aquientrenos

Home of Hergit Llenas Online

Category: equality

La verdad y los libros de texto

Unknown-2

de Hergit LLenas

Los libros de textos no cuentan la verdad, sino cuentan una versión de ella y por lo regular es la versión del ganador. El ganador de la conquista de América, el hombre europeo, nos hizo creer la historia de unos salvajes en taparrabos que había que cristianizar. El arrebato del suelo y la explotación de los recursos fue su primer acto, seguido por el pillaje de lo intangible que consistió en borrar la historia, la cultura, la religión, las lenguas, los valores de nuestros pueblos y suplantarla con la versión del español, o el inglés, o el francés, etc., según haya sido el caso.

Posteriormente, México entre otros países, ha tratado de revalorizar lo criollo al recontar la historia de los hechos desde la perspectiva de los vencidos. Howard Zinn también lo hace en su libro A People’s History of the United States(La otra historia de los Estados Unidos), el cual considero una lectura importante para los que hemos emigrado a territorio estadounidense.

Una perspectiva perdida que debería ser introducida en los libros de textos de países como la República Dominica, es la llegada y posterior distribución de esclavos negros en la isla conocida como La Hispaniola. Originalmente, la isla era un solo territorio poblado de diversas tribus. Después, el francés tomó posesión del lado Este y el español del Oeste. De ahí que los esclavos del oeste, hoy Haití, aprendieron el idioma del patrón y además produjeron el creole, que es el fruto de fusiones lingüísticas que incluyen el francés además de diversas lenguas del África occidental. Los del lado oeste, actualmente República Dominicana, aprendieron el español de su señor. Ambos lados lo habitaban unos cuentos terratenientes blancos, dueños de cientos de esclavos negros.

Los mismos negros que llegaron juntos en un barco eran vendidos a uno u otro esclavista, pero en ese barco la carga no era homogénea, ya que los vendidos en esclavitud provenían de diversas naciones, cada una con su cultura individual. Lo que tenían todos en común era ser negros.

La Hispaniola es una isla de negros donde co-habitan dos repúblicas. Y entre ellas, ahora mismo, existe una tensión racial que está alcanzando puntos extremadamente críticos. ¿Por qué?…

Que todo lo blanco es mejor fue una de las premisas más importantes que emplearon los propietarios europeos para socavar la identidad del esclavo: La piel blanca era más bella, su música sinfónica más fina, las estatuas de sus santos más ciertas, sus ropas de encajes más suntuosas, entre una larga lista de valores impuestos como “superiores” sobre los valores del subyugado. No contento con esto y para evitar la sublevación, el amo aprendió a dividir los esclavos entre sí: El más claro es mejor que el más oscuro, el joven mejor que el viejo, el macho mejor que la hembra, entre muchas otras estrategias de separación. La doctrina de ese sometimiento se encuentra plasmada en la famosa carta de Willie Lynch publicada bajo el título The Making of a Slave.

En los libros de textos Dominicanos, como en muchos libros de textos del mundo, no se enseña la verdad contada desde el negro, sino las diferencias, las guerras por el poder, la narración de un odio mutuo entre hermanos, perpetuando así el racismo entre estas dos naciones. Le toca a la noble gente dominicana desenmascarar esta artimaña histórica y reevaluar su posición con respecto a su propia identidad y de cara a sus vecinos. Quisqueyanos, basta de odios, ¡ya basta!

Advertisements

Dinero perdido


Cada año se dedican quince mil millones de dólares federales ($15,000,000,000) al programa de distribución de fondos escolares conocido como Title I, diseñado para dar más a quien tiene menos, a fin de cerrar la brecha académica y mitigar los efectos de la pobreza. Cincuenta y tantos años y múltiples estudios más tarde, la evidencia ha demostrado que Title I es inefectivo, poco equitativo y para nada transparente, según lo plantea la doctora Susan Pendergrass, directora de investigaciones en el área de políticas educativas para el Show-Me Institute, localizado en St. Louis, Missouri. Los resultados de su exhaustivo análisis han sido publicados recientemente bajo el nombre de “Bringing Title I into the Twenty-first Century”. (https://www.federationforchildren.org/wp-content/uploads/2018/12/Bringing-Title-I-into-21st-Century.pdf)
De acuerdo a la doctora, con el pasar de los años y a fuerza de cambios y/o adiciones, la ley ha perdido su intención inicial. Explicó que Title I debe su nombre al ser el primer acto de una ley de 35 páginas conocida como el Elementary and Secondary Education Act (ESEA). La ESEA fue creada en el 1965 y escrita por Fracis Keppel. Keppel fue el comisionado de educación para el presidente Lyndon B. Johnson, quien inició “la guerra contra la pobreza”. Un año antes de su incepción, en el 1964, otro acto vino a cambiar el panorama de los Estados Unidos: the Civil Rights Act, responsable de terminar –entre otras cosas- con la segregación racial en lugares públicos. Este acto de ley permitió que blancos y negros tuvieran acceso a las mismas escuelas públicas. Negados a aceptar la integración, los blancos huyeron a los suburbios, abandonando las zonas urbanas. El casco metropolitano de las grandes ciudades quedó entonces poblado por minorías raciales quienes ¡también! representaban los segmentos más desposeídos de la sociedad debido en gran parte a la discriminación laboral imperante.
En teoría, Title I vendría al auxilio de esta población, pero en la práctica, a la simple formula básica de asignación de fondos propuesta por la ESEA se le agregaron cientos de páginas de otras provisiones: the Concentration Grant, the Targeted Grant, and the Education Finance Incentive Grant (EFIG). La suma de las fórmulas que cada una de estas nuevas leyes añadió al programa, convirtió la tarea de identificar a los estudiantes más necesitados en una tela de araña tan compleja que las variaciones entre Estado y Estado dejan a los expertos boqui-abiertos.
Como resultado, y conforme a los datos recolectados entre 1992 y 2003 por el National Assessment of Educational Progress (NAEP), cuya función es administrar los exámenes para el Departamento de Educación de los Estados Unidos, “the size of achievement gaps between low-income and non-low-income students have remained steady for about 15 years”. Es decir, Title I no ha dado frutos.
No obstante, Title I puede ser modernizado. ¿Cómo?… Tendrás la respuesta en mi próxima entrega cuando exploraremos el derecho de los padres a escoger como posible alternativa para servir de manera más eficaz a los niños con desventajas socio-económicas de la misma forma que lo han hecho otras ayudas federales.
de Hergit “Coco” Llenas

Exámenes de mitad de año


Lo que no se practica, se olvida. Han pasado casi tres décadas desde que me enseñaron como calcular fracciones. De manera que, cuando mi sobrina me pidió ayuda con una tarea de fracciones mixtas y búsqueda de variables, tuve que confesarle un poco avergonzada: “no recuerdo cómo resolver este problema”. La niña está cursando el sexto grado en una escuela magnet dedicada a impartir un contenido enfocado en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, o STEAM como se le conoce en inglés.
Anticipando un por si acaso, mientras almorzaba en un buffet de comida de la India unos días antes, había tomado la tarjeta de un tutor de matemáticas. El tutor en cuestión es un ingeniero retirado proveniente de Sri Lanka, profesor de algebra a nivel universitario y es también nuestra única esperanza para que mi sobrina pase sus exámenes de mitad de año con éxito. Dichas pruebas serán impartidas antes de las vacaciones de invierno; es decir, dentro de las próximas tres semanas. Contratar a un tutor de la talla de Mr. Chandra no es barato y encontrar un espacio dentro de su apretadísimo horario, no ha sido fácil. Según me comentaba, la demanda por sus servicios continúa en aumento.
“Mi idea era hacer tutorías como un part-time, pero con la implementación del currículo de common core, más y más padres me refieren pues no saben o no pueden asistir a sus hijos con sus deberes. Y conste que muchos de mis clientes son padres quienes trabajan como médicos o son dueños de negocios y así por el estilo, me explicó este hombre manso en su inglés salpicado de notas con sabor a curry, el cual he traducido aquí con menos colorido que el de su entrega original.
La carga académica sobre los hombros de nuestros estudiantes no es broma. Muchos padres lo saben. Sin embargo, aún conscientes de la urgencia de la situación, no todos poseen tanto los recursos financieros como los intelectuales para servir de apoyo a sus pequeños.
¿Qué suerte le depara a un niño cuya familia carecen del aval necesario para sustentar su éxito escolar? La educación de kínder a la preparatoria (k-12) es un colador. Por sus agujeros cada vez más estrechos, pasan aquellos estudiantes cuya situación económica le permite pagar por servicios que remedian las lagunas académicas, aquellos que cuentan con una estructura de soporte sólida y/o aquellos cuya disposición y actitud los hace trabajar más fuerte que los demás. La combinación de las tres condiciones anteriores sería -en teoría- la fórmula ideal. Aunque, a falta de dinero, las otras dos (esfuerzo personal y asistencia familiar) serían la posible alternativa.
En Gattaca, una película de ciencia ficción de los noventa, se pinta un futuro donde solo los humanos con un cierto ADN, uno que ha sido limpiado de faltas en los laboratorios, tienen acceso a los mejores trabajos. Los nacidos con un ADN natural que padecen de propensiones a ciertas debilidades físicas o mentales, esos son descartados y en consecuencia destinados a limpiar pisos. De igual manera, los doce primeros años de educación escolar están filtrando a nuestros hijos. Sobrevivirán los más dedicados y trabajadores, quienes son ayudados por los adultos en sus vidas y los de las clases más pudientes, quienes heredaran (con o sin talento) las fortunas de sus ancestros. ¿En cuál grupo caerán tus hijos?…

de Hergit “Coco” Llenas

Cuatro pilares para los niños ALPHA


Solo un 35% de los niños alfa (nacidos a partir del 2010) trabajará en un oficio que actualmente conocemos. El resto, un 65%, habrá de tener empleos en carreras que todavía no se han inventado. Y se proyecta que las carreras mejor pagadas serán aquellas asociadas con los campos de la ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas o STEAM -como se le conoce por sus siglas en inglés-. Muchas escuelas, tanto públicas como privadas se especializan en STEAM. Dentro de las públicas, suele ocurrir, que se ofrece este currículo más comúnmente en las escuelas denominadas magnets o charters. Ahora bien, ¿cómo se prepara a un estudiante para algo que no existe?… ¡Este es uno de los retos más importantes de nuestro tiempo!
Mientras los alfa son nativos de un mundo altamente tecnológico, nosotros (sus padres y profesores) somos inmigrantes recién bajados del bote. No obstante, los maestros a la vanguardia de la educación entienden esta inusual coyuntura histórica que les ha tocado vivir; es decir, venir del siglo XX a enseñar en el siglo XXI. De ahí su visión de preparar esta generación NO para un trabajo, sino para sí misma, lo cual significa darle los conocimientos y las herramientas para funcionar inteligentemente en un futuro lleno de variables aún por descubrir.
Inteligentemente significa adaptarse. Según el famoso psicólogo, filósofo y biólogo suizo Jean Piaget, la inteligencia es la capacidad de adaptación a cualquier medioambiente. En ella radica, se pone a prueba y queda demostrada la inteligencia humana.
Para lograr la meta de adaptar los estudiantes al mañana, el maestro ¡y los padres! deberán capacitarlos en cuatro dimensiones de aprendizaje. Primero que nada, el niño(a) debe aprender a descodificar la lengua. Si para el tercer grado de primaria un estudiante no sabe leer y escribir, le será imposible pasar al siguiente paso, que es la comprensión; o sea, aprender a hacer: hacerse de una idea, hacer conclusiones, hacer comparaciones.
Luego, deberá aprender a convivir, lo cual implica usar lo aprendido para encontrar objetivos comunes y descubrir soluciones. La incapacidad para convivir ha sido el mayor problema del siglo pasado. Las guerras, los linchamientos, el holocausto, entre muchas otras atrocidades han sido el producto de una humanidad que nunca aprendió la convivencia. Y finalmente, el alfa debe aprender a ser competente. No le bastará con saber lo que está escrito en un libro y repetirlo como un perico. Su competencia implicará ser creativo, capaz de solucionar problemas, de pensar de manera crítica, de tomar decisiones, de relacionarse con los demás, colaborar, negociar, de comunicarse con eficacia, de tener inteligencia emocional y de estar dispuesto a servir. Con una preparación STEAM y estos cuatro pilares básicos, la generación alfa estará mejor posicionada para llevar las riendas del porvenir.

de Hergit “Coco” Llenas

Educación y elecciones

Millones de niños continúan atrapados en sistemas educativos escolares de bajo rendimiento. A pesar de que este país gasta $650 mil millones en la educación, todavía 40% de los estudiantes en cuarto y octavo grado no están leyendo a nivel ni saben matemáticas, lo cual es inaceptable. De ahí que, no sea sorpresa la avalancha de votos que respaldó a quienes quieren ver un cambio que beneficie a los niños y no a los sistemas.
El resultado de las elecciones confirma lo que muchas encuestas ya habían sugerido: que los votantes prefieren arrolladoramente a candidatos que apoyan el derecho de los padres a tener opciones escolares.
La American Federation for Children (AFC) es la organización nacional más grande que aboga y ayuda a que tantas familias como sea posible tengan acceso al mejor medioambiente educativo para sus hijos. Estas familias necesitaban de alguien que los representara y estuviera dispuesto a encarársele a los poderes que subvencionan las campañas de políticos opuestos a los expandir y defender este acceso. Por eso, y como lo ha venido haciendo por años, AFC y sus afiliados invirtieron de manera significativa para proteger la más importante causa social de nuestro tiempo. Y al hacerlo salieron victoriosos.
En Tennessee, la carrera para el puesto de Gobernador contó con dos candidatos, ambos comprometidos con una visión futurista de la educación: Bill Lee y Karl Dean. El recién electo Gobernador Bill Lee prometió mover cielo y tierra para darle a Tennessee un abanico de posibles opciones escolares de alta calidad. “Las investigaciones demuestran que no hay una sola forma para enseñar a todo el mundo, que se requieren alternativas para alinear la enseñanza con los intereses y talentos de los estudiantes”, dijo Shaka Mitchell, director estatal de AFC en Nashville, comentando sobre el triunfo de Lee. Y agregó: hay buenas escuelas en todos los sectores- del distrito, charters, independientes, basadas en el hogar, o a distancia y creo en la capacidad de esta nueva administración para mantener a nuestro Estado en una trayectoria ascendente respetando el poder que ejercen los padres cuando ellos deciden cuál es la mejor educación para sus hijos”.
En La Florida, el Gobernador electo Ron DeSantis y en Arizona, Ducey son también defensores de este tipo de programas.
Por su parte, en la legislatura, Nevada, Georgia, Wisconsin, Missouri, Oklahoma, Alabama, entre otros Estados premiaron con el éxito a aquellos candidatos que expresaron su apoyo a opciones escolares. (https://www.federationforchildren.org/election-results-2018-school-choice-won/)
Hoy día, 3.7 millones de estudiantes se benefician de escuelas charters y de becas para ir a escuelas privadas a través de subvenciones públicas. ¡Es bastante progreso! No obstante, queda todavía un largo camino por recorrer, especialmente para familias de bajos recursos y para ciertas minorías, incluyendo los Hispanos. En estas elecciones se ganaron muchas batallas, pero continua la lucha por dar a cada niño la educación que se merece.
De Hergit “Coco” Llenas

¿Por qué su código postal le puede perjudicar?

de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para la American Federation for Children

En una de mis vidas anteriores fui vendedora de bienes raíces. Mis clientes solían ser primeros compradores de clase media o media/baja. Con frecuencia, las familias que tenían hijos en edad escolar me llegaron a proponer que les encontrara cualquier cosa dentro del marco del precio que estaban dispuestos a pagar, sin importar mucho qué fuera o cómo se viera, siempre y cuando estuviera ubicada en una dirección cuya escuela asignada se destacara por su alto rendimiento académico. Entonces, en vez de ir a indagar a los motores de búsqueda que sirven a los profesionales del mundo inmobiliario, me iba a las páginas del distrito escolar a estudiar los reportes sobre las escuelas.
En más de una ocasión, mis familias tuvieron que claudicar el sueño de una casa y conformarse con un apartamento en un barrio “fino”, léase muy residencial.
Y esto era así porque las escuelas premiadas con cinco estrellas o consideraras tipo “A” (o cualquier otro tipo de métrica empleada para determinar el valor del desempeño escolar); estaban localizadas, por lo general, lejos de los vecindarios pobres y dentro de los suburbios donde viven las clases más pudientes.
Llegados a este punto, quizás se pregunte: ¿Y por qué?, ¿por qué están las escuelas con mejores recursos ubicadas en centros urbanos donde viven aquellos que gozan de mejores salarios e ingresos cuando debería ser lo contrario? Es decir, allí donde hay una necesidad más grande, deberían haber escuelas con mayor cantidad de recursos.
Para subvencionar las escuelas públicas existen fórmulas, éstas determinan de dónde salen los fondos. Las tres fuentes principales para mantener el costo de una escuela pública son: el gobierno estatal, el gobierno federal y el condado. El condado recauda fondos principalmente a través de la recolección de impuestos sobre la vivienda, entre otros.
Ahora bien, un ciudadano que vive en un vecindario donde el precio promedio de las casas es de medio millón de dólares pagará un porcentaje más alto de impuestos que otro ciudadano cuya residencia esté valorada, digamos en $115,000. De ahí que, la porción de impuestos que recauda el condado para mantener la escuela pública en un lugar caro será más alta que la porción de impuestos pagados por residencias ubicadas en barrios de gente trabajadora. Como resultado, se crea un tipo de segregación socio-económica.
Aquellos que tienen, aportan y reciben muchos más. Y las que no tienen para aportar mucho, reciben poco. En otras palabras, hay igualdad, porque la fórmula es aplicada a todos por igual, pero no hay EQUIDAD. Por definición, equidad significa “dar a cada uno lo que se merece en función de sus méritos o condiciones” y también “cualidad que consiste en no favorecer en un trato a una persona perjudicando a otra.”
En vista de que la fórmula es la fórmula, y eso no ha podido -hasta la fecha- cambiarlo nadie, las familias de bajos recursos están destinadas a no romper nunca con las cadenas de la desigualdad económica, siendo condenadas a mandar a sus hijos a escuelas con menos recursos, lo que puede derivar en un mediocre desempeño educativo. Y es por esa razón que su servidora y The American Federation for Children creen y luchan por defender opciones escolares para todos. A fin de que nuestros niños, especialmente aquellos más desfavorecidos, puedan tener acceso a una educación de alta calidad independientemente del código postal donde les haya tocado vivir.

¿Un sucio secreto?

de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de participación hispana
para la American federation for Children

Una de cada tres jóvenes que va a entrar en la escuela secundaria en el área metropolitana de Indianápolis ha reportado haber sido víctima de asalto sexual, según comentaba Tony Mason, Presidente de The Urban League (UL) en esta ciudad. –“Y estos son los casos reportados, pero hay mucho silencio alrededor de este tema. Sospechamos que la cifra es aún más alta,” añadió Guadalupe Kelle, quien está a cargo del programa de salud y bienestar para esta organización dedicada a dar soporte a la comunidad.
Aunque se han derrumbado muchos de los tabúes que dominaban la idiosincrasia de la sociedad latinoamericana, otros persisten a pesar de los tiempos.
Por ejemplo, en la época de la abuelita, era una vergüenza convertirse en una mujer divorciada, como lo era también casarse sin ser virgen. Y hasta hace unos pocos años, declararse abiertamente gay era un escándalo de proporciones mayúsculas. Sin embargo, cuando Ricky Martin vino a anunciar su destape, a nadie le pareció el final del mundo.
No obstante, si una jovencita ha sido violada o toqueteada, sus padres y/o allegados esconden la afrenta para -según ellos- “proteger al honor familiar”, forzando la víctima a guardar silencio sobre un tema que es tabú.
Explicaba la gran poeta Maya Angelou que este acto predatorio, especialmente cometido en niñas y jóvenes de tierna edad, convierte esa almita en un ser cínico, que pasa de no saber nada a no creer en nada. (“because rape on the body of a young person, more often than not, introduces cynicism, and there is nothing quite so tragic as a young cynic. Because it means the person has gone from knowing nothing to believing nothing.”)
¿Quiénes son los agresores? De acuerdo a Valeria Gurr, una experta en el área de prevención contra el abuso sexual de menores: “el violador, usualmente, es el novio de la madre, un tío, un primo, un amigo, un hermano u otra persona bienvenida y conocida en el seno de la familia. Rara vez es un completo extraño, aunque eso también puede darse. Por lo regular, es alguien mayor. Esa persona mayor inculca en el menor sentimientos de culpabilidad, complicidad, terror y/o temor, para evitar que lo delaten”.
A través de la imposición del silencio, se da impunidad al culpable, se daña la psiquis de la niña y se continúa perpetuando un tabú al cual ¡hace rato debió llegarle la hora!
Basta. Es hora de hablar sin morbosidad y desde el amor sobre las mujeres violadas en nuestras familias, con las mujeres violadas en nuestras escuelas, de las mujeres violadas en nuestra sociedad. Hay que sacar este esqueleto del armario si buscamos erradicar y curar una epidemia que está afligiendo tanto Indianápolis como el resto del país.

Este verano, ¿te toca recoger manzanas?

 de Hergit “Coco” Llenas
            

De Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para La American Federation For Children

Hay un fenómeno conocido como “the Summer loss.” Este se refiere a la pérdida que sufren nuestros niños cuando se pasan el verano sin estudiar y sin repasar lo aprendido. A fuerza de no practicar ni aplicar los conocimientos adquiridos, nuestros estudiantes pierden la memoria de ello. Como resultado, al regresar a la escuela en el otoño, los profesores (as) se ven forzados a repasar mucho del contenido enseñado en el curso anterior, a fin de refrescar los conocimientos previamente obtenidos y posteriormente olvidados. Porque, como reza el refrán: “lo que no se usa, se pierde” o mejor aún: “el hábito hace al monje.”
Hace 150 años atrás, la economía de los Estados Unidos se basaba en la agricultura. Durante los meses del verano, los dueños de sembradíos requerían con urgencia toda la mano de obra disponible a fin de recoger las cosechas.
De ahí que, los niños en edad escolar fueran empleados por sus padres o los patrones de sus padres para laborar en el campo.
Desde esa época hasta la modernidad, la economía Norte-americana ha pasado primero por la industrialización y luego, por una transición que la ha convertido -casi en su totalidad- en una economía de servicio: la banca, el mercado de valores, las plataformas de internet, las líneas áreas, UPS, etc.
No obstante, todavía en estos tiempos, a finales de mayo o principios de junio, muchas de las escuelas públicas cierran sus puertas, mandando los niños a casa. En vista de que ya no tienen manzanas que ir a recoger al rancho, los muchachos se dedican a cualquier otra actividad veraniega.
Si los padres están realmente involucrados en la educación, es posible que los pequeños no se fosilicen jugando video-games o mirando estupideces en la televisión y/o por YouTube. Aprovechando así su tiempo para leer, asistir a cursos de escritura, pintura, música, danza, teatro o cualquier otra actividad que ayude a desarrollar y expresar sus talentos creativos. Si los padres realmente están BIEN involucrados, a este itinerario se podrían añadir actividades deportivas, tales como la natación, el tenis, el balón pie, el baloncesto y demás.
Otros padres, quienes carecen de amplios recursos económicos, considerarían las bibliotecas públicas, los museos locales y/o las clases a bajo costo ofrecidas por el departamento estatal de Parque y recreaciones (Park and Recreations), las cuales cuentan con campamentos, talleres, seminarios y hasta programas para conseguir credenciales tales como la de salvavidas; por citar alguna. (Dichos programas varían de comunidad en comunidad.)
En el último de los casos, la opción de formar una biblioteca personal siempre queda al alcance de la mano, ya sea inscribiéndose a una biblioteca local o comprando libros por 0.99 centavos en diversos mercados de pulgas.
El punto es, que a nuestros polluelos no se les debe dejar ociosos en el verano.
Puesto que “la ociosidad es la madre de todos los vicios.” Así pues, busquemos la manera de llenar esa esponjita maravillosa que son sus cerebros con algo más valioso que la basura destinada a las masas no-pensantes. ¡A leer, pues, en el verano!

Rastreando el dinero

de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para American Federation for Children

A pocos días de haber sido dada a conocer la noticia de una nueva ley que permitiría crear en Puerto Rico escuelas charters (alianzas) y programas estatales de vales (o vouchers), el sindicato de maestros ha entablado una demanda en su contra.

Esta práctica es ya común por parte de este gremio, el cual tanto dentro como fuera de la isla, se ha dedicado por décadas a sofocar sistemáticamente todo proyecto legislativo que busque introducir otras opciones escolares para los estudiantes desde el kínder hasta el último año de la preparatoria.

Y usted –quizás- se preguntará: ¿cuál es el interés que tiene el sindicato de maestros de mantener las cosas como están?… Pues, los mensajes pagados por la multimillonaria agrupación dicen que lo hacen por salvar a nuestros niños de las garras de intereses que no tienen al estudiante como su foco de atención.

Aunque la verdadera razón detrás de la inversión de millones de dólares en campañas de difamación, más gastos de cortes y abogados, es mantener intacta una estructura que les genera miles de millones de dólares en recolección de fondos a nivel nacional, lo cual les convierte en uno de los gremios más ricos y poderosos del país.

Cada maestro que trabaja en una escuela pública está sujeto a pagarle mensualmente un costo de membresía al sindicato. A cambio, el sindicato negocia los términos laborales en acuerdos hechos con los distritos escolares. Dichos contratos establecen las condiciones de trabajo, los salarios y otras regulaciones que rigen al maestro empleado por una escuela pública.

Ahora bien, en un mercado abierto, donde los maestros podrían elegir dónde ir a ejercer su carrera, en un mercado que no dependa de la oferta de plazas creadas por un monopolio –el distrito-, se rompe la obligación de pagarle membresía al sindicato, puesto que los profesores podrían escoger entre un menú de empleadores diferentes. De igual manera, los padres, a su vez, podrían optar por inscribir a sus niños donde mejor les convenga, teniendo en cuenta las necesidades individuales de cada uno.

Siguiendo una lógica disparatada, el sindicato de maestros aboga por un sistema monolítico de escuelas públicas tradicionales que debe responsabilizarse de educar los niños de un país bajo un sistema de una sola talla que les sirva a todos. Esta lógica descarta la pluralidad de iniciativas enfocadas a servir al estudiante, para enfocarse en cómo servirse a sí misma.

Si seguimos de cerca el rastro del dinero, podemos ver con claridad que la motivación aquí no es el bienestar de nuestros hijos, pero la conservación y preservación de una estructura monetaria que se debilitaría con la introducción de cambios e innovaciones dentro del sistema educativo tradicional.

Este circo vergonzoso montado por el sindicato de maestro se repite ahora en Puerto Rico, como lo hiciera anteriormente ¡unas treinta veces! en el territorio continental.
A los padres de la Isla del Encanto les resta organizase y no permitir que les arranquen de las manos estas oportunidades tan necesarias para el futuro de sus hijos. Así que ¡a la carga, mis valientes!

de Hergit “Coco” Llenas

¡Ay, Puerto Rico!


de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para American Federation for Children

Los estudios demuestran que los niños de color (negros y latinos), continúan quedándose atrás en comparación con los estudiantes de la raza blanca y asiática. Este atraso es conocido como la brecha académica. Esta brecha académica no se ha cerrado en décadas; en consecuencia, nuestros niños hispanos no pueden competir en igualdad de condiciones en el mercado laboral ni en la realización del sueño americano.  

Para palear esta crisis y empujados por el estado de emergencia que los huracanes dejaron a su paso, la Secretaría de Educación de Puerto Rico está queriendo añadir al menú de opciones escolares las escuelas alianzas (o charter, como se les conoce en inglés).
Ahora mismo, la señora secretaría, Julia Keleher, cuenta con el soporte del Gobernador de la isla y con el apoyo de padres boricuas que vinieron desde el continente a compartir sus experiencias como usuarios de este modelo educativo.
Entre los testimonios compartidos, el Reverendo Michael Carrión, tocó las fibras de todos los corazones al narrar su odisea cuando estaba trabajando para crear una escuela para los niños y jóvenes del South Bronx, un vecindario plagado por las gangas, la pobreza y la violencia. Después de fracasar dos veces en el intento de lograr la autorización para abrir el plantel, el dinámico líder puertorriqueño consiguió que le otorgaran el permiso. Hoy día, su escuela charter es un modelo a seguir a la hora de mostrar un ejemplo de cómo se lograr cambiar la trayectoria de una población que vive en condiciones de alto riesgo.
Así mismo, una comitiva de padres, maestros y directores vinieron desde Filadelfia en representación de una escuela charter bilingüe llamada Antonia Pantoja. Las experiencias de este grupo iluminaron en San Juan a una audiencia poco acostumbrada a escuchar otras maneras de implementación, soporte académico e innovación que sí tienen cabida dentro de una charter, gracias a la amplia latitud que este tipo de escuela ofrece para la individualización de la enseñanza.
Como si fuera poco, Osvaldo García, el director y fundador de Passport, una charter para estudiantes que sufren de autismo, habló de la esperanza de mejores servicios ofrecidos a través de este tipo de iniciativas. En su exposición, compartió los detalles de cómo se consigue un más alto nivel de calidad al descentralizar las escuelas de la burocracia impuesta por los distritos.
Muchas familias puertorriqueñas aspiran a enviar a sus hijos a escuelas privadas o a otras escuelas distintas a las que le fueron asignadas en función del lugar dónde viven, pero no tienen el dinero para pagar por una educación privada y -bajo las leyes operantes- carecen de acceso a una charter.
La administración presente tiene la voluntad de mejorar esta realidad, pero (y como ya es costumbre), el sindicato de maestros ha lanzado una campaña para desacreditar esta propuesta, haciéndola pasar como un atentado de privatización que quiere acabar con la educación pública. A sabiendas de que las escuelas charter son públicas, gratuitas y abiertas a todos.
Nelson Mandela dijo: “Education is the most powerful weapon which you can use to change the world.” Es decir, la educación es el arma más poderosa que podemos usar para cambiar el mundo. Puerto Rico está listo para cambiar el suyo. Ojalá que las fuerzas opositoras y sus campañas de mentiras no sepulten de nuevo la idea de darle a la Isla del Encanto las oportunidades que tanto sus niños necesitan.