empleadores diferentes. De igual manera, los padres, a su vez, podrían optar por inscribir a sus niños donde mejor les convenga, teniendo en cuenta las necesidades individuales de cada uno.

Siguiendo una lógica disparatada, el sindicato de maestros aboga por un sistema monolítico de escuelas públicas tradicionales que debe responsabilizarse de educar los niños de un país bajo un sistema de una sola talla que les sirva a todos. Esta lógica descarta la pluralidad de iniciativas enfocadas a servir al estudiante, para enfocarse en cómo servirse a sí misma.

Si seguimos de cerca el rastro del dinero, podemos ver con claridad que la motivación aquí no es el bienestar de nuestros hijos, pero la conservación y preservación de una estructura monetaria que se debilitaría con la introducción de cambios e innovaciones dentro del sistema educativo tradicional.

Este circo vergonzoso montado por el sindicato de maestro se repite ahora en Puerto Rico, como lo hiciera anteriormente ¡unas treinta veces! en el territorio continental.
A los padres de la Isla del Encanto les resta organizase y no permitir que les arranquen de las manos estas oportunidades tan necesarias para el futuro de sus hijos. Así que ¡a la carga, mis valientes!

de Hergit “Coco” Llenas

¡Ay, Puerto Rico!


de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para American Federation for Children

Los estudios demuestran que los niños de color (negros y latinos), continúan quedándose atrás en comparación con los estudiantes de la raza blanca y asiática. Este atraso es conocido como la brecha académica. Esta brecha académica no se ha cerrado en décadas; en consecuencia, nuestros niños hispanos no pueden competir en igualdad de condiciones en el mercado laboral ni en la realización del sueño americano.  

Para palear esta crisis y empujados por el estado de emergencia que los huracanes dejaron a su paso, la Secretaría de Educación de Puerto Rico está queriendo añadir al menú de opciones escolares las escuelas alianzas (o charter, como se les conoce en inglés).
Ahora mismo, la señora secretaría, Julia Keleher, cuenta con el soporte del Gobernador de la isla y con el apoyo de padres boricuas que vinieron desde el continente a compartir sus experiencias como usuarios de este modelo educativo.
Entre los testimonios compartidos, el Reverendo Michael Carrión, tocó las fibras de todos los corazones al narrar su odisea cuando estaba trabajando para crear una escuela para los niños y jóvenes del South Bronx, un vecindario plagado por las gangas, la pobreza y la violencia. Después de fracasar dos veces en el intento de lograr la autorización para abrir el plantel, el dinámico líder puertorriqueño consiguió que le otorgaran el permiso. Hoy día, su escuela charter es un modelo a seguir a la hora de mostrar un ejemplo de cómo se lograr cambiar la trayectoria de una población que vive en condiciones de alto riesgo.
Así mismo, una comitiva de padres, maestros y directores vinieron desde Filadelfia en representación de una escuela charter bilingüe llamada Antonia Pantoja. Las experiencias de este grupo iluminaron en San Juan a una audiencia poco acostumbrada a escuchar otras maneras de implementación, soporte académico e innovación que sí tienen cabida dentro de una charter, gracias a la amplia latitud que este tipo de escuela ofrece para la individualización de la enseñanza.
Como si fuera poco, Osvaldo García, el director y fundador de Passport, una charter para estudiantes que sufren de autismo, habló de la esperanza de mejores servicios ofrecidos a través de este tipo de iniciativas. En su exposición, compartió los detalles de cómo se consigue un más alto nivel de calidad al descentralizar las escuelas de la burocracia impuesta por los distritos.
Muchas familias puertorriqueñas aspiran a enviar a sus hijos a escuelas privadas o a otras escuelas distintas a las que le fueron asignadas en función del lugar dónde viven, pero no tienen el dinero para pagar por una educación privada y -bajo las leyes operantes- carecen de acceso a una charter.
La administración presente tiene la voluntad de mejorar esta realidad, pero (y como ya es costumbre), el sindicato de maestros ha lanzado una campaña para desacreditar esta propuesta, haciéndola pasar como un atentado de privatización que quiere acabar con la educación pública. A sabiendas de que las escuelas charter son públicas, gratuitas y abiertas a todos.
Nelson Mandela dijo: “Education is the most powerful weapon which you can use to change the world.” Es decir, la educación es el arma más poderosa que podemos usar para cambiar el mundo. Puerto Rico está listo para cambiar el suyo. Ojalá que las fuerzas opositoras y sus campañas de mentiras no sepulten de nuevo la idea de darle a la Isla del Encanto las oportunidades que tanto sus niños necesitan.

La nueva segregación socio-económica


de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para American Federation for Children

Durante el mes de enero, en toda la nación se ha celebrado la semana de las opciones escolares. Mucho se ha escrito sobre los diversos eventos que tuvieron lugar en cada una de las ciudades donde se dieron citas miles de padres, estudiantes, directores, maestros y líderes comunitarios para celebrar tan gloriosa ocasión. De manera que no lloveremos sobre mojado. Sin embargo, algo que nos parece pertinente es explicar con más calma ¿qué en sí se estuvo celebrando?
Por definición, la opción escolar es el derecho que tiene cada padre a escoger el mejor ambiente de aprendizaje para sus hijos; puesto que, como sabemos de sobra, cada niño(a) es único y diferente.
El derecho a escoger, una piensa, es la cosa más obvia del mundo. Cada día, nosotros lo ejercemos en los Estados Unidos de Norteamérica. Somos libres de usar el modelo de teléfonos que se nos antoja, las compañías y planes de los celulares que más nos convienen y lo mismo pasa con casi todos los demás aspectos de nuestra cotidianidad; ya sea el supermercado, el banco, el gimnasio, el seguro médico o la universidad. No obstante, cuando se trata de las escuelas públicas tradicionales, usted no tiene otra opción que mandar a sus polluelos a la escuela que le han asignado en función de su código postal.
Para quienes viven en códigos postales dónde hay muy buenas escuelas, este arreglo es ¡fenomenal! Para los que viven en áreas dónde las instituciones de enseñanza operan con bajo (o pésimo) rendimiento, la realidad es muy triste y pesarosa.
¿Por qué?… porque si no tiene usted los medios para pagar por otra OPCIÓN ESCOLAR, sus hijos estarán obligados a asistir a un plantel donde la excelencia académica brilla por su ausencia.
Desde luego, hay formas de darle la vuelta al sistema. Pregúntele a cualquier agente de bienes raíces y ella le dirá que una de las razones más contundentes para que un ser pensante -y con cachorritos- compre o alquile una propiedad, es el infalible, inefable, invictus argumento de mudarse a una zona en la cual las escuelas están catalogadas como de las mejores. El que no pueda pagar por tal privilegio, se queda, como decimos en mi media isla tropical: “con una mano delante y otra detrás”.
Entonces, para resolver este dilema de segregación socio-económica, surge la OPCIÓN ESCOLAR, cuyo propósito principal es darle una salida a aquellas familias que poseen recursos financieros limitados.
Así pues, la OPCIÓN ESCOLAR, como derecho y como movimiento, es uno de los pilares más importantes en el avance de una agenda de que defiende la igualdad social dentro de las comunidades desfavorecidas, sean éstas pobres, latinas y/o de color.
¿Qué tienen en común Barak Obama, Sonia Sotomayor y Condoleezza Rice?… ¡que recibieron una educación privada de alta calidad! De haber asistido a una escuela cayéndose a pedazos, es muy posible que no habrían llegado a ser quienes son hoy.
Las becas, los vouchers, las cuentas de ahorro para la educación (ESAs), las escuelas magnets, las escuelas charter, las escuelas privadas, la educación a distancia, la educación desde el hogar, la suma de todas las anteriores y sus múltiples posibles combinaciones, son salidas. Y son esas salidas lo que sacará de la pobreza a nuestros hijos y a todos los segmentos de la sociedad a quienes se les ha negado el derecho a escoger la excelencia debido a su código postal.
El derecho a una buena educación, aunque no tenga usted la billetera para pagarla, es el dilema de justicia social más importante de esta generación. Las celebraciones de enero son, simplemente, un recordatorio. No olvidemos, pues, que todos los niños merecen tener acceso a una educación de alta calidad que se ajuste a sus necesidades y lo prepare para hacer realidad el sueño de un futuro mejor. Y es eso, precisamente, lo que hemos estado celebrando con las opciones escolares.

Si no estamos sentados en la mesa, somos parte del menú

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De Hergit Penzo Llenas

Directora Nacional de Participación Hispana
para la American Federation for Children

Desde hace tiempo los legisladores de Tennessee han tenido la oportunidad de pasar diversas propuestas de ley que crearían Opciones Escolares*(ver articulo anterior). No obstante, las propuestas no han pasado, a pesar de que muchas encuestas hablan del inmenso interés que tenemos por ellas.

En teoría, el deber de los legisladores es representarnos, pero una cosa es la teoría y otra es la práctica. En la práctica, los funcionarios públicos están aliados con este círculo o con aquél.

Una organización muy poderosa, con la capacidad de ejercer mucha presión, es el Sindicato Nacional de Maestros, (conocido por sus siglas en inglés como NEA). La NEA tiene una postura muy definida en lo que se refiere a la Opción Escolar: simplemente, la odia.

De ahí que, haya entablado varias demandas judiciales oponiendo los programas de becas/vouchers/cuentas educativas de costa a costa. El caso más reciente se escuchó en la Florida, donde la Suprema Corte decidió a favor de los padres y en contra del sindicato. En Nevada, la NEA está peleando la Education Savings Account, una cuenta que permite dar fondos estatales a cualquier familia que elija educar a sus hijos fuera del distrito escolar.

¿Por qué odia “la unión” el derecho a estas opciones?…pues, una cosa es lo que ellos dicen y otra es la que sugiere el sentido común. Desde su punto de vista, todos los fondos destinados para la educación escolar le deben pertenecer a las escuelas públicas. Necesariamente, ¿hay que poner todos los huevos en una sola canasta?…

La evidencia demuestra que invirtiendo más dinero no se ha mejorado la calidad de la educación. Si no, ¿cómo se explica que en las últimas décadas los presupuestos escolares han ido en aumento mientras que la calidad de la educación ha ido en deterioro? Si el dinero resolviera el problema, EEUU tendría la mejor educación del mundo.

Usando el sentido común, argumentamos que la Opción Escolar da a los maestros la manera de trabajar independientemente. Por ejemplo, abriendo cooperativas, enseñando a domicilio, dando tutorías, solo por citar algunos escenarios. En estos escenarios, la sindicalización no es necesaria. ¿Puede un sindicato sobrevivir sin las contribuciones de sus miembros?…

A fin de asegurar su propia supervivencia, han obstaculizado el crecimiento de las Opciones Escolares para proteger sus propios intereses.Como archi-enemigo de la Opción Escolar, la NEA ejerce presión sobre los legisladores, a quienes le pagan por sus campañas. En consecuencia, el destino de nuestros niños a tener acceso a mayores alternativas educativas está atrapado en las redes de la politiquería.

Los legisladores entienden que los niños necesitan otras alternativas, mas no se sienten obligados a favorecerlas, ya que ¿para qué buscarse un problema con el partido o con el sindicato?

Ahora bien, cabe preguntarnos ¿y si se buscan un problema con nosotros? A nuestros legisladores les interesa mantenerse en el poder. Como votantes, nosotros podemos dar o quitar ese poder. Si se niegan a representarnos, nosotros le negamos la posibilidad de re-elegirse. Si usted quiere que en Tennessee existan Opciones Escolares para sus niños, hágase sentir.

Soplan Nuevos Vientos

Soplan nuevos vientos

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de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para la American Federation for Children

Todo ha cambiado a nuestro alrededor. Ya no se ven en cada esquina ni teléfonos públicos ni Blockbusters.  En su lugar existe Netflix, con miles de películas disponibles al instante y diversos teléfonos inteligentes que cuentan con cientos de aplicaciones entre las cuales podemos escoger. No obstante, algunas cosas se han quedado estancadas en el tiempo de la abuelita. Una de ellas es la educación.

Nos mudamos a un vecindario y si tenemos niños en edad escolar, el sistema no nos ofrece varias opciones. Solo tenemos una : enviar a los niños a una escuela pública localizada dentro del perímetro de nuestro código postal. Con suerte, esa escuela contará con los recursos, el personal y las técnicas necesarias para educar adecuadamente a nuestros hijos. Aunque usted y yo sabemos que cada hijo es distinto y, en consecuencia, no todos van a caber dentro de un mismo molde.

Digamos, por poner un ejemplo, que su niño no está avanzando en lectura con la rapidez que avanzaron sus hermanitos. Tal vez le da vergüenza leer en voz alta, quizás tiene una discapacidad o sencillamente él es uno de esos niños cuyo cerebro aprende de manera diferente, lo que es un fenómeno muy común. De hecho, investigadores (ver Understood.org) han dado a conocer que por cada cinco estudiantes, hay uno cuyo cerebro opera de manera diferente. Esto no implica que tenga un retraso, simplemente así funciona. Es posible que la maestra lo note y que la escuela rápidamente ajuste su programa de enseñanza para facilitar el proceso de aprendizaje del niño. De manera que, sin pérdida de tiempo, su niño recibe el soporte idóneo para triunfar académicamente y ¡en la vida!, porque ya sabemos que sin una buena educación nuestros hijos no podrán competir en el mundo del mañana.

¿Qué ocurriría si el escenario escolar del ejemplo anterior fuera lo opuesto?, ¿qué opciones tendría usted si la escuela pública no le puede ayudar? Supongamos que hay otra escuela, una privada o una academia virtual o una cooperativa de maestros y ellos le dicen: nosotros podemos ayudarle. No obstante, a usted no le alcanza el dinero para pagar por la colegiatura. ¿Y entones?…

Entonces, si vive en un estado donde existe Opción Escolar, usted tendría acceso a fondos estatales para pagar por otra alternativa. Ejerciendo el derecho a la Opción Escolar, las familias calificadas reciben un regalo del Estado (total o parcial) para pagar por la educación de sus hijos fuera del sistema público.

Porque creemos que todos nuestros niños merecen tener acceso a una educación de alta calidad, nosotros promovemos y defendemos la Opción Escolar. Somos la American Federation for Children y estamos trabajando en Tennessee para crear más oportunidades educativas para nuestra comunidad. Visítenos: http://www.federationforchildren.org y/o escríbanos CLLenas@FederationForChilden.org Estamos para servirle.