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Memoria histórica en Balada triste de trompeta y El laberinto del fauno

Foto extraída de elEspanol.com

¿Memoria colectiva o histórica en Balada triste de trompeta y El laberinto del fauno?
De Hergit “Coco” Llenas

Una vez terminada la Guerra Civil, España pactó con el silencio. No obstante, y como explica Gina Sherriff, a medida que el tiempo de la dictadura iba quedando atrás, los españoles buscaron mirar al pasado: “as Spaniards moved further from the dictatorship era, historians, writers and artists began to privilege the re-telling of the past half-century from the perspective of those who lost the war” (128). En El laberinto del Fauno y Balada triste de trompeta, Guillermo del Toro y Álex de la Iglesia retoman el pasado y con sus obras recuentan los hechos. Sin embargo, cabe preguntarse si acaso al hacerlo reconfiguran con sus obras la memoria colectiva. Partiendo de lo que entendemos por memoria colectiva, planteamos que ese no es el caso.
Técnicamente hablando, según Carolyn P. Boyd: “real remembering is a psychological process that takes place only in the individual mind and involves only those events that the individual has experienced directly. Outside of individual experience, ‘memory’ is a metaphor for mediated knowledge of past events. It is therefore inaccurate and misleading to refer to ‘collective memory,’ except in those instances where all members of a collectivity who have lived through the same event perform an act of collective remembrance1 (134).
Asumiendo que la definición de Boyd es correcta, entonces solo el grupo de sobrevivientes de la guerra es elegible para reconfigurar la memoria colectiva al servirse de esta expresión artística para recordar. No obstante, el lanzamiento de ambos filmes ocurre en el siglo XXI. El laberinto del fauno abrió en las salas de cine en el 2006 y en el 2010, Balada triste de trompeta. Considerando que la guerra civil empezó en julio del 1936 y terminó abril de 1939, casi toda la generación que sufrió este evento bélico ya no estaba con vida. En consecuencia, los espectadores/consumidores de estas películas fueron las futuras generaciones que nunca experimentaron directamente el trauma de la Guerra Civil, como lo indicó Sheriff al referirse a esa “younger generation that did not experience it firsthand” (128).
De hecho, entre esa generación joven y la que experimentó el trágico acontecimiento no solo existe una brecha creada por el pacto de silencio y por el paso de los años, sino también por la mediación gubernamental en el proceso de recontar los hechos, como expone Boyd: “Through symbols and stories, or governing myths, history teaching and textbooks legitimate existing political arrangements and provide clues to national identity and destiny. Not surprisingly, under the Franco regime state control of the history curriculum and textbooks reached its highest levels since the creation of the public school system in the 1850s” (138).
Esta brecha es aún más significativa puesto que, comparada con otras naciones, España tuvo un proceso más lento hacia la búsqueda de justicia y una revisión de la historia oficial en su transición hacia la democracia. En contraste con algunos países latinoamericanos y europeos, en España la recuperación de las voces silenciadas tardó en llegar (Boyd 142). Antes, hubo un período de estancamiento y caos, al cual se refiere Sherriff cuando cita a Pelaz López y Tomasoni: “metaphorically as ‘una suerte de paralelismo entre un viejo y desvencijado circo y la decadente dictadura a comienzos de los setenta’ and reflecting Spains aging leadership, complex power dynamics and moral confusion in the early 1970s” (135).
En todo caso, sería más propio decir que las películas citadas reconfiguran la memoria histórica. Este concepto implica “historia” porque esta es construida externamente y no por quienes participaron como agentes o testigos de una época determinada, sumada a la “memoria”, que es producida internamente por un individuo (Sherriff 129). Visto de esa manera, tanto como en El laberinto del Fauno como en Balada triste de trompeta se re-imagina una experiencia del pasado, lo que constituye “an inherendy ideological process, requiring a single point of view that presumes to synthesize the historical experience”. En ese sentido, estos filmes cumplen con la función binaria de transmitir el trauma histórico y formar una memoria post-traumática de dicho evento, que son las características propias de cine histórico (Hirsch 3).
En resumen, no se puede afirmar que haya habido una reconfiguración de la memoria colectiva puesto que para que se diera la misma, primero debió haber existido un grupo que experimentó la guerra en carne propia, el cual habría tenido que conjurar la memoria de los hechos en un acto de recordatorio colectivo. Esto último no ocurrió en España. La generación que presenció la guerra murió callada. Sus sucesores heredaron la historia oficial contada según los libros de texto impresos por la dictadura. Si se compara a España con otros países, la versión oficial tardaría mucho en ser revisada. En el extranjero, la juventud respondió con mayor premura a la hora de cuestionar cómo se recordaba la historia. Así que, para hablar de una reconfiguración de la memoria, sería más adecuado emplear el término memoria histórica, en lugar de memoria colectiva, en cuanto que las películas constituyen una representación/transmisión de la guerra que busca reformar la memoria desde el exterior y no hay participación directa de los agentes implicados, sino de sus descendencias.

Obras citadas
Balada triste de trompeta. Dirigida por Álex de la Iglesia, producida por Vérane Frédiani, Gerardo Herrero, Frank Ribiére, interpretada por Carolina Bang y Carlos Areces. Televisión Española, et all, 2010.
Boyd, Carolyn P. “The Politics of History and Memory in Democratic Spain”. The ANNALS of the American Academy of Political and Social Science. Sage, 2008. (133-48). Sagepub. http://ann.sagepub.com/content/617/1/133.
El laberinto del fauno. Dirigida por Guillermo del Toro, producida por Guillermo del Toro, et all, interpretada por Ivana Baquero, Sergi López y Mariel Verdú. Telecinco Cinema, et all, 2006.
Hirsch, Joshua. Trauma and the Holocaust. Philadelphia: Temple UP, 2004. Impreso.
Sherriff, Gina. “Franco’s Monsters: The Fantasy of Childhood in ‘El laberinto del fauno’ and ‘Balada triste de trompeta”. Confluencia. University of Northern Colorado, 2015. (127-39). JSTOR. https://www.jstor.org/stable/43490110

¿Es Pedro almodovar parte de la movida?

“but we are a country of extremes: a very old society and a very young democracy”
Rosa Montero

(foto de IMDb)

¿Es Pedro Almodóvar parte de la movida?

Para explicar si las obras de Pedro Almodóvar están suscritas a la movida, hay que primero definir qué fue esta y cómo en Mujeres al borde de un ataque de nervios y en La ley del deseo están latentes y presentes los marcadores culturales que caracterizaron este movimiento.
Cuando Franco muere en 1975, España despierta de un letargo de casi cuatro décadas. Durante esos años, el país estuvo sumido bajo la censura, el catolicismo y unos parámetros morales que no permitían que las distintas manifestaciones de arte, incluyendo el cine, pudieran destaparse. Con el advenimiento de la democracia, nace en las grandes ciudades de España una nueva ola definida por su ruptura con los rígidos cánones impuestos por la dictadura que hoy se conoce como la movida.
La movida propuso una estética kitsch e incorporó, a la española, los elementos del movimiento punk, ya existentes en los Estados Unidos e Inglaterra. Los punks eran irreverentes, rebeldes, en contra de las religiones, las modas tradicionales y los valores tradicionalistas. Vilarós describe a los personajes de este período de transición post-franquista como “desordenados, desmadrados y escandalosamente ruidosos, homosexuales, drogadictos, prostitutas, desposeídos, locos, marginales …” (183).
Los papeles escritos por Almodóvar para ambas películas encajan perfectamente en esta lista de gentes “raras” que señala Vilarós, las cuales habrían sido consideradas como personas no gratas dentro de la sociedad de Franco. El protagonista de La ley del deseo es un director homosexual, su novio Juan es bisexual y el chico que se enamora del director está loco. Uno de los policías que investiga el caso de la muerte de Juan se encuentra con unas rayas de cocaína y las consume mientras lleva a cabo sus tareas de investigación. La hermana del director es una travesti que se acostaba con su propio padre y además se dedica a criar una niña cuya madre infiel está ausente.
A su vez, en la trama de Mujeres al borde de un ataque de nervios se amalgama una variopinta y delirante cadena de disonancias personales y sociales: el abuso de los somníferos, las obsesiones, los celos, las infidelidades, un ataque en manos de terroristas chiitas, la crianza de animales en plena zona urbana, la virginidad como cruz que amarga a la mujer, por citar solo algunos de los puntos que aparecen en pantalla. Los personajes de la película cohabitan fuera del matrimonio (Pepa e Iván), Candela dice haber pasado un fin de semana de maratón sexual con un musulmán que conoce el mismo día, Carlos está comprometido para casarse, pero no pierde la oportunidad de besar a Candela cada vez que se le ocurre y Marisa es una chica urgida en liberar una energía sexual contenida que se manifiesta a través de un sueño erótico.
“Almodóvar, the film-maker, started translating into a distinct film style a number of the punk strategies of the movida” (Toribio 277) e incorpora “themes previously absent from popular cinematic representation and even excluded from mainstream media discourse effectively became a celebration of destabilization; for example, the enjoyment by his characters of practices that clearly constitute antisocial behavior. Punk was successful in making visible, for example, objects associated with pornography and sexual taboos… (280). Así, Almodóvar es un provocador que cuestiona y se burla de la mentalidad reprimida, conversadora y mojigata que coaccionaba la libertad de expresión en los tiempos del franquismo. Sus filmes son punk, chocantes, explícitos, sexuales, es decir, propios de la movida.

Obras citadas
Almodóvar, Pedro. “La ley del deseo”. AlexanderStreet.com, Reparto Eusebio Poncela & Carmen Maura. 20 Sept. 2019, https://video.alexanderstreet.com/watch/law-of-desire.
Almodóvar, Pedro. “Mujeres al borde de un ataque de nervios”. AlexanderStreet.com, Reparto Carmen Maura & Antonio Banderas. 20 Sept. 2019, https://video.alexanderstreet.com/watch/women-on-the-verge-of-a-nervous-breakdown.
Montero, Rosa. “Capítulo 18: Democracy & Cultural Change”. Editoras Helen Graham y Jo Labanyi. Oxford: Oxford University Press, 1995. (315-320). Impreso.
Toribio, Nuria Triana. “A Punk Called Pedro: La Movida in the Films of Pedro Almodóvar.” Contemporary Spanish Culture Studies 2000: 274-282. Impreso
Vilarós, Teresa M. Mono del desencanto. Una crítica cultural de la transición española (1973-1993). 1era Edición, Siglo XXI, 1998. Impreso.

El efecto papá


de Hergit “Coco’ Llenas

Se han dedicado muchos estudios sobre la maternidad y sus efectos, pero no tantos sobre la paternidad. No obstante, la ciencia está poniéndose al día y gracias a ella, empezamos a entender las implicaciones que tiene el papá en la vida de sus hijos e hijas aún durante la gestación misma y, desde luego, en la etapa formativa de la infancia. Así, se ha encontrado que, los críos se benefician de la presencia activa de su progenitor de muchas maneras. Una de ellas tiene que ver con el lenguaje. En vista de que la madre tiende a “bajar” el registro por empatía, haciendo la comunicación más asequible para sus hijos, los padres suelen emplear un tono más formal y directo. La exposición a ambos estilos expande el desarrollo lingüístico de los niños.
Además, dada esta misma empatía propia del sexo femenino, a la hora de corregir, las madres se inclinan con más frecuencia hacia la negociación, el perdón o/y el consenso que hacía la rígida aplicación de la justicia – mientras que la figura paterna hace lo contrario. El papá imparte la disciplina basado en reglas y principios firmes. Como resultado, los hijos que gozan de padres involucrados corren menos riesgo de romper la ley y terminar encarcelados.
Para las niñas, los dividendos son todavía más maravillosos. La madre es protectora, teme al peligro. En contraste, el padre invita a correr más deprisa, a lanzar la pelota con más fuerza, a saltar más alto. Debido a la naturaleza competitiva y audaz del macho, las chicas aprenden de él a ser mujeres más seguras de sí mismas, más valientes y arriesgadas, mejor equipadas para expresar sus necesidades y con mayor capacidad para sostener relaciones sentimentales sanas con el sexo opuesto. Las consecuencias se verifican en una reducción en la tasa de deserción escolar, mayor posibilidad de avanzar a posiciones de mando en sus carreras profesionales y -en general- una mejor relación interpersonal con los varones.
En la otra cara de esa moneda, se encuentra un hombre cambiado. Se ha probado que, al entrar en contacto con la niña -desde el mimo momento que un padre la carga entre sus brazos- se produce una disminución en los niveles de testosterona y un aumento de otra hormona responsable de despertar la ternura. Los hombres que tienen hijas son más generosos y comprensivos, dicen los expertos. También, viven más tiempo y añaden: “por cada hija, se suman seis meses a la vida del papá”.
Para muchos millennials (nacidos entre 1982-2004), la paternidad responsable, presente, activa es un tema de suma importancia. Encuestas recientes señalan que esta generación ha redefinido drásticamente el papel del padre y reportan estar más interesados en pasar tiempo de calidad con sus hijos que en escalar de puesto o producir más dinero, pues dicen recordar a sus propios padres como personas ausentes, caballos de trabajo sin tiempo para ellos.
En este mes de junio se celebra el día del padre y aprovechamos la ocasión para desearles a todos muchas felicidades y los instamos a continuar escribiendo en las páginas de sus hijos una historia enriquecedora, preñada de buenos ejemplos, bellos valores y grandes sueños.

El censo y tus hijos

de Hergit “Coco” Llenas

Cada década se saca cuenta de la población de los Estados Unidos a través de un proceso conocido como el censo, el cual está programado para el próximo año. ¿Qué importancia tiene este evento para nuestra gente?… Gracias a las cifras recolectadas en el conteo, se planean los presupuestos que permitirán sustentar, expandir o reducir programas de índole social. Tomemos, por ejemplo, Head Start, una iniciativa que provee múltiples servicios, incluyendo educación temprana.
A fin de saber cuantos centros de este tipo se necesitarán, con cuantos maestros, para cuantos niños, hay que averiguar por adelantado y con la mayor precisión posible el número de niños en edad pre-escolar. Si no se cuentan los estudiantes, después les faltarán sillas, como fue el caso en Arizona, Nevada, California, entre otros Estados donde abundan los inmigrantes indocumentados que no participaron del censo en el 2010 por temor a ser encontrados.
Una consecuencia directa de ese conteo inexacto, fue la falta de fondos destinados a programas como el arriba mencionado y, como resultado, muchos niños no pudieron asistir a Head Start. Si de nuevo el censo arroja cifras fallidas, eso mismo ocurriría con los recursos destinados a laas escuelas públicas, las iniciativas de salud, nutrición, recreación, transportación… todo.
Por eso, ahora la Oficina del Censo está buscando colaborar más de cerca con iglesias, agencias comunitarias y líderes que se han ganado la confianza del pueblo con el objetivo de incentivar a nuestra comunidad a salir de las sombras y permitir la cuenta correcta de sus miembros.
Según reportan las promotoras al servicio del censo, la información recolectada es de índole privada. Es decir, que la agencia no comparte nuestros datos con ninguna otra agencia gubernamental que pueda, digamos, deportar a una familia indocumentada. No obstante, en el clima imperante, el miedo puede más que la razón.
Para Iván, un dreamer de Memphis la cuestión no es tan simple. Bajo el gobierno de Barak Obama, él tuvo la osadía de valerse de DACA para ponerse donde lo vieran. DACA resultó ser el fiasco que tanto temía. Lejos de solucionar la compleja problemática de los soñadores, les puso una curita por dos años para luego dejarlos colgados y en el limbo. “No quiero alargar el cuello para que me cuenten”, dice. Todavía después de escuchar la explicación de las promotoras, la propuesta le resultaba poco atractiva. ¿Cómo culparlo?
Encuestados por Telemundo, ocho candidatos demócratas dijeron entender la gravedad de un censo basado en números incorrectos y algunos prometieron, incluso, un reconteo en caso de que fuera necesario. “¡Un reconteo!”, exclamó una de las promotoras, “eso es casi-casi imposible. Se nota la total falta de entendimiento que tienen algunos políticos sobre este proceso”, agregó. En otras palabras, en su primer y muy probablemente único intento, el censo tiene que salir lo más cercano posible a la verdad. Lo contrario, es arriesgarse ¡otra vez! a que nuestras necesidades terminen sin recibir las subvenciones adecuadas.

Charters en la horca

de Hergit “Coco” Llenas

¿Cuál es la diferencia entre una escuela gubernamental y una escuela charter?
Rara vez los padres y madres conocen la respuesta, a pesar de no ser nada complicada, aunque poco conocida. Una escuela charter es una escuela que admite gratuitamente a cualquiera estudiante. Repito no se paga un centavo ni se tiene que pasar por un proceso de admisión, al igual que una escuela gubernamental.
En lo que se refiere a las finanzas, el dinero empleado para subvencionar charter proviene de las arcas públicas. Es decir, que cada escuela recibe un cheque por cada silla ocupada y ese cheque sale del presupuesto destinado a la educación escolar de todos los niños, como ocurre cuando se trata de una escuela tradicional.
Ahora bien, la mayoría de las escuelas charters NO gozan de un edificio proporcionado por el distrito escolar. Tampoco tienen acceso a los autobuses amarrillos. En consecuencia, le cuesta menos al Estado educar nuestros hijos en ellas, pues la transportación la paga el padre y la renta, el operador. Por eso, es común que la mesa directiva se dedique a recaudar fondos privados para sostener ese, entre muchos otros gastos.
En cuanto a la administración, quienes gobiernan la escuela no son empleados de la burocracia distrital, sino educadores, padres, maestros, entre una variopinta lista de individuos que se unen al esfuerzo de hacer realidad una visión. La visión puede aspirar a capacitar en áreas específicas: sea bien en lectura y escritura, ciencias, carreras vocacionales, deportes, ¡en fin!, en cualquier concentración- si es que adopta una.
Por desligarse de los distritos y sus convenios gremiales, estas escuelas gozan de mayor latitud en cuanto a la selección del curriculum, horas de operación, selección y retención del personal, etcétera. Esto se traduce, por ejemplo, en la posibilidad de ser más creativos, de extender las horas de instrucción, de poder despedir a los maestros mediocres.
En lo relativo al acceso, las charters rompen con las limitaciones de enviar los niños a escuelas asignadas en función de un código postal, con lo cual abren sus puertas a cualquier niño, venga del barrio que venga.
Desde que el expresidente demócrata Barak Obama aplaudió su creación, las charters han crecido en demanda y en popularidad a tal punto de que es difícil encontrar una buena charter donde no haya una laaaaaaarga lista de espera.
Cualquiera pensaría que considerando: -que es menos costosa para el Estado, -más accesible para aquellos que viven en vecindarios de escuelas tradicionales reprobadas y/o reprobables, -y con más capacidad para la innovación y el ingenio, este tipo de escuela debería estar multiplicándose, en vez de reduciéndose. No obstante, el liderazgo demócrata se volcó contra de ellas en muchos lugares durante la sesión legislativa que recién acaba de concluir. En Nevada, votaron para que se suspendiera por cinco años la apertura de nuevas charters. A su vez, la plataforma educativa del candidato Bernie Sanders promete convertirse en su guillotinador.
No me aventuro a especular quienes ganan con estas restricciones, pero sin lugar a dudas, quienes pierden son los millones de niños beneficiándose ellas, así como los otros tantos deseosos de algún día poder hacerlo.

Un muro invisible

de Hergit Llenas

¿Será casualidad que hay cinco veces más distritos escolares que condados?… “No, no lo es”, dice Rebecca Sibilia, la fundadora de EdBuild, una organización dedicada a abogar por la justa distribución de fondos escolares a fin de que cada estudiante tenga la oportunidad de asistir a una escuela equitativamente subvencionada y capas de proveer una excelente educación a todos los niños sin importar donde vivan.
Durante su presentación en Miami en el transcurso de la 36a Conferencia de la National Assocation of Latino Elected and Appointed Officials (NALEO), Rebecca explicó como las líneas divisorias que separan un condado en distintos distritos escolares tienen mucho que ver con una decisión de la Suprema Corte de Justicia que data del 1954. El caso es conocido como Brown versus Board of Education y es responsable de que en este país no se permita la segregación racial en las escuelas. Es decir, legalmente no se pueden separar los blancos de los negros. Sin embargo, y como reza el refrán: el que hace la ley, hace la trampa. Así, los Estados encontraron la manera de continuar con sus prácticas racistas.
¿Cómo?… pues, trazando una línea divisoria alrededor de los vecindarios logrando ingeniosamente poner a los blancos más pudientes aquí y a los pobres de piel morena allá. 65 años después del veredicto de Brown vs the Board of Education, la problemática de falta de igualdad para los estudiantes negros (y de piel canela) sigue igual. Quienes, como Rebecca, se atreven a preguntar ¿por qué?, se estrellan con una explicación tan eufemística que da risa: “estamos cansados de enviar el dinero de nuestros impuestos a ‘esos niños”. Hoy por hoy los distritos escolares de “esos niños” reciben 23 mil millones de dólares menos que los distritos escolares donde asisten los blancos, a pesar de que en ambos casos el número de estudiantes ¡es el mismo!
Mas las barreras separatistas no han sido erguidas de cemento y ladrillos, son invisibles. Sus muros han sido construidos de privilegio y de dinero. El que goza de un alto nivel socio-económico, tiene acceso a oportunidades y libertades ajenas a los demás. Para “esos niños” que viven en vecindarios pobres, no hay equidad, no hay igualdad. No puede haberla mientras que la educación pública sea subvencionada a través de los impuestos sobre la vivienda, y mientras las viviendas caras estén de un lado del muro y las baratas del otro.
La tarea de cambiar profunda y agresivamente las fórmulas estatales para subvencionar la educación pública, de crear una reserva compartida por todos y para todos es una de las propuestas más temerarias para cualquier político. Por eso en muchas partes todavía no ha ocurrido. No obstante, esa es la solución. Hay que poner las recaudaciones en una bolsa en común. Sólo gritando por una distribución justa, sólo tumbando el muro invisible se podrá hablar en la nación más poderosa del mundo del fin de la segregación. Hasta entonces, para los niños morenos de los Estados Unidos el sueño americano continuará siguiendo eso, un sueño y no una realidad.

Educando en el hogar

de Hergit “Coco” Llenas

Aunque en el pasado era ilegal no enviar tus hijos a un plantel escolar, hoy día en los Estados Unidos es legal educarlos en el hogar. Como su nombre lo indica, educar en casa o homeschooling, como se le conoce en inglés, es una opción escolar que permite a los padres enseñar a sus hijos personalmente en lugar de enviarlos a la escuela. En la actualidad, hay cerca de dos millones de estudiantes que están siendo educados a través esta modalidad, la cual se ha incrementado en términos de variedad de recursos, usuarios y aceptación desde sus inicios en la década del 1970-80.
¿Por qué algunas familias optan por esta alternativa?… El acoso escolar, el robo, el ataque físico y la seguridad general del estudiante se encuentran entre las razones más importantes para impulsar a una familia a educar a sus hijos por sí misma, según una encuesta realizada por la National Household Education Survey (2016). Además de sus preocupaciones por la calidad del medioambiente, las dos terceras partes de los padres encuestados dijeron estar insatisfechos con el rigor académico de las escuelas gubernamentales.
¿Funciona lo que hacen?… De acuerdo a los reportes de la primera generación de estudiantes educados de esta manera, les ha ido muy bien tanto en la universidad como profesional y socialmente. Los resultados de investigaciones sobre esta modalidad demuestran que los niños educados en casa aprenden y tienen éxito, sobre todo cuando cuentan con el apoyo de sus padres, quienes suelen estar muy involucrados e impulsados por la convicción de que la creatividad de cada ser humano ha de ser la guía y el motor para motivar el aprendizaje.
Estos padres no hacen el trabajo solos, sino que se rodean de coordinadores, se agrupan en cooperativas, emplean tutores y pertenecen a redes de padres que están haciendo lo mismo. A su vez, sus niños son integrados a actividades sociales que abarcan desde clases de arte, deportes, hasta paseos y membresía a clubes infantiles: religiosos o laicos.
Dependiendo si los padres siguen o no un credo religioso, la socióloga Jan Van Galen divide a los homeschoolers en ideólogos o pedagogos. Los primeros han elegido educar en el hogar para protegerlos de ideologías que no comparten, estos padres son en su mayoría cristianos y buscan mantener su prole dentro del marco de valores alineados con su doctrina. En contraste, los pedagogos creen que el modelo implementado en la educación gubernamental (una talla para todos) fosiliza la curiosidad inherente en todo niño(a), y de ahí que suelan emplear técnicas innovadoras y un estilo flexible a la hora de implementar sus planes de estudio.
En ambos casos, prevalece un rechazo a la institucionalización de la educación, unos por razones pragmáticas y los otros por razones de índole religiosa. En ambos casos, el movimiento de educar en casa es una gestión de contracultura que busca volver al origen, cuando no existía la maquinaria tipo factoría que inventó la educación pública como respuesta a la era de la industrialización. Para explicarlo en otras palabras, y citando a Ashley Díaz, una madre de cuatro niños educados en casa que vive en Las Vegas (NV): – “Mis hijos son míos y no del gobierno”.

Un nuevo maestro para el nuevo salón

de Hergit “Coco” Llenas

Imagínate un salón de clases sin pizarras, sin jerarquías, con tres o más profesores quienes lejos de estar subidos en un pedestal, imparten la enseñanza conjuntamente a través de la coDocencia, contagiándose de sus compañeros, colaborando los unos con los otros dentro de una estructura planificada.
Ese salón de clases ahora es posible gracias a un programa desarrollado en la Universidad Complutense de Madrid, la cual aspira a desarticular modelos educativos arcaicos y reemplazarlos por un nuevo enfoque concentrado en la docencia en conjunto. Para romper con la pedagogía tradicional, “hay que poner en marcha la tutorización entre iguales y equipos dedicados a supervisar y evaluar esta colaboración”, dijo Eva Flavia Martínez, una investigadora de la facultad de Educación de la Universidad de Harvard. La catedrática basa sus opiniones en un estudio realizado en más de mil escuelas en Carolina del Norte, donde se observó que el 20% de la efectividad del maestro nace del efecto contagio; es decir, de lo que absorbió trabajando en pares.
Por lo general, cambios de este tipo son el resultado de nuevas leyes y ordenanzas curriculares, pero en este caso la Cumplutense se ha adelantado a la legislatura. Así, se convertirá en la primera universidad pública que dé un giro a la formación de los maestros del futuro. La facultad de dicha universidad ha sido responsable de encaminar la tan revolucionaria propuesta, hastiados de ver cómo la disposición misma de las aulas hablaba a gritos de la rigidez del sistema. En lugar de sillas alineadas como soldados y computadoras atornilladas a un escritorio, la nueva aula es un espacio abierto de pantallas gigantes, sillas ergonómicas con ruedas y paredes a prueba de ruido a fin de controlar el sonido durante los debates. Cada aula tendrá su propio sabor, su propia estructura, no habrá dos exactamente iguales.
Para aquellos que hemos tenido la oportunidad de ver en acción una escuela Montessori, el concepto no es del todo ajeno. “Montessori decía que el mobiliario clavado en el suelo es un tipo de servidumbre. Hay que romper con los manuales escolares del siglo 19 -que todavía seguimos usando- y traer a la universidad los cambios que se están dando fuera”, explicó a la prensa Mariano Fernández Enguita, quien ha sido responsable de lanzar esta iniciativa, conocida como la HiperAula.
La HiperAula le ha costado $100,000 euros a la universidad y con esa inversión se espera educar a unos 500 nuevos maestros el próximo año. Estos estudiantes del magisterio aprenderán a desterrar el pasado y traer el mundo exterior al interior del salón de clases, ya no más como los guardianes del conocimiento, sino como guías encargados de ayudar al estudiante a tomar las riendas de su propio proceso de aprendizaje de manera individualizada. ¡Y eso es progreso! Esperamos que, en los Estados Unidos, las facultades encargadas de la maquinaria de maestros adopten sin tardanzas iniciativas igualmente reformadoras.

Mudando la piel por ellos: del abuso a la sanación

Si una mujer es golpeada, puede llamar la policía, escaparse del hogar, encontrar un albergue y presentar cargos contra su abusador. No obstante, cuando un niño es corregido a base de golpes o es mal tratado verbal y/o emocionalmente, él o ella no sabría cómo defenderse de sus padres o tutores. En la mayoría de los casos, de no ser por la intervención premeditada de otro adulto, el martirio de una educación brutal podría extenderse hasta la adultez.
En uno de los libros más esclarecedores que he leído sobre el tema del amor, All About Love de Bell Hooks, la autora comenta sobre la crisis de percepción y concientización que sufrimos en la actualidad cuando se trata del derecho de los niños. En especial, Hooks aborda una doble moral la cual, jamás aceptaría que a una persona se le instruya a punta de correazos y, en cambio, admite que los padres empleen el castigo físico severo para criar a sus hijos.
A lo largo de mi vida, he conocido casos de abuso que oscilan desde la prostitución de una menor en manos una madre-celestina hasta forma más sutiles como la negligencia, la coerción y la degradación moral a través de los insultos, por citar unos cuantos.
En nuestra entrega anterior, intentamos arrojar luz sobre la problemática de la fatiga materna. Ésta, si es desatendida, puede llegar a empeorar degenerando en conductas extremas, incluyendo el abuso infantil. Los niños que son o han sido víctimas de este tipo de crianza, suelen convertirse en adultos disfuncionales. Las secuelas de su trauma se evidencian de muchas maneras. Por ejemplo, en la falta de control sobre la ira, el miedo a la confrontación, la inseguridad, la incapacidad para expresar emociones u opiniones, la falta de amor propio, el uso de la mentira como herramienta de supervivencia, trastornos psicológicos (tendencias depresivas o suicidas, bipolaridad), entre otros. Otra secuela muy común es la imitación. Es decir, la repetición del mismo patrón: el golpeado se convierte en golpeador, a quien le gritaron, grita. Esta cadena de dolor continúa de generación en generación hasta que el individuo se somete a una cura descodificadora, llámese psicoterapia, consejería, grupos de soporte, uso de medicina shamánica –tales como la ayahuasca- o cualquier otra técnica/ritual/ejercicio/terapia/lectura/internalización/ empleada para ayudarnos a mudar los viejos paradigmas. Pero para logar romper con el pasado, se requiere un verdadero compromiso consigo misma(o). La labor no sencilla, mas es la única senda para convertirnos en padres de niños de mente y alma sanas, pues, como bien dice el adagio: es más fácil criar hijos felices que reparar adultos rotos.

Lo que se da no se quita

Estamos entrando ya en la temporada de reclamo de impuestos. En esta época, las familias y empresas se ocupan de preparar sus planillas. En Estados donde existen programas de tax credit scholarships -becas de créditos sobre los impuestos- aquellos que han donado a este tipo de incentivo recibirán por cada dólar donado, un dólar de crédito (o algo menos, dependiendo del Estado). Nevada, Arizona, Florida e Indiana, entre otros Estados poseen incentivos de este tipo.
El caso de Nevada es particularmente interesante. Allí, se creó un modesto programa piloto durante la sesión legislativa del 2015, el cual se conoce como la beca de la oportunidad. Esta beca otorga hasta $8,000 por niño por año a familias de bajos recursos para pagar por una escuela privada. Dos años más tarde, con el voto unánime de los legisladores demócratas la beca fue expandida cuando se aumentó el tope permitido para recaudar donaciones de 6 a 20 millones de dólares. El sector privado donó con gran entusiasmo y como resultado de ello, en este momento más de dos mil niños gozan de esta opción escolar. Fue un bello y raro acto de acción bi-partisana que marcó una diferencia significativa en la vida y trayectoria académica de los estudiantes becados necesitaban otra alternativa fuera de las ofrecidas por el distrito escolar.
No obstante, este incremento de 20 millones se propuso solo por espacio de dos años (2017-19).
Ahora, la legislatura tiene el poder de renovar o eliminar este incentivo. De hacer lo último, más de 1,000  niños que están usando la beca se quedarían fuera del programa.
¿Qué solución propone el liderazgo mayoritario demócrata de Nevada?… ¿Salvarlo o undirlo?
En enero, el nuevo Gobernador Demócrata Sisolak ¡ni siquiera lo mencionó en su discurso! Y luego se supo que había decidido eliminar los 20 millones del prepuesto estatal. Asombrados ante la noticia, los padres usuarios de la beca se organizaron y pasaron a testificar frente al Comité Legislativo de Presupuestos, rogándole a los miembros de dicho comité que reconsideraran su decisión. Por espacio de dos horas y con no pocas lágrimas, los papás compartieron sus testimonios, explicando por qué es importante para ellos continuar recibiendo esta ayuda. Al testimonio de las familias se sumó el de algunos maestros y directores, quienes explicaron a su vez el daño potencial que presentaría para el rendimiento de los becados una interrupción académica abrupta. “Negar la beca significará interrumpir la curva de crecimiento que estos niños están logrando”.
De hecho, el administrador de la beca de la oportunidad (el Departamento de Educación de Nevada) publicó los resultados de un estudio en el cual se encontró un crecimiento académico tangible dentro un grupo representativo de participantes.
Para el colmo, el liderazgo demócrata quisiera así mismo eliminar toda posibilidad de crecimiento de esta beca. Dicen estar revisando el lenguaje original de la ley para sacar de él una provisión que permite cada año recaudar 10% más que el año anterior.
¿Caerá el ruego de estos padres en oídos sordos?… No sé a usted, pero a mí de pequeña me enseñaron que lo que se da no se quita.