Coco'sWords

Hablemos de educación

Category: equality

El poder de los padres

Hergit “Coco” Llenas
DIRECTORA DE PARTICIPACION HISPANA
PARA LA AMERICAN FEDERATION FOR CHILDREN

En este mes se cumplen 23 años de la muerte de Paulo Freire, un profesor y pensador que desarrolló el método Freire, el cual es un modelo educativo creado para alfabetizar las masas. Su nombre y su obra han marcado un punto y parte en la historia de la Educación en Latinoamericana y el mundo.

Para Paulo Freire la educación es un movimiento de carácter político. En uno de sus libros más famosos, La pedagogía del oprimido, el activista explica que, el problema educativo se resolverá cuando los oprimidos se concienticen de su situación y puedan lograr sus anhelos de cambio. Y para que esto ocurra, tendrán que entender que el cambio habrá de partir de ellos mismos y no del sistema. Ese sistema es parte de un mundo donde unos pocos tienen el poder, la riqueza y la tierra. A los dueños del poder, a quienes el revolucionario pensador describe como los opresores, no les interesa que la masa se eduque y piense por sí misma.

De la misma manera que encontraron oposición los campesinos que lucharon por la Reforma Agraria al querer poseer tierras y ser propietarios, así mismo en el ámbito de la educación, se llegará a un punto de plenitud y justicia social cuando los pueblos que viven sometidos a fuerzas sociales superiores se liberen del yugo de una educación tradicional. ¿Por qué?… porque la educación tradicional está diseñada para que los niños reciban cierto contenido y lo repitan sin cuestionar, el lugar de tener una visión crítica de la realidad.

Sostiene Freire que hay que desechar el modelo de enseñanza “bancaria” y remplazarla por una nueva manera de impartir docencia que no requiera la memorización y la repetición, sino el diálogo y el pensamiento crítico. La educación bancaria es descrita como “la concepción de la educación como un proceso en el que el educador deposita contenidos en la mente del estudiante”. El resultado sería entonces que “la pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación”. Y agrega: “Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado”.

De tal visión surgen las preguntas que cuestionan el estado de las cosas: ¿Por qué no tengo acceso a la educación que mis hijos merecen?, ¿por qué no enseñan educación financiera a fin que “el secreto” de hacer y multiplicar el dinero sea aprendido entre todos por igual? ¿por qué se hacen las decisiones más críticas sobre la educación de mis hijos sin mi participación?

En resumen, y parafraseando a Freire, hay que dejarse de ingenuidades y pensar que una nueva forma de entender el mundo va a ser un acto liberador gestionado por quienes inventaron la educación estandarizada. Aquellos que han creado la jaula ideológica no la van a desarmar por gusto. Les va a tocar a quienes buscan liberarse, padres, madres, masa, pueblo, unirse y empujar desde su empeño por un nuevo paradigma.

La ola


En el agitado clima que estamos viviendo en medio de estas elecciones primarias, es refrescante observar desde lejos la ola de emociones que esta temporada despierta y constatar la ridiculez de toda la disfuncionalidad de este sistema. Con mayor frecuencia, un grupo significativo de votantes hemos decido declararnos no partisanos, lo que implica -por diseño- ser excluido del proceso democrático de selección de candidatos antes de que lleguen las elecciones generales, cuando otros ya eligieron por nosotros cuales serán los caballos que entrarán en la recta final. Y aunque al principio esa exclusión me pareció injusta y anti-democrática, ahora la idea me parece cómica. Agradezco la adorable perspectiva que me ha regalado, porque me permite el lujo de ser una observadora fría y distante.
En las elecciones previas, no sé cuántas veces escuché decir en los círculos que frecuentaba: “nuestras opciones se limitaban a escoger la menos mala entre dos malas alternativas”. La que ganó, obtuvo su triunfo gracias a otra ola. Un tsunami construido de rabia, de frustración y de odios. Alguien supo tomarle el pulso a la nación. Ese alguien tuvo la genial idea de sugerir que aquel que tuviera el coraje de tomar una tabla de surfear y subirse a esa ola, sería el próximo presidente de los Estados Unidos y los resultados están ahí para demostrarlo.
Tres años más tarde, el enojo continúa siguiendo la fuerza motivadora, pero en estos momentos el empujo viene del otro lado. Cuanto más furiosos los pongamos, más ganas les darán de salir a votar, parecería decir la escritura invisible en la pared. El rebaño distraído se deja llevar por tan simple propuesta.
Otros, los despiertos, sueñan por adelantado el colapso de una estructura inverosímil que no sirve para resolver ninguno de nuestros grandes problemas. En la ciudad del obelisco, mientras tanto, los rojos y azules se pierden en el laberinto de sus agendas e intereses, gestionado sin logros reales que ayuden a la gente de a pie, cabildeando en pos de los poderosos y llorando lágrimas de cocodrilos. Vienen y van. De ambos lados, con mayoría y ¡hasta con super-mayoría! en las Cámaras no se pasan medidas que han de cambiar de una vez por todas la encarcelación desproporcionada de hombres de piel oscura, la brecha académica de los estudiantes pobres, el uso desmedido de la fuerza policial, la contaminación del subsuelo, la problemática de los dreamers, la situación de los indocumentados, el acceso a salud de alta calidad y a bajo costo. Sin mencionar que el cuidado de nuestros ancianos/veteranos/enfermos mentales está fatal, la industria farmacológica: es el colmo, la manipulación genética de lo que comemos: ni hablar, y la lista sigue, sigue y sigue…
En el agitado clima que estamos viviendo, la propuesta de una verdadera democracia que nos represente es urgente y para ello se necesita que una masa crítica de gente despierte.

Carreras vocacionales

En los Estados Unidos existe un estigma cuando se trata de carreras vocacionales, según una encuesta publicada en noviembre que revela el mal entendimiento y la percepción negativa que existe en torno a las escuelas vocacionales, como lo expusiera Selene Rivera en su artículo: Hay demanda de trabajadores vocacionales, pero muchos jóvenes prefieren salarios mínimos.
Ninguna edad es muy temprana para comenzar a planear para el futuro de nuestros hijos. De hecho, lo ideal es comenzar a planear desde la escuela primaria. Sea un trabajo, una licenciatura, una escuela vocacional o técnica, hay que ir pensando en cómo ayudar al niño después de la graduación a encontrar su ruta o vocación.
Un estudiante puede tomar clases vocacionales desde el primer año de la escuela secundaria. A veces, esas clases apoyan el plan de estudios académico y son ofrecidas en escuelas especiales llamadas centros vocacionales. También los colegios comunitarios ofrecen programas vocacionales y técnicos de dos años, los cuales resultan ser una estupenda manera de capacitarse para una variedad de trabajos.
Una de las ventajas de escoger una escuela vocacional o comercial es poder adquirir una carrera a más bajo costo, pues “la deuda estudiantil en la cual se incurre es menor y facilita una entrada más rápida en la fuerza laboral que un título de cuatro años” según estableció un informe de Metal Supermarkets que es una firma internacional proveedora de metales.
“A pesar de las crecientes deudas de préstamos estudiantiles y la progresiva demanda mundial de puestos de trabajo calificados con gran seguridad laboral, la mayoría de los jóvenes todavía creen que asistir a la universidad tradicional es la única ruta hacia un futuro exitoso”, dice Stephen Schober, presidente y director ejecutivo de la compañía.
Para saber elegir un BUEN centro de formación vocacional o técnica, es menester preguntarse si la taza de graduación de dicho lugar es alta o baja. Es decir, ¿cuántos de sus estudiantes terminaron el programa? Pocos graduandos podría ser un indicativo de que a los estudiantes no les gusta el programa. Además, sería importante enterarse: -de las estadísticas de inserción laboral (que se traduce en el número de empleos encontrados una vez el estudiantado se gradúa). El nivel de endeudamiento al momento de la graduación (¿cuántos préstamos se tomaron para estudiar en esa escuela y qué porcentaje está atrasado con el pago?). Y qué opinan los estudiantes de sus experiencias como participantes de un programa determinado.
Mientras más informado logremos estar, mejor. De esta manera, se evita la falta de conocimiento sobre las escuelas y carreras profesionales, un desconocimiento que va en contra de las tendencias laborales actuales. Porque de acuerdo a Schober y al Departamento de Educación de Estados Unidos, las personas con educación comercial y técnica pueden tener más de probabilidades de ser empleados.
Planear el futuro de nuestros hijos

Padres unidos no serán vencidos

Entra un nuevo jugador a la arena de las políticas públicas dirigidas a la educación escolar (K-12). Se trata de los padres, quienes hasta la fecha han estado en la mesa de negociaciones más como parte del menú que como agentes de cambio con voz y opinión propias.

Las encuestas políticas muestran la creciente importancia de la educación en la mente de los votantes, especialmente en los sectores más marginados de la sociedad norteamericana. En el pasado, la falta de conocimiento para organizase y movilizarse ha frustrado los intentos de hacerse sentir, pero ¡eso está a punto de cambiar!

Gracias a dos latinas frustradas con el sistema, se ha formado un sindicato de padres con todos los elementos estructurales del sindicato obrero. De hecho, Keri Rodrigues (Massachusetts) y Alma “La Comadre” Márquez (California) fueron en otros tiempos organizadoras de campañas políticas y movimientos sindicales.

La visión de estas mamás-ninjas es conseguir que el balance de poder se incline de una vez y por todas del lado de las familias. Para lograrlo, la National Parents Union (Sindicato Nacional de Padres, en español) aspira a capacitar a nuevos líderes y a compartir estrategias ya probadas que transformen la voz de los padres en un instrumento tan sofisticado como numeroso. Quieren nivelar la falta de equidad imperante dentro de la maquinaria de las escuelas públicas.

Ambas mujeres han tenido que batallar con la manera hostil en que fueron tratadas cuando tuvieron algún cara a cara con el distrito y las escuelas. Su situación era absurda. Por un lado, a los padres se les acusa de no involucrarse lo suficiente en la educación de sus hijos y, por el otro, algunos se molestan cuando están muy involucrados.

“Nos tratan como si fuéramos incapaces de pensar por nosotras mismas”, dijo Rodríguez en una entrevista. Históricamente, las prácticas y políticas públicas se han enfocado en crear nuevas escuelas, subir los estándares, pagar mejores salarios a los maestros, y otras decisiones que se toman entre tecnócratas, sin preguntar a las familias de escasos recursos. A estas últimas, a su vez, les preocupa la violencia y las armas, el acoso escolar, las necesidades especiales de sus hijos o el aislamiento que sufren los pequeños con enfermedades mentales. Al parecer, existe una profunda desconexión entre los que deciden y aquellos sobre quienes se decide.

“Los padres no queremos envolvernos ni mantener comunicación con gente irrespetuosa”, continuó Rodríguez. “Nosotros no vamos a marchar en pos de modelos gubernamentales. De la única manera que esto va a funcionar es si escuchamos auténticamente a los padres”. De lograrlo, serán ellos quienes propongan soluciones a los de cuello y corbata, y no al revés. Esto, en mi opinión, tiene mucho más sentido.

@hergit11
https://cocoswords.com

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Madres y padres unidos jamás serán vencidos


http://hoyendelaware.com/madres-y-padres-unidos-jamas-seran-vencidos/

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos


https://www.mundiario.com/articulo/politica/madres-padres-unidos-jamas-seran-vencidos/20200219171754176057.html

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Las becas de la oportunidad

En su discurso a la nación, hace unos días, el presidente Trump tocó el tema de las Opportunity Scholarships, un programa cuyo nombre técnico es Tax Credit Scholarship o becas de crédito fiscal que llevan muchos años en algunos estados de la Unión. ¿A qué se refiere el presidente cuando habla de las Opportunity Scholarships?

En Ohio, Nevada, Arizona, Luisiana, Florida, entre otros estados, las Becas de la oportunidad están facilitando el traslado de fondos del sector privado a la educación escolar. ¿Cómo funciona esto? Pues es sencillo: por cada dólar que una persona o compañía dona a una organización sin fines de lucro, el donador recibe un crédito sobre su contribución.

En otras palabras, que si donas a una organización que entrega becas (Scholarship Granting Organization o SGO), el Departamento de impuestos (IRS) te retornará total o parcialmente un crédito. En algunos casos, por cada dólar donado recibirás un crédito de 0.50 centavos (si la ley dice que el crédito es de 50%), 0.75 centavos (75%), o dólar por dólar (100%), dependiendo de lo que la legislatura haya establecido para cada estado respectivamente.

A su vez, estas leyes estipulan que los destinatarios de las becas deben demostrar su nivel de ingreso. Este lenguaje se incluyó expresamente para excluir a quienes ya poseen los recursos económicos para pagar por una educación privada. De manera que los beneficiarios de las Opportunity Scholarships sean familias no privilegiadas.

Así, en algunos estados solo califican para la beca aquellas familias cuyo ingreso no excede cierto monto pre-establecido por la ley, basado en la tabla que emite el gobierno federal, conocida en inglés como la Federal Poverty Line. Cada año, el gobierno indica cuáles son los márgenes correspondientes para la subsistencia, de acuerdo con el tamaño de la familia.

Mientras mayor sea el número de miembros, mayor el monto. Las familias que reciben almuerzo gratuito o reducido en las escuelas gubernamentales están muy familiarizadas con este concepto, porque únicamente cuando su ingreso no excede el 185% sobre la línea, pueden sus niños comer gratis o con descuento en la cafetería de la escuela.

Por ejemplo, supongamos que en mi casa vivimos dos personas, mi hijo y yo. Si miro la tabla, encontraré que dice: en una casa compuesta de dos personas, la línea federal de pobreza, o sea el ingreso mínimo para subsistir es, digamos, de $20,000. Si estoy ganando $20,000 dólares al año, me encuentro 100% sobre la línea, si gano el doble ($40,000) estoy 200% sobre la línea y si gano el triple ($60,000), estoy 300% sobre la línea.

De la misma manera, las becas de la oportunidad han sido diseñadas para que tomen ventaja las familias entre un 100% y un 300% sobre la línea, lo cual varía de estado en estado.

La promulgación de una ley federal convertiría este incentivo a las donaciones educativas en algo más homogéneo, ya que el porcentaje de crédito sería fijo, sin variar según el territorio. Al tiempo que permitiría a los filántropos de todo el país donar a cualquier SGO. Los SGO pasarían estas donaciones en forma de becas para asistir con el costo de una escuela privada a familias de la clase media trabajadora, quienes quizás de otra forma nunca tendrían acceso a una escuela pagada.

@hergit11

https://cocoswords.com

Las becas de la oportunidad

LAS BECAS DE LA OPORTUNIDAD

Las Becas de la Oportunidad

Las Becas de la Oportunidad


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/las-becas-de-la-oportunidad/20200212110425175458.html

Las Becas de la Oportunidad

Las Becas de la Oportunidad

El censo 2020: ¿qué esperar?

Por: Hergit “Coco” Llenas

Un nuevo estudio del Departamento de Comercio de Estados Unidos ha comprobado que la información recolectada durante el censo de agosto de 1943 fue empleada para localizar los nombres y direcciones de ciudadanos de origen japonés. Luego fueron acorralados en campos de concentración, cuando la potencia del norte y Japón se fueron a la guerra. Eso lo explicó Margo Anderson, una historiadora de la Universidad de Wisconsin, y el estadista William Seltzer, de Fordham University en Nueva York.

Ahora mismo, se espera un censo. Se habla sobre las posibles repercusiones para nuestra gente si no se hacen contar. Nos dicen: no tendremos suficientes camas en los hospitales, ni cupo en las escuelas, ni los recursos necesarios para los centros de educación preescolar, ni las provisiones requeridas para suplir las necesidades alimenticias para quienes reciben asistencia social… En fin, una larga lista de consecuencias nefastas.

Visto desde la perspectiva estrictamente estadística, parecería imperioso decir: ¡hey, aquí estoy! Una premura que viene de la mano con algunas organizaciones hispanas/nacionales, auto-proclamadas como “nuestros representantes”, quienes urgen al inmigrante indocumentado a salir de las sombras.

Estas entidades quieren hacernos creer que la deportación es una característica propia de los conservadores y del presidente actual. Hablemos claro: Barack Obama deportó tres millones de almas, y no todos malos hombres. En esos “días gloriosos”, encontré niños huérfanos una escuela pública porque “la migra” se había llevado a sus padres.

Quisiera que reflexionáramos un instante: ¿es el censo la única manera de saber cuántos somos y dónde estamos? Por ejemplo, tomemos los algoritmos, las proyecciones, los métodos de interpolación, los cálculos, datos y comparaciones que actualmente sirven para decidir la tasa de ocupación de los hoteles de Las Vegas, las rutas de vuelos de las aerolíneas, cuántos carros nuevos se construirán, de acuerdo al número de nuevos conductores en un país, etcétera.

Entonces, ¿cómo es posible que, para pronosticar la necesidad de servicios públicos, se requiera ir de casa en casa cada diez años? Las grandes corporaciones, por ejemplo, saben de antemano, y con bastante exactitud, cuántas cárceles o galones de gasolina se necesitan en cualquier pueblo, en cualquier temporada, año tras año.

En plena era digital, en este momento de increíbles avances tecnológicos, ¿justo ahora me van a decir que la única manera de saber cuánta gente vive sobre suelo norteamericano es mandando a alguien a tocarme a la puerta? ¿Y los expedientes de nacimiento de los hospitales, los protocolos imperantes en los puertos que marcan quienes entran y no salen, el incremento en el número de multas o seguros de carros para no-residentes? ¿Nada de eso sirve para hacer un conteo? ¿En serio?

Para quien no posee una Green Card, hacerse contar es un dilema que va más allá de la buena voluntad de generar datos fehacientes para una oficina gubernamental. Y si me tocara estar en su lugar, seriamente, me lo tendría que pensar.

-Hergit Llenas es una mobilizadora, escritora y directora de Participación Hispana para The American Federation for Children

¿Qué esperar del Censo 2020?

Micro-escuelas: una respuesta viable

De Hergit “Coco” Llenas

Una creciente comunidad de reformadores ha puesto su fe en las micro-escuelas como posible solución para las nuevas generaciones de estudiantes. Expliquemos primero ¿qué es una micro-escuela? Pues es aquella que se caracteriza por tener menos de 25 estudiantes, pocos puestos administrativos y bajos costos de operación, como indica el experto Don Soifer.

Puede operar desde un lugar alternativo, como una casa de familia, también dentro de una escuela chárter o escuela privada e incluso también bajo una cooperativa de padres que educan a sus niños en el hogar.
Esa es precisamente la gracia de una micro-escuela: poder adaptarse al modelo de enseñanza que responda a las necesidades particulares de los alumnos. De ahí que este tipo de escuelas varía mucho entre unas y otras.

Lo que NO cambia es el carácter íntimo y reducido de las clases, lo cual permite crear un medio ambiente de aprendizaje que atrae al tipo de estudiante que no se ajusta con facilidad a las escuelas tradicionales grandes, cuyo número de estudiantes es muy elevado.
Para algunas familias, son ideales por los proyectos que se llevan a cabo fuera del salón de clases y la flexibilidad de las que gozan los padres al establecer los horarios. Y en otros casos, las micro-escuelas representan una alternativa temporal ante problemas de acoso escolar o cualquier otra circunstancia que empañe la calidad del entorno educativo del estudiante.

Por lo regular, una vez el niño se acostumbra al sistema de micro-escuela, donde puede ir aprendiendo a su ritmo en lugar de ir al ritmo de la clase, ya no busca seguir la trayectoria impuesta por las tradiciones. Así, saca provecho de las ventajas que ofrece la tecnología y se acostumbra a emplear los programas de softwares diseñados para auto-gestionar su instrucción. Esa es una de las características centrales de las micro-escuelas: tomar la tecnología aplicada a la educación y desarrollar sus contenidos sin tener que recurrir a los libros de textos creados por el monopolio de las editoriales.

En el caso de que se esté preguntando ¿qué tanto tiempo frente a la pantalla de un ordenador es sano? Le sugiero explorar dos modelos exitosos de micro-escuela: el Montessori y el Waldorf, ambos famosos por cómo se imparte en la docencia en combinación con el uso de una tecnología al último grito. A esta mezcla de herramientas se le conoce como Blended Learning.
Los que proponen este estilo de escuela, creen en la capacidad del niño(a) de actuar de forma activa en su propio proceso de aprendizaje, versus sentarse pasivamente a esperar que le enseñen.

La tendencia al crecimiento de las micro-escuelas es una interrogante abierta. Existen ejemplos muy esperanzadores en lugares como Nueva York, Washington, DC, Providence, St. Louis, entre otros. Las Acton Academies y Wildflower Schools ocupan un pequeño sector del mercado, pero gozan de una muy buena reputación. Igualmente, Arizona cuenta con más de 40 Prenda micro-escuelas, sirviendo a cerca de 550 estudiantes.

En fin, se formen como escuelas chárteres, privadas o bajo arreglos de educación en el hogar, las micro-escuelas están emergiendo como una respuesta viable a la educación gubernamental a gran escala. En estados donde las regulaciones para operar de manera privada son muy rigurosas, la ruta más factible sería organizarlas a través de cooperativas de padres que educan en el hogar/homeschoolers. Lo importante es continuar innovando e implementando ideas como estas, porque más de lo viejo no resulta en nada nuevo.

Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala


Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala

Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala


http://elmundonewspaper.com/news/2019/nov/07/micro-escuelas-una-respuesta-viable-la-educacion-g/
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/micro-escuelas-respuesta-viable-educacion-gran-escala/20191105122449168464.html
https://rossanamusica.com/portal/micro-escuelas-una-respuesta-viable-a-la-educacion-a-gran-escala/

Progreso que no contamos

Por: Hergit “Coco” Llenas

Ha habido una equivocación a la hora de reconocer los méritos y el progreso de la población estudiantil cuya primera lengua no es el inglés. Dos investigadores han encontrado que: en el caso de los niños de cuarto de primaria, las calificaciones subieron un 24% en lectura y un 37% en matemáticas. Los de octavo grado, a su vez, experimentaron una mejoría de un 27% en lectura y un 39% en matemáticas. La investigación consideró a estudiantes criados en un medioambiente bilingüe o donde los padres hablaban un idioma diferente al inglés, y también a aquellos que, con el tiempo, dejaron de ser “English learners” (aprendices del idioma inglés) para convertirse en estudiantes regulares.

El estudio fue publicado por Michael Kieffer, de la Universidad de New York, y Karen Thompson, de la Universidad Estatal de Oregón. La disparidad en los grados reportados de estudiantes multilingües o procedentes de hogares donde no se habla el inglés ha sido reducida considerablemente en los últimos quince años, al ser evaluados a través del National Assessment of Educational Progress (NAEP).

En 1974, la Suprema Corte de Justicia emitió un veredicto en un caso conocido como Lau vs. Nichols, que se ha convertido en un estandarte en cuanto a los derechos de los estudiantes cuya primera lengua no es el inglés. El veredicto estableció que la falta de instrucción suplementaria en las escuelas públicas para este grupo de estudiantes constituye una violación de los derechos civiles, de acuerdo con el Civil Rights Act de 1964.

Basándose en esa decisión judicial, Kieffer argumenta que también los estudiantes que sufren profundos retos lingüísticos han sido agrupados bajo esta ley y eso ha contribuido a que no se reporte el progreso de los estudiantes multilingües adecuadamente: “But in keep[ing] the focus on the students who need the services … they have almost intentionally skewed the data in inappropriate ways”, explicó.

Visto desde la perspectiva de este estudio, quedó claro que el acceso a un contenido académico que se ajuste a las necesidades del estudiante es un principio básico de los derechos civiles. No obstante, si el enfoque persiste en tabular la data de los estudiantes multilingües que no progresan, sin contar a los que logran eventualmente aprender y ya no necesitan asistir a un salón especial para aprendices del idioma, se está solo considerando una fracción del panorama total.

De ahí que ambos (Kieffer & Thompson) hayan concluido que ha habido una equivocación a la hora de reconocer los méritos y el progreso de esta población estudiantil.

Aunque las razones específicas de cómo se han optimizado los resultados no han sido cubiertas en el estudio, los dos investigadores atribuyen los avances a un programa federal conocido como No Child Left Behind, promulgado con apoyo bipartidista en 2001 bajo el gobierno del presidente George W. Bush.

“It’s no longer an exception to the norm to have a student who is in the process of learning English”, dijo Kieffer. En lo adelante, es importante mirar al grupo de estudiantes multilingües empleando una reclasificación más amplia, una que incluya los antiguos o “former English learners”. Esos que consiguieron superar la barrera del idioma y se integraron a un salón de clases con el resto del estudiantado. La historia que contamos sobre nuestros niños multilingües cambia al capturar el éxito de estos estudiantes.

(Hergit “Coco” Llenas es una activista y escritora dominicana. Actualmente es la directora nacional de Participación Hispana para The American Federation for Children (https://www.federationforchildren.org), una organización sin ánimo de lucro que aboga por el derecho a opciones escolares, a fin de que todos los niños en edad escolar tengan acceso a una educación de alta calidad).

Progresos que no contamos


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/progresos-que-no-contamos/20191112180010169081.html

Progresos que no contamos


Progresos que no contamos
Progresos que no contamos
Progresos que no contamos
Progresos que no contamos

Progresos que no contamos

Progresos que no contamos

Progresos que no contamos


https://rossanamusica.com/portal/progresos-que-no-contamos/

Educación para romper barreras

POR HERGIT “Coco” LLENAS

Así como lo vemos en otros ámbitos, los distritos escolares se están convirtiendo en espacios de gran diversidad étnica. Es decir, en una bella amalgama de niños procedentes de todas las razas. No obstante, el contenido de la enseñanza no se había ajustado a los cambios que amerita dicha diversidad, ¡pero eso está cambiando!

Tomemos el caso de la ciudad de Nueva York. El distrito escolar de York City está compuesto predominantemente de minorías: 26% son afro-americanos, 41% latinos, 16% asiáticos y un 15% caucásico. Los tres primeros no se han visto representados de manera adecuada a la hora de reexaminar su historia. Por eso, una iniciativa implementada en agosto se encarga de exponer a nuestros hijos al legado de aquellos seres humanos que hace 400 años llegaron encadenados a las costas de América. La idea se conoce como “New York Times’s 1619 project”.

El 1619 Project consta de una compilación de ensayos y poesía escritas -casi en su totalidad- por autores negros. El propósito de este currículo es dual. Por un lado, se aspira a que las escuelas se replanteen cómo se enseña la esclavitud desde una perspectiva que toma en cuenta la brutalidad, complejidad e influencia en la formación de Estados Unidos. Y por el otro, se busca afirmar la identidad negra y sus muchas contribuciones al país.

Todavía no es obligatorio que en los grandes distritos escolares se imparta docencia con este contenido tan culturalmente relevante. Sin embargo, en ciudades como Chicago ya lo han adoptado como recurso suplementario.

Hay que “recentrar” la historia alrededor de la gente “que ha sido olvidada”, comentaron los profesores Albino y Alexa Achille, quienes trabajan para una de las escuelas Facing History que operan en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. ¿Cómo se consigue esta recentralización?

En uno de los poemas del proyecto, de acuerdo con The74million.org, se narra la devastación emocional y física que experimentaron los esclavos embarcados en el viaje transatlántico que hoy se conoce como the Middle Passage. Otro poema explica el papel del esclavo en la tarea de levantar la infraestructura del país. Todo, desde las iglesias hasta las vías ferroviarias y las cosechas de algodón se irguieron gracias a la explotación de su mano de obra, lo que permitió la consolidación del poder económico global de Estados Unidos.

Cuando el Albino preguntó a sus alumnos: “¿Cómo se refleja el legado de la esclavitud en el desenlace del huracán Katrina en Nueva Orleans?”, uno se aventuró a decir: “confinaron a las personas dentro del estadio de la misma forma que lo hacían en el vientre de los barcos”. Otro, “la gente estaba viviendo su vida normal y de pronto vino el huracán Katrina y básicamente forzó a todo el mundo a volver a empezar”.

“El huracán es una metáfora de la gente blanca, quienes arrebataron de sus casas a la gente negra y se la llevaron lejos de sus comunidades”, agregó un estudiante. A lo cual el profesor añadió: “es una especia de reflexión sobre el papel que la deshumanización ha jugado a través de la historia de América”.

Mata, un chico dominico-cubano, remató el ejercicio con una profunda reflexión sobre el estado actual de las cosas: “la gente de color están automáticamente un paso atrás. Debido a la esclavitud, una barrera ha sido puesta frente a ellos y ha tomado un largo tiempo romperla, incluso ahora mismo”.

Después de escucharlo, me quedé deseando que el ejemplo de Chicago sea emulado por muchas otras ciudades, donde nuestras minorías continúan sufriendo condiciones de marginalización, sobre todo en la educación.

Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/educacion-romper-barreras/20191120171726169710.html

Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


https://rossanamusica.com/portal/educacion-para-romper-barreras/
http://elmundonewspaper.com/news/2019/nov/21/educacion-para-romper-barreras/

Educación para romper barreras