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Hablemos de educación

Category: Aqui entre nos

El censo 2020: ¿qué esperar?

Por: Hergit “Coco” Llenas

Un nuevo estudio del Departamento de Comercio de Estados Unidos ha comprobado que la información recolectada durante el censo de agosto de 1943 fue empleada para localizar los nombres y direcciones de ciudadanos de origen japonés. Luego fueron acorralados en campos de concentración, cuando la potencia del norte y Japón se fueron a la guerra. Eso lo explicó Margo Anderson, una historiadora de la Universidad de Wisconsin, y el estadista William Seltzer, de Fordham University en Nueva York.

Ahora mismo, se espera un censo. Se habla sobre las posibles repercusiones para nuestra gente si no se hacen contar. Nos dicen: no tendremos suficientes camas en los hospitales, ni cupo en las escuelas, ni los recursos necesarios para los centros de educación preescolar, ni las provisiones requeridas para suplir las necesidades alimenticias para quienes reciben asistencia social… En fin, una larga lista de consecuencias nefastas.

Visto desde la perspectiva estrictamente estadística, parecería imperioso decir: ¡hey, aquí estoy! Una premura que viene de la mano con algunas organizaciones hispanas/nacionales, auto-proclamadas como “nuestros representantes”, quienes urgen al inmigrante indocumentado a salir de las sombras.

Estas entidades quieren hacernos creer que la deportación es una característica propia de los conservadores y del presidente actual. Hablemos claro: Barack Obama deportó tres millones de almas, y no todos malos hombres. En esos “días gloriosos”, encontré niños huérfanos una escuela pública porque “la migra” se había llevado a sus padres.

Quisiera que reflexionáramos un instante: ¿es el censo la única manera de saber cuántos somos y dónde estamos? Por ejemplo, tomemos los algoritmos, las proyecciones, los métodos de interpolación, los cálculos, datos y comparaciones que actualmente sirven para decidir la tasa de ocupación de los hoteles de Las Vegas, las rutas de vuelos de las aerolíneas, cuántos carros nuevos se construirán, de acuerdo al número de nuevos conductores en un país, etcétera.

Entonces, ¿cómo es posible que, para pronosticar la necesidad de servicios públicos, se requiera ir de casa en casa cada diez años? Las grandes corporaciones, por ejemplo, saben de antemano, y con bastante exactitud, cuántas cárceles o galones de gasolina se necesitan en cualquier pueblo, en cualquier temporada, año tras año.

En plena era digital, en este momento de increíbles avances tecnológicos, ¿justo ahora me van a decir que la única manera de saber cuánta gente vive sobre suelo norteamericano es mandando a alguien a tocarme a la puerta? ¿Y los expedientes de nacimiento de los hospitales, los protocolos imperantes en los puertos que marcan quienes entran y no salen, el incremento en el número de multas o seguros de carros para no-residentes? ¿Nada de eso sirve para hacer un conteo? ¿En serio?

Para quien no posee una Green Card, hacerse contar es un dilema que va más allá de la buena voluntad de generar datos fehacientes para una oficina gubernamental. Y si me tocara estar en su lugar, seriamente, me lo tendría que pensar.

-Hergit Llenas es una mobilizadora, escritora y directora de Participación Hispana para The American Federation for Children

¿Qué esperar del Censo 2020?

Para la educación, el futuro es hoy

de Hergit “Coco” Llenas

El progreso es indetenible; la expansión, inevitable. A medida que crece el entendimiento, las fronteras alzan sus tiendas y se ruedan unas cuantas yardas, metros o kilómetros más adelante. Nada es estático. Todo cambia. Lo evidencio a diario en el pulsar de dos pulgares que marcan las teclas de un teléfono móvil a una velocidad vertiginosa.

Ambos hemisferios cerebrales operando concomitantemente, escribiendo algún código desconocido hasta hace solo unos cuantos años: LOL, BFF, TQM (Laugthing Out Loud, Best Friend Forever, Te Quiero Mucho). Mis sobrinos saltan por encima de la gramática y la ortografía, reinventando un novedoso idioma cada mes.

Se burlan del afán inútil que tenemos los adultos en catalogar a sus amigos: ¿Es mexicano o de Hawái?, pregunta curiosa mi madre. – ¿Qué más da, abuela? Es mi amigo. ¿Y la escuela, m’hijo?, pregunto por enésima vez y por enésima vez se levantan los hombros en una subida a medio camino entre apática y despótica, que me da a entender que ahí dónde está el pupitre sobre el cual se posa el cuerpo de este chico, no está la mente, pues ha volado.

Vuela por encima de las cuatro paredes del aula, por arriba de la cerca que rodea el plantel, más allá de la puerta con rejas de la entrada y se esfuma con las alas expandidas sobrepasando la bandera tricolor y la cabeza del guardia armado de pie en el estacionamiento. La boca dice ¡presente!, mientras la maestra pasa inventario, pero la vida pareciera estar en otra parte, lejos de allí, ubicada de antemano en el futuro, como en una dimensión paralela.

Allí el mañana está preñado de soluciones. No hay sobrepoblación en las aulas, no hay maestros obligados a instruir en cómo pasar un examen, en lugar de enseñar. Allí ser maestro es una gloria; es decir, una posición reputada, bien remunerada que goza de gran latitud para innovar, inspirar y estimular. En ese bravo y nuevo mundo no faltan recursos, la brecha académica es casi inexistente, el acoso escolar se ha reducido a una mínima expresión y el clima general que se respira es de entusiasmo por enseñar y de ganas de aprender.

Han quedado en el olvido los salones-prisiones del pasado. Esos recintos grises, de sillas en fila, niños agrupados por fecha de nacimiento, una pizarra, un timbre para esto y otro para aquello; o sea, aquel anticuado ensamblaje de factoría ha sido desmantelado para dar paso a un nuevo sistema. Todos los avances tecnológicos y las riquezas del saber de la época se han volcado dentro de exitosos modelos. Modelos que más que estar acorde con los tiempos, se han adelantado a su tiempo.

Así, las soluciones brotan de ese manantial divino que son las mentes de los jóvenes. Lejos de un distópico filme hollywoodiense, la educación alcanza un punto álgido de conocimiento, equidad y justicia. Y ese momento es ahora, porque, como dijo la gran poeta chilena Gabriela Mistral: “el futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde”.

(Hergit “Coco” Llenas es una activista y escritora dominicana. Actualmente es la directora nacional de Participación Hispana para The American Federation for Children (https://www.federationforchildren.org), una organización sin ánimo de lucro que aboga por el derecho a opciones escolares, a fin de que todos los niños en edad escolar tengan acceso a una educación de alta calidad).

Para la educación, el futuro es hoy


Para la educación, el futuro es hoy
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/educacion-futuro-es-hoy/20191015130900166457.html
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Para la educación, el futuro es hoy

PARA LA EDUCACIÓN, EL FUTURO ES HOY

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Para la educación, el futuro es hoy

Micro-escuelas: una respuesta viable

De Hergit “Coco” Llenas

Una creciente comunidad de reformadores ha puesto su fe en las micro-escuelas como posible solución para las nuevas generaciones de estudiantes. Expliquemos primero ¿qué es una micro-escuela? Pues es aquella que se caracteriza por tener menos de 25 estudiantes, pocos puestos administrativos y bajos costos de operación, como indica el experto Don Soifer.

Puede operar desde un lugar alternativo, como una casa de familia, también dentro de una escuela chárter o escuela privada e incluso también bajo una cooperativa de padres que educan a sus niños en el hogar.
Esa es precisamente la gracia de una micro-escuela: poder adaptarse al modelo de enseñanza que responda a las necesidades particulares de los alumnos. De ahí que este tipo de escuelas varía mucho entre unas y otras.

Lo que NO cambia es el carácter íntimo y reducido de las clases, lo cual permite crear un medio ambiente de aprendizaje que atrae al tipo de estudiante que no se ajusta con facilidad a las escuelas tradicionales grandes, cuyo número de estudiantes es muy elevado.
Para algunas familias, son ideales por los proyectos que se llevan a cabo fuera del salón de clases y la flexibilidad de las que gozan los padres al establecer los horarios. Y en otros casos, las micro-escuelas representan una alternativa temporal ante problemas de acoso escolar o cualquier otra circunstancia que empañe la calidad del entorno educativo del estudiante.

Por lo regular, una vez el niño se acostumbra al sistema de micro-escuela, donde puede ir aprendiendo a su ritmo en lugar de ir al ritmo de la clase, ya no busca seguir la trayectoria impuesta por las tradiciones. Así, saca provecho de las ventajas que ofrece la tecnología y se acostumbra a emplear los programas de softwares diseñados para auto-gestionar su instrucción. Esa es una de las características centrales de las micro-escuelas: tomar la tecnología aplicada a la educación y desarrollar sus contenidos sin tener que recurrir a los libros de textos creados por el monopolio de las editoriales.

En el caso de que se esté preguntando ¿qué tanto tiempo frente a la pantalla de un ordenador es sano? Le sugiero explorar dos modelos exitosos de micro-escuela: el Montessori y el Waldorf, ambos famosos por cómo se imparte en la docencia en combinación con el uso de una tecnología al último grito. A esta mezcla de herramientas se le conoce como Blended Learning.
Los que proponen este estilo de escuela, creen en la capacidad del niño(a) de actuar de forma activa en su propio proceso de aprendizaje, versus sentarse pasivamente a esperar que le enseñen.

La tendencia al crecimiento de las micro-escuelas es una interrogante abierta. Existen ejemplos muy esperanzadores en lugares como Nueva York, Washington, DC, Providence, St. Louis, entre otros. Las Acton Academies y Wildflower Schools ocupan un pequeño sector del mercado, pero gozan de una muy buena reputación. Igualmente, Arizona cuenta con más de 40 Prenda micro-escuelas, sirviendo a cerca de 550 estudiantes.

En fin, se formen como escuelas chárteres, privadas o bajo arreglos de educación en el hogar, las micro-escuelas están emergiendo como una respuesta viable a la educación gubernamental a gran escala. En estados donde las regulaciones para operar de manera privada son muy rigurosas, la ruta más factible sería organizarlas a través de cooperativas de padres que educan en el hogar/homeschoolers. Lo importante es continuar innovando e implementando ideas como estas, porque más de lo viejo no resulta en nada nuevo.

Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala


Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala

Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala


http://elmundonewspaper.com/news/2019/nov/07/micro-escuelas-una-respuesta-viable-la-educacion-g/
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/micro-escuelas-respuesta-viable-educacion-gran-escala/20191105122449168464.html
https://rossanamusica.com/portal/micro-escuelas-una-respuesta-viable-a-la-educacion-a-gran-escala/

Progreso que no contamos

Por: Hergit “Coco” Llenas

Ha habido una equivocación a la hora de reconocer los méritos y el progreso de la población estudiantil cuya primera lengua no es el inglés. Dos investigadores han encontrado que: en el caso de los niños de cuarto de primaria, las calificaciones subieron un 24% en lectura y un 37% en matemáticas. Los de octavo grado, a su vez, experimentaron una mejoría de un 27% en lectura y un 39% en matemáticas. La investigación consideró a estudiantes criados en un medioambiente bilingüe o donde los padres hablaban un idioma diferente al inglés, y también a aquellos que, con el tiempo, dejaron de ser “English learners” (aprendices del idioma inglés) para convertirse en estudiantes regulares.

El estudio fue publicado por Michael Kieffer, de la Universidad de New York, y Karen Thompson, de la Universidad Estatal de Oregón. La disparidad en los grados reportados de estudiantes multilingües o procedentes de hogares donde no se habla el inglés ha sido reducida considerablemente en los últimos quince años, al ser evaluados a través del National Assessment of Educational Progress (NAEP).

En 1974, la Suprema Corte de Justicia emitió un veredicto en un caso conocido como Lau vs. Nichols, que se ha convertido en un estandarte en cuanto a los derechos de los estudiantes cuya primera lengua no es el inglés. El veredicto estableció que la falta de instrucción suplementaria en las escuelas públicas para este grupo de estudiantes constituye una violación de los derechos civiles, de acuerdo con el Civil Rights Act de 1964.

Basándose en esa decisión judicial, Kieffer argumenta que también los estudiantes que sufren profundos retos lingüísticos han sido agrupados bajo esta ley y eso ha contribuido a que no se reporte el progreso de los estudiantes multilingües adecuadamente: “But in keep[ing] the focus on the students who need the services … they have almost intentionally skewed the data in inappropriate ways”, explicó.

Visto desde la perspectiva de este estudio, quedó claro que el acceso a un contenido académico que se ajuste a las necesidades del estudiante es un principio básico de los derechos civiles. No obstante, si el enfoque persiste en tabular la data de los estudiantes multilingües que no progresan, sin contar a los que logran eventualmente aprender y ya no necesitan asistir a un salón especial para aprendices del idioma, se está solo considerando una fracción del panorama total.

De ahí que ambos (Kieffer & Thompson) hayan concluido que ha habido una equivocación a la hora de reconocer los méritos y el progreso de esta población estudiantil.

Aunque las razones específicas de cómo se han optimizado los resultados no han sido cubiertas en el estudio, los dos investigadores atribuyen los avances a un programa federal conocido como No Child Left Behind, promulgado con apoyo bipartidista en 2001 bajo el gobierno del presidente George W. Bush.

“It’s no longer an exception to the norm to have a student who is in the process of learning English”, dijo Kieffer. En lo adelante, es importante mirar al grupo de estudiantes multilingües empleando una reclasificación más amplia, una que incluya los antiguos o “former English learners”. Esos que consiguieron superar la barrera del idioma y se integraron a un salón de clases con el resto del estudiantado. La historia que contamos sobre nuestros niños multilingües cambia al capturar el éxito de estos estudiantes.

(Hergit “Coco” Llenas es una activista y escritora dominicana. Actualmente es la directora nacional de Participación Hispana para The American Federation for Children (https://www.federationforchildren.org), una organización sin ánimo de lucro que aboga por el derecho a opciones escolares, a fin de que todos los niños en edad escolar tengan acceso a una educación de alta calidad).

Progresos que no contamos


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/progresos-que-no-contamos/20191112180010169081.html

Progresos que no contamos


Progresos que no contamos
Progresos que no contamos
Progresos que no contamos
Progresos que no contamos

Progresos que no contamos

Progresos que no contamos

Progresos que no contamos


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Educación para romper barreras

POR HERGIT “Coco” LLENAS

Así como lo vemos en otros ámbitos, los distritos escolares se están convirtiendo en espacios de gran diversidad étnica. Es decir, en una bella amalgama de niños procedentes de todas las razas. No obstante, el contenido de la enseñanza no se había ajustado a los cambios que amerita dicha diversidad, ¡pero eso está cambiando!

Tomemos el caso de la ciudad de Nueva York. El distrito escolar de York City está compuesto predominantemente de minorías: 26% son afro-americanos, 41% latinos, 16% asiáticos y un 15% caucásico. Los tres primeros no se han visto representados de manera adecuada a la hora de reexaminar su historia. Por eso, una iniciativa implementada en agosto se encarga de exponer a nuestros hijos al legado de aquellos seres humanos que hace 400 años llegaron encadenados a las costas de América. La idea se conoce como “New York Times’s 1619 project”.

El 1619 Project consta de una compilación de ensayos y poesía escritas -casi en su totalidad- por autores negros. El propósito de este currículo es dual. Por un lado, se aspira a que las escuelas se replanteen cómo se enseña la esclavitud desde una perspectiva que toma en cuenta la brutalidad, complejidad e influencia en la formación de Estados Unidos. Y por el otro, se busca afirmar la identidad negra y sus muchas contribuciones al país.

Todavía no es obligatorio que en los grandes distritos escolares se imparta docencia con este contenido tan culturalmente relevante. Sin embargo, en ciudades como Chicago ya lo han adoptado como recurso suplementario.

Hay que “recentrar” la historia alrededor de la gente “que ha sido olvidada”, comentaron los profesores Albino y Alexa Achille, quienes trabajan para una de las escuelas Facing History que operan en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. ¿Cómo se consigue esta recentralización?

En uno de los poemas del proyecto, de acuerdo con The74million.org, se narra la devastación emocional y física que experimentaron los esclavos embarcados en el viaje transatlántico que hoy se conoce como the Middle Passage. Otro poema explica el papel del esclavo en la tarea de levantar la infraestructura del país. Todo, desde las iglesias hasta las vías ferroviarias y las cosechas de algodón se irguieron gracias a la explotación de su mano de obra, lo que permitió la consolidación del poder económico global de Estados Unidos.

Cuando el Albino preguntó a sus alumnos: “¿Cómo se refleja el legado de la esclavitud en el desenlace del huracán Katrina en Nueva Orleans?”, uno se aventuró a decir: “confinaron a las personas dentro del estadio de la misma forma que lo hacían en el vientre de los barcos”. Otro, “la gente estaba viviendo su vida normal y de pronto vino el huracán Katrina y básicamente forzó a todo el mundo a volver a empezar”.

“El huracán es una metáfora de la gente blanca, quienes arrebataron de sus casas a la gente negra y se la llevaron lejos de sus comunidades”, agregó un estudiante. A lo cual el profesor añadió: “es una especia de reflexión sobre el papel que la deshumanización ha jugado a través de la historia de América”.

Mata, un chico dominico-cubano, remató el ejercicio con una profunda reflexión sobre el estado actual de las cosas: “la gente de color están automáticamente un paso atrás. Debido a la esclavitud, una barrera ha sido puesta frente a ellos y ha tomado un largo tiempo romperla, incluso ahora mismo”.

Después de escucharlo, me quedé deseando que el ejemplo de Chicago sea emulado por muchas otras ciudades, donde nuestras minorías continúan sufriendo condiciones de marginalización, sobre todo en la educación.

Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/educacion-romper-barreras/20191120171726169710.html

Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


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Educación para romper barreras

Opciones híbridas en la educación escolar

de Hergit “Coco” Llenas

¿Por qué algunas familias están recurriendo a opciones escolares híbridas? Entiéndase híbrida como una mezcla de estilos para educar a nuestros hijos en el hogar, pero combinada con nuevas tecnologías y facilitadores presenciales en un salón de clases. A través de una serie de encuestas, el Dr. Michael Q. McShane, ex maestro de secundaria, encontró cuatro grupos potenciales de padres interesados en una educación de este tipo:

Los padres que pertenecen a una minoría. Muchos padres latinos, afroamericanos y asiáticos creen que las escuelas tradicionales no reconocen ni respetan el potencial de sus niños. De hecho, un estudio publicado por la revista EdWeek reveló que esta creencia no es del todo descabellada, sino que está basada en un problema real de racismo institucionalizado.

Así, los padres que buscan pasar a sus descendientes sus tradiciones y valores, optan por alejarse de un sistema que —por lo general— carece de un contenido diverso y/o culturalmente relevante. Para enseñar el legado de sus raíces y hacerlo de una manera no muy costosa, estas familias adoptan una fusión de currículo diseñado para la enseñanza en el hogar, pero con la ayuda de un educador que llena las lagunas de mamá y papá.

En ocasiones, las escuelas públicas ofrecen estas clases híbridas, lo cual significa que el servicio es gratuito. En otros casos, se forman cooperativas de padres que pagan un local y un docente de carrera, quien es responsable de mantener un alto rigor académico.

Los padres con creencias religiosas no alineadas con programas de educación sexual. Aquí no vamos a cuestionar la validez (o falta de) dicha premisa. Simplemente nos limitaremos a reconocer que entre las familias cristianas ortodoxas existe un apetito por limitar la exposición que sus hijos reciben en lo relativo a temas como la orientación sexual, el género y la libre expresión de identidad no-binaria.

Por esta razón, buscan otra alternativa, que puede ser el resultado de comunidades organizadas en torno a la iglesia, dado que coinciden con su sistema de creencias. Es posible que pagar la matrícula de una institución religiosa privada sea una solución demasiada costosa para algunos cristianos de clase trabajadora. De ahí que el modelo híbrido tenga más sentido en función de su presupuesto.

Los padres cuyos niños sufren de una discapacidad, de acoso escolar o no se adaptan a los horarios escolares. En estos casos, el modelo híbrido representa un refugio, ya que los padres tienen mayor participación a la hora de controlar el medio-ambiente y las interacciones. Si el estudiante es muy sensible al ruido u otros estímulos sensoriales, la intimidad que ofrece un sistema híbrido puede ser una solución viable para socializar sin sobresaturarse.

Para muchas familias, el contenido y estilo de la pedagogía es la causa principal para explorar un modelo de educación distinto. Project-based learning es una manera de enseñar a los niños envolviéndolos en un trabajo práctico que es aplicable a situaciones de la vida real. Muchas escuelas que emplean este acercamiento son caras y privadas. Para este segmento de padres que rechazan el statu quo, el modelo híbrido permite que “maten dos pájaros de un tiro”: elegir la filosofía pedagógica de su agrado y mantener un costo razonable.

¿Por qué las familias recurren a opciones híbridas para educar en el hogar?

Mudando la piel por ellos: del abuso a la sanación

Si una mujer es golpeada, puede llamar la policía, escaparse del hogar, encontrar un albergue y presentar cargos contra su abusador. No obstante, cuando un niño es corregido a base de golpes o es mal tratado verbal y/o emocionalmente, él o ella no sabría cómo defenderse de sus padres o tutores. En la mayoría de los casos, de no ser por la intervención premeditada de otro adulto, el martirio de una educación brutal podría extenderse hasta la adultez.
En uno de los libros más esclarecedores que he leído sobre el tema del amor, All About Love de Bell Hooks, la autora comenta sobre la crisis de percepción y concientización que sufrimos en la actualidad cuando se trata del derecho de los niños. En especial, Hooks aborda una doble moral la cual, jamás aceptaría que a una persona se le instruya a punta de correazos y, en cambio, admite que los padres empleen el castigo físico severo para criar a sus hijos.
A lo largo de mi vida, he conocido casos de abuso que oscilan desde la prostitución de una menor en manos una madre-celestina hasta forma más sutiles como la negligencia, la coerción y la degradación moral a través de los insultos, por citar unos cuantos.
En nuestra entrega anterior, intentamos arrojar luz sobre la problemática de la fatiga materna. Ésta, si es desatendida, puede llegar a empeorar degenerando en conductas extremas, incluyendo el abuso infantil. Los niños que son o han sido víctimas de este tipo de crianza, suelen convertirse en adultos disfuncionales. Las secuelas de su trauma se evidencian de muchas maneras. Por ejemplo, en la falta de control sobre la ira, el miedo a la confrontación, la inseguridad, la incapacidad para expresar emociones u opiniones, la falta de amor propio, el uso de la mentira como herramienta de supervivencia, trastornos psicológicos (tendencias depresivas o suicidas, bipolaridad), entre otros. Otra secuela muy común es la imitación. Es decir, la repetición del mismo patrón: el golpeado se convierte en golpeador, a quien le gritaron, grita. Esta cadena de dolor continúa de generación en generación hasta que el individuo se somete a una cura descodificadora, llámese psicoterapia, consejería, grupos de soporte, uso de medicina shamánica –tales como la ayahuasca- o cualquier otra técnica/ritual/ejercicio/terapia/lectura/internalización/ empleada para ayudarnos a mudar los viejos paradigmas. Pero para logar romper con el pasado, se requiere un verdadero compromiso consigo misma(o). La labor no sencilla, mas es la única senda para convertirnos en padres de niños de mente y alma sanas, pues, como bien dice el adagio: es más fácil criar hijos felices que reparar adultos rotos.

Magisterio en crisis

De Hergit “Coco” Llenas

Cuando la sociedad machista permitió que la mujer saliera de su casa a trabajar, las estudiantes de la época no contaban con muchas opciones. Así, ciertas áreas se caracterizaron por darles entrada con mayor facilidad. Entre las alternativas más populares del entonces, se encontraban ser secretaria, enfermera o maestra. Hoy nos ocuparemos de la última.

En vista de que no podían convertirse en astronautas, cirujanas o gerentes de empresas, las mujeres ocuparon un gran espacio en el mercado laboral de la enseñanza, el cual recibió un flujo masivo de personas brillantes. Esto convirtió el gremio en uno desbordante de talento y, a la sazón, prestigioso. Además, otro aspecto positivo, fue la mucha variedad de aquellas que se dedicaron a la instrucción: mujeres de las zonas urbanas y rurales, blancas (las más) y negras, de clase media y media-alta, todas aportando su grano de arena.

No obstante, con el pasar de los años, la variedad y cantidad mermó. A medida que las mujeres se fueron abriendo camino y destacándose en otros ámbitos, el magisterio fue perdiendo su capacidad de reclutar la crème de la crème. Al vacío que produjo este éxodo, no se la ha encontrado todavía una solución. Por eso, este país sufre de un déficit de profesores tal, que cada año escolar las escuelas públicas abren sus puertas con un alto número de maestros sustitutos quienes tratan temporalmente de suplir la demanda y ¡no alcanzan!

No solo el problema es cuantitativo, si no que es también cualitativo.
¿Cómo motivar la gente más capaz a dedicarse a enseñar? Quienes han nacido con la vocación innata de servicio y amor por los niños, se motivan -casi- solos, aunque no son mayoría.

¿Y el resto?… El resto podría animarse si existieran buenos incentivos. ¿Es el salario un buen incentivo? En general, los educadores ganan menos en comparación con los profesionales de otras carreras. Existen algunas excepciones, por supuesto. En lugares como Alaska y New York el sueldo de un maestro es el doble que en Mississippi. Y de ahí que los miembros el sindicado de maestros salieran a protestar contra la práctica de asignarles pobres remuneraciones y se tiraran a la calle vestidos de rojo-ira en Arizona, Virginia, California, Oklahoma, entre otros Estados.

¿Prestigio? En países de Europa y Asia ser maestro escolar es muy respetado. Los colegios de educación escogen sus candidatos con rigor. Los preparan hasta alcanzar un grado de maestría y, una vez contratados, les pagan jugosamente. En los Estados Unidos, no tanto. Ni tanto rigor ni tanta preparación y ¡de seguro! tampoco mucha compensación.
El problema, como vemos, no es única y exclusivamente un asunto de dinero. Con suerte, al subir los salarios se aplacarán un poco las cosas. Aunque no hay garantía. En Arizona, los maestros recibieron un incremento de un 19% y luego, igual paralizaron la labor, cerrando cientos de escuelas. ¿Por qué?… Las razones no son del todo claras.
Lo cierto es que hay una crisis real de falta de educadores, de retención y de valoración de los mismos. Esta crisis no es de ahora y no mejora. Como sociedad cabe preguntarnos, aparte de huelgas, ¿qué haremos para resolverla?

La educación prohibida


De Hergit “Coco” Llenas

Un ideal es una aspiración de perfección, digo parafraseando a José Ingenieros. Quienes viven la vida por un ideal se diferencian de los demás porque “todo idealista sabe distinguir lo malo que observa y lo mejor que imagina. Los mediocres aprecian el más y el menos, pero nunca distinguen lo mejor de lo peor”. Estos últimos son los mediocres. Todos los avances de los disponemos hoy han nacido de una abstracción, una idea, un ideal y ese ideal no se queda estático, sino que en su naturaleza misma existe la semilla de una continua expansión. De manera que, una vez alcanzado surge un nuevo ideal, un nuevo intento/invento que anhela niveles inalcanzados de perfección que se asumen como alcanzables y posibles.
En un momento de la historia, el ideal de la educación escolar era proveer a todos por igual y gratuitamente acceso al conocimiento necesario para que el individuo se convirtiera en un ente productivo y pudiera vivir una existencia plena. En la actualidad, ese ideal a veces se cumple y a veces no. Las estadísticas hablan por sí solas y muestran que donde menos se ha cristalizado esta visión es en el seno de las comunidades más desposeídas: los pobres –en general-, y más específicamente los pobres Hispanos y los Afro-americanos.
De ahí que naciera un nuevo ideal, cuyo planteamiento supone que debe haber más, más acceso, más variedad, más modelos; es decir pluralidad. Hay pluralidad a la hora de elegir, por ejemplo, una universidad. Cualquiera puede ir a una universidad local o lejana, estatal o privada, virtual o de cemento, la mañana o por la tarde, etc.
Sin embargo, cuando se trata de la educación de K-12, nuestros niños han tenido, básicamente y con pocas excepciones, una sola forma de ir a la escuela: la asignada por el sistema, por las mañanas, dentro de su código postal.
Unos cuantos insurrectos han dado la espalda este estándar y han optado por educar sus hijos en el hogar. Estos rebeldes siguen creciendo y sobre la modalidad de educación que ellos ejercitan se hizo un documental llamado La Educación Prohibida que explora este tema con (más o menos) acierto. En los Estados Unidos, home-based schooling, como se conoce en inglés, está popularizándose. No obstante, estos padres que han agarrado el toro por los cuernos representan cerca de un 1% de la población escolar total. A parte de estar muy comprometidos con la experiencia de aprendizaje de sus niños, esta pequeña masa suele caracterizarse por un desprecio hacia los sistemas, con sus imposiciones, normas y mandatos. No les interesa ser parte de nada. A la sazón, pocas veces se les ve cabildeando o empujando una agenda. Según como se les vea, se puede decir que sufren ¡o gozan! de una desconfianza visceral hacia Big Brother.
Para el resto de los inconformes, se creó otro ideal, plural, que busca nivelar el terreno de juego entre los que tienen y los que no. Se llama libre selección de escuela u opción escolar y ésta busca empujar las fronteras de la educación gratuita más allá de las cuatro paredes de la escuela gubernamental y ese, digo yo, es un ideal de expansión y progreso.

Si me das, yo también te doy

De Hergit “Coco” Lenas

La introducción de un proyecto de ley que ayudaría a familias a pagar por una escuela privada fue anunciada la semana pasada por la Secretaria de Educación Betsy DeVos, quien busca expandir de esa manera el menú de opciones a la hora de los padres elegir donde enviar sus hijos a estudiar. Este proyecto aspira a ser un nuevo cauce de ingresos el cual emplearía las estructuras de programas estatales de este tipo, ya existentes en diversos Estados de la nación norteamericana, para que personas y/o empresas puedan hacer contribuciones a organizaciones sin fines de lucro conocidas como Scholarship Granting Organizations o SGOs, como se les llama por sus siglas en inglés. Éstas, a vez, redistribuirán las recaudaciones en forma de becas. Por su parte, los padres podrían solicitar sus becas a través de los procesos establecidos por las SGOs y una vez aprobados, pagarían por la colegiatura de una educación privada tanto a nivel de la primaria como de la preparatoria. Así mismo, podrían emplear estos fondos para cubrir la matricula en institutos técnicos y vocacionales.
Por otra parte, los donantes recibirían un incentivo que consiste en un crédito federal no reembolsable dólar por dólar, que es decir: por cada dólar donado se les otorgaría un dólar de crédito ¡y ni un centavo más! cuando hagan su declaración de impuestos. O sea, que con esta ley los mecenas y filántropos recibirán un crédito por sus contribuciones.
Este plan inyectaría cinco mil millones de dólares anuales a estos programas, sin tocar los presupuestos destinados a mantener las escuelas públicas, ni alterar los montos invertidos en aquellos estudiantes que asisten a una escuela pública.
Además, los estados decidirían si quieren o no participar de esta iniciativa. De acuerdo a esta propuesta de ley, si optan por participar, los estados estarían obligados a otorgar un 90% de las recaudaciones en forma de becas y el 10% restante se emplearía para los gastos relativos a correr estos programas: personal, campañas de concientización, gastos administrativos y demás.
La propuesta fue auspiciada por el Senador Tez Cruz y el representante Bradley Byrne y se la conoce como la Education Freedom Scholarships. Ellos tienen ahora la tarea de lograr que pase por las diversas cámaras y comités para su aprobación. Vale aclarar que esta propuesta no pretende crear un nuevo programa federal, sino crear una nueva forma de emplear los códigos fiscales.
Suponiendo que les vaya bonito, lo cual no es garantía dado el clima imperante en las colinas de Washington D.C., esta nueva fórmula facilitaría la creación de más oportunidades y más beneficios económicos para millones de estudiantes que quisieran- pero no pueden- acceder a una educación privada.