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Hablemos de educación

Category: Aqui entre nos

En defensa de las escuelas charter

“Lo que está mal cuando hablamos de educación pública, es que la prioridad ha sido mantener la gente empleada a cualquier precio, en lugar de que sea la calidad del trabajo lo que le asegure al maestro su permanencia en la plaza”, dijo el Doctor Steve Perry al responder sobre los ataques que los progresistas han lanzado contra las escuelas charter.

El Dr. Perry es fundador de Capital Preparatoy Schools y se ha convertido en una figura icónica a nivel nacional por su activismo en el campo de reformas educativas.

Según él, proteger el trabajo de los maestros mediocres se ha convertido en unos de los objetivos primordiales de los sindicatos, frustrando así a los buenos maestros que están haciendo su labor con esmero.

Explicó: “Para determinar los salarios de la docencia, los acuerdos laborales no vinculan la calidad a los resultados de los estudiantes, sino que la miden en función de elementos como: ¿cuántos años lleva esta persona ejerciendo la carrera? ¿Cuántas certificaciones tiene? ¿Cuántos títulos ha adquirido? No obstante, ninguno de estos elementos tiene un impacto en la relación enseñar/aprender. En contraste, lo que se debería estar midiendo es: ¿cuáles fueron los grados obtenidos por los alumnos? ¿Cuán satisfechos están los padres? ¿Cuál es el grado de compromiso que demuestran los chicos? Esos son los factores necesarios para hacer una justa rendición de cuentas de la calidad de la educación impartida”.

Fungiendo como director de una escuela pública/magnet de Hartford, (Connecticut), el Dr. Perry no podía despedir a una maestra basándose en el pobre rendimiento académico de su clase, sino que tenía que buscar una razón diferente para justificar el despido. Y eso, “aunque es una práctica sumamente problemática, es la forma cómo el sistema gremial opera dentro de los distritos escolares”, añadió.

Y es que para el sindicato, ser exitoso ha de garantizar un gran número de miembros. Para tener miembros, se necesitan maestros y para que hallan más maestros, los salones deben contar con estudiantes. Para asegurarse de tener dichos estudiantes, se pasan regulaciones sin ningún tipo de asidero científico, como por ejemplo: no más de 20 niños por clase. Jugar con los números permite que, cuando la suma llega a 21, hay que contratar a un nuevo maestro. Mientras más maestros se agregan a la nómina, más recaudaciones recibe el sindicato, a través del porcentaje descontado de los cheques de su membresía. Esto mantiene las arcas del sindicato llenas, y engrosa su poder político.

Por eso, esta entidad multimillonaria no tiene un verdadero interés en que las comunidades accedan a otros modelos educativos que no sea el basado en la asignación de las escuelas en función del código postal. De esta forma, se perpetua la segregación racial, la cual, compilada encima de muchas otras circunstancias socioeconómicas, crea un eco sistema de limitaciones.

Esta compilación de factores en las comunidades más desfavorecidas atrapa a los niños pobres, negros y latinos en una matrix de bajas expectativas, que conlleva a la deserción escolar y al bajo rendimiento académico.  Todo esto se podría evitar con tan solo abrirse a la pluralidad de opciones escolares existentes, como las que ofrecen las escuelas charter y las becas de crédito fiscal; pero la mera existencia de los mismos atenta contra la agenda del gremio, cuya función central es hacer dinero. Y, por eso, el ataque contra las charters y que las cosas estén como están.

¿Por qué ahora hay que defender a las escuelas charters?

Día de las madres

En este mes que se celebra el día de las madres, reconocemos el gran impacto que una madre juega en la educación de sus hijos. La Fundación para el desarrollo del niño (Foundation for Child Development) publicó un reporte cuya finalidad era medir el efecto que produce el nivel educativo de las mamás cuando han recibido una educación superior y cuando no. Los resultados muestran que los niños criados por una madre que ha recibido una formación académica más allá de la secundaria, gozan de una serie de ventajas que se reflejan en su economía, salud y avances académicos.

En un artículo publicado por Adrienne Way, la fundadora y directora de Edcor, una organización que asiste con ayuda financiera para pagar por una carrera universitaria, la ejecutiva afirma que si la madre se ha graduado, la familia en general disfruta de un mejor ingreso dado el tipo de trabajos al que tiene acceso.

Esta estabilidad financiera y el éxito profesional ayudan a crear un medio ambiente propicio para las oportunidades de avance académico del niño, quien demuestra -al terminar la intermedia- una mayor habilidad para leer y resolver problemas matemáticos.
La maestría en estas materias sirve como termómetro para medir cómo le irá al estudiante una vez se enfrente con los retos de la secundaria.

El peso del niño al nacer es otro factor que fue tomado en cuenta. Y se encontró que los bebés de madres universitarias solían ser más saludables y con menos problemas de falta de peso. Investigaciones en el campo de la neurología sugieren que la falta de peso está asociada con discapacidades que pueden afectar el aprendizaje, impidiendo la habilidad de los infantes para asimilar aspectos claves en su educación temprana.

A parte de lo relativo al impacto económico, académico o educativo, también se halló que la educación de la madre impacta áreas como: el capital social, humano y cultural, según el Journal of Marriage and Family. El capital humano de la mamá influye en la interacción que ella tiene con sus hijos. Por ejemplo, se ha demostrado que impacta sus vocabularios. Los niños procedentes de un hogar donde la madre tiene una carrera, llegados a la edad de cuatro años han escuchado 30 millones de palabras más que los hijos de alguien que vive de la asistencia social. Y no es solo la cantidad de las palabras, sino la calidad. Los pequeños de madres educadas, por lo general poseen una vocabulario más rico y extendido, lo que se traduce más tarde en la vida en mejores logros académicos.

Así mismo, estas mamás enriquecen el inventario cultural del niño al exponerlo a experiencias tales como museos, lecciones de música o expresiones de arte.
A medida que la madre progresa, las futuras generaciones recogen el fruto de su siembra, alcanzando un mayor bienestar. Por eso hoy celebremos a todas las madres y muy especialmente a aquellas que buscan educarse y expandir el horizonte propio y, en consecuencia, el de las generaciones venideras.

Ahora apremia pensar rápido


POR HERGIT “Coco” LLENAS
Directora Nacional de Participación Hispana para AFC

No habrá exámenes obligatorios para los estudiantes en el sistema escolar público hasta el próximo año escolar. La medida de suspender las pruebas por un año, proviene del Departamento de Educación como respuesta a la interrupción impuesta por el virus corona.

Para quienes han abogado por una profunda reforma en la educación K-12, esta crisis se ha convertido en el laboratorio forzoso para engendrar nuevas y no tan nuevas ideas. Abandonar las pruebas federales obligatorias, aunque solo sea temporalmente, es una (entre tantas) ideas largo tiempo debatidas. Ya que, dicen los ciertos expertos, dichos exámenes son un método poco justo para medir la comprensión y retención del material aprendido.

No les hace falta a los reformadores seguir gritando a los cuatro vientos que el sistema de educación escolar necesitaba ajustarse al presente. El presente ha llegado con sus urgentes circunstancias para pegarnos en la cara. Ahora no es asunto de sí o no, sino que se deben actualizar los procesos, incrementar la inventiva, permitir más latitud a la hora de impartir docencia, a fin de garantizar que, en todas partes, todos los estudiantes reciban la educación que merecen. Ahora apremia pensar rápido y reinventarse. ¡Y menos mal!

Así, y con la finalidad de incentivar la innovación, el Congreso está estudiando un proyecto de ley que permitiría entregar micro-subvenciones a padres y maestros por igual. En vista de que de un día para otro la educación virtual, la escuela a distancia y el aprendizaje desde el hogar se han convertido en la norma, en las zonas urbanas, en las remotas, en barrios pobres y en suburbios ricos la necesidad está pariendo soluciones a granel.

En algunos lugares, los maestros están haciendo citas diarias por teléfono para conversar y guiar a los padres. En los campos de Carolina del Norte, se han enviado autobuses con antenas WIFI para que los niños se puedan conectar a estudiar. En otras ciudades, los maestros están dando lecciones en vivo a través de las opciones como watch parties en Facebook, entre otras plataformas sociales.

A los estudiantes que carecían de los medios para comprar una tableta o dispositivo similar, se les están prestando los equipos para llevarlos a casa y desde allí continuar aprendiendo. A su vez, el Departamento de Educación está trabajando con los gobernadores de cada Estado para que los distritos escolares no se queden de brazos cruzados, demandando de las administraciones correspondientes una respuesta adecuada y efectiva.

En resumen, que esta interrupción sin precedentes ha traído consigo un replanteamiento de la educación escolar que va más allá de los estudios publicados por investigadores, y de las ideologías, para entrar en el espacio de cada familia y tocarla en carne propia. A partir de este instante, la imagen que solíamos “ver” dentro de nuestros cerebros cuando decíamos “escuela”, ha cambiado.

La nueva imagen es la de una escuela que toma la forma del niño que necesita aprender, y no a la inversa. La palabra escuela ya no nos ubica dentro de las cuatro paredes de un edificio, porque al fin comprendemos que la escuela no es un lugar de concreto y de contratos, como dijo John Schilling, presidente de la American Federation for Children, sino que es una comunidad de estudiantes, familias y maestros que trabajan juntos en pos de avanzar el conocimiento y el aprendizaje, donde sea que los estudiantes se encuentren.
https://eltiempolv.com/opinion/ahora-apremia-pensar-rapido-y-reinventarse-115093/
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/ahora-apremia-pensar-rapido-reinventarse/20200403162028180494.html

Maestros y soluciones al déficit

Las escuelas privadas emplean personal en ruta alterna al magisterio o sin el título de una facultad de educación. Curiosamente, es un dato que algunos grupos han empleado para demonizar la educación ofrecida por estas escuelas, culpándolas de ser negligentes.

La falta de maestros es uno de los tantos retos que enfrenta la educación escolar (K-12). Las facultades de educación no producen graduados en un número lo suficientemente alto para suplir todas las plazas disponibles. A fin de contrarrestar el déficit, los distritos escolares han creado alternativas para acceder al puesto de maestro.Con una especie de permiso temporal, un egresado de una carrera que no es la educación (por citar un caso) podría ejercer el profesorado, al tiempo que toma las materias correspondientes para capacitarse de manera formal. Esta opción le permite al sistema suplir con mayor rapidez la enorme necesidad de personal docente.

En algunos casos, los distritos recurren a reclutar maestros de otras ciudades atrayéndolos con un paquete de compensación más competitivo. Aunque esta idea le resuelve el problema al mejor postor, es solo una solución a medias porque se lleva los maestros de los distritos escolares con menos recursos, dejándolos en peor estado del que ya se encontraba. Al quitarle la ropa a un santo para vestir a otro, no se soluciona el problema general, únicamente se resuelve la situación local.

En ciertos estados, como Nevada, cada año escolar inicia con un déficit de 700-900 maestros, por lo que el Clark County School District ha optado por reclutar fuera del país. Así, se le han ofrecido visas de trabajo a profesionales de la educación de Filipinas, entre otros países donde existe una población universitaria con dominio del inglés como segunda lengua. El experimento ha tenido sus baches, en parte por el elemento de choque entre ambas culturas, pero también ha tenido sus éxitos.

Además, se ha recurrido incluso a la práctica de dotar a los dreamers con permisos de trabajo, siempre y cuando quieran entrar a estudiar, y luego a
ejercer, el magisterio. La propuesta huele un poco a soborno, pero en tiempos desesperados se necesitan disposiciones en igual medida desesperadas. Ojalá que la preparación y el permiso de trabajo vengan de la mano con una verdadera vocación de servicio. Los resultados están por verse.
Otra manera de mantener un flujo constante de maestros es a través de un programa que recluta a jóvenes recién egresados de las universidades. La organización laica más conocida en esta labor es Teach for América (TFA).
Entre los reclutados de TFA, que he tenido el placer de conocer, noto que lo que les falta en horas de preparación académica formal, les sobra de pasión y corazón.

Para estos muchachos y muchachas también hay un elemento de choque cultural. Un gran porcentaje de candidatos de TFA proviene de estratos socioeconómicos acomodados. Cuando los envían a trabajar en escuelas localizadas en los barrios más deprimidos de los cascos urbanos, para ellos es un despertar repentino a otra “américa”, una que he escrito en minúscula porque es una nación triste y desgarrada.

Entonces, para recapitular, las escuelas gubernamentales están repletas de personal en ruta a/o sin capacitación formal en el magisterio, y eso es aceptable, pero ¿no lo es para una escuela no-gubernamental? ¡Menuda paradoja!

Maestros: Déficit y alternativas

La ola


En el agitado clima que estamos viviendo en medio de estas elecciones primarias, es refrescante observar desde lejos la ola de emociones que esta temporada despierta y constatar la ridiculez de toda la disfuncionalidad de este sistema. Con mayor frecuencia, un grupo significativo de votantes hemos decido declararnos no partisanos, lo que implica -por diseño- ser excluido del proceso democrático de selección de candidatos antes de que lleguen las elecciones generales, cuando otros ya eligieron por nosotros cuales serán los caballos que entrarán en la recta final. Y aunque al principio esa exclusión me pareció injusta y anti-democrática, ahora la idea me parece cómica. Agradezco la adorable perspectiva que me ha regalado, porque me permite el lujo de ser una observadora fría y distante.
En las elecciones previas, no sé cuántas veces escuché decir en los círculos que frecuentaba: “nuestras opciones se limitaban a escoger la menos mala entre dos malas alternativas”. La que ganó, obtuvo su triunfo gracias a otra ola. Un tsunami construido de rabia, de frustración y de odios. Alguien supo tomarle el pulso a la nación. Ese alguien tuvo la genial idea de sugerir que aquel que tuviera el coraje de tomar una tabla de surfear y subirse a esa ola, sería el próximo presidente de los Estados Unidos y los resultados están ahí para demostrarlo.
Tres años más tarde, el enojo continúa siguiendo la fuerza motivadora, pero en estos momentos el empujo viene del otro lado. Cuanto más furiosos los pongamos, más ganas les darán de salir a votar, parecería decir la escritura invisible en la pared. El rebaño distraído se deja llevar por tan simple propuesta.
Otros, los despiertos, sueñan por adelantado el colapso de una estructura inverosímil que no sirve para resolver ninguno de nuestros grandes problemas. En la ciudad del obelisco, mientras tanto, los rojos y azules se pierden en el laberinto de sus agendas e intereses, gestionado sin logros reales que ayuden a la gente de a pie, cabildeando en pos de los poderosos y llorando lágrimas de cocodrilos. Vienen y van. De ambos lados, con mayoría y ¡hasta con super-mayoría! en las Cámaras no se pasan medidas que han de cambiar de una vez por todas la encarcelación desproporcionada de hombres de piel oscura, la brecha académica de los estudiantes pobres, el uso desmedido de la fuerza policial, la contaminación del subsuelo, la problemática de los dreamers, la situación de los indocumentados, el acceso a salud de alta calidad y a bajo costo. Sin mencionar que el cuidado de nuestros ancianos/veteranos/enfermos mentales está fatal, la industria farmacológica: es el colmo, la manipulación genética de lo que comemos: ni hablar, y la lista sigue, sigue y sigue…
En el agitado clima que estamos viviendo, la propuesta de una verdadera democracia que nos represente es urgente y para ello se necesita que una masa crítica de gente despierte.

El censo 2020: ¿qué esperar?

Por: Hergit “Coco” Llenas

Un nuevo estudio del Departamento de Comercio de Estados Unidos ha comprobado que la información recolectada durante el censo de agosto de 1943 fue empleada para localizar los nombres y direcciones de ciudadanos de origen japonés. Luego fueron acorralados en campos de concentración, cuando la potencia del norte y Japón se fueron a la guerra. Eso lo explicó Margo Anderson, una historiadora de la Universidad de Wisconsin, y el estadista William Seltzer, de Fordham University en Nueva York.

Ahora mismo, se espera un censo. Se habla sobre las posibles repercusiones para nuestra gente si no se hacen contar. Nos dicen: no tendremos suficientes camas en los hospitales, ni cupo en las escuelas, ni los recursos necesarios para los centros de educación preescolar, ni las provisiones requeridas para suplir las necesidades alimenticias para quienes reciben asistencia social… En fin, una larga lista de consecuencias nefastas.

Visto desde la perspectiva estrictamente estadística, parecería imperioso decir: ¡hey, aquí estoy! Una premura que viene de la mano con algunas organizaciones hispanas/nacionales, auto-proclamadas como “nuestros representantes”, quienes urgen al inmigrante indocumentado a salir de las sombras.

Estas entidades quieren hacernos creer que la deportación es una característica propia de los conservadores y del presidente actual. Hablemos claro: Barack Obama deportó tres millones de almas, y no todos malos hombres. En esos “días gloriosos”, encontré niños huérfanos una escuela pública porque “la migra” se había llevado a sus padres.

Quisiera que reflexionáramos un instante: ¿es el censo la única manera de saber cuántos somos y dónde estamos? Por ejemplo, tomemos los algoritmos, las proyecciones, los métodos de interpolación, los cálculos, datos y comparaciones que actualmente sirven para decidir la tasa de ocupación de los hoteles de Las Vegas, las rutas de vuelos de las aerolíneas, cuántos carros nuevos se construirán, de acuerdo al número de nuevos conductores en un país, etcétera.

Entonces, ¿cómo es posible que, para pronosticar la necesidad de servicios públicos, se requiera ir de casa en casa cada diez años? Las grandes corporaciones, por ejemplo, saben de antemano, y con bastante exactitud, cuántas cárceles o galones de gasolina se necesitan en cualquier pueblo, en cualquier temporada, año tras año.

En plena era digital, en este momento de increíbles avances tecnológicos, ¿justo ahora me van a decir que la única manera de saber cuánta gente vive sobre suelo norteamericano es mandando a alguien a tocarme a la puerta? ¿Y los expedientes de nacimiento de los hospitales, los protocolos imperantes en los puertos que marcan quienes entran y no salen, el incremento en el número de multas o seguros de carros para no-residentes? ¿Nada de eso sirve para hacer un conteo? ¿En serio?

Para quien no posee una Green Card, hacerse contar es un dilema que va más allá de la buena voluntad de generar datos fehacientes para una oficina gubernamental. Y si me tocara estar en su lugar, seriamente, me lo tendría que pensar.

-Hergit Llenas es una mobilizadora, escritora y directora de Participación Hispana para The American Federation for Children

¿Qué esperar del Censo 2020?

Para la educación, el futuro es hoy

de Hergit “Coco” Llenas

El progreso es indetenible; la expansión, inevitable. A medida que crece el entendimiento, las fronteras alzan sus tiendas y se ruedan unas cuantas yardas, metros o kilómetros más adelante. Nada es estático. Todo cambia. Lo evidencio a diario en el pulsar de dos pulgares que marcan las teclas de un teléfono móvil a una velocidad vertiginosa.

Ambos hemisferios cerebrales operando concomitantemente, escribiendo algún código desconocido hasta hace solo unos cuantos años: LOL, BFF, TQM (Laugthing Out Loud, Best Friend Forever, Te Quiero Mucho). Mis sobrinos saltan por encima de la gramática y la ortografía, reinventando un novedoso idioma cada mes.

Se burlan del afán inútil que tenemos los adultos en catalogar a sus amigos: ¿Es mexicano o de Hawái?, pregunta curiosa mi madre. – ¿Qué más da, abuela? Es mi amigo. ¿Y la escuela, m’hijo?, pregunto por enésima vez y por enésima vez se levantan los hombros en una subida a medio camino entre apática y despótica, que me da a entender que ahí dónde está el pupitre sobre el cual se posa el cuerpo de este chico, no está la mente, pues ha volado.

Vuela por encima de las cuatro paredes del aula, por arriba de la cerca que rodea el plantel, más allá de la puerta con rejas de la entrada y se esfuma con las alas expandidas sobrepasando la bandera tricolor y la cabeza del guardia armado de pie en el estacionamiento. La boca dice ¡presente!, mientras la maestra pasa inventario, pero la vida pareciera estar en otra parte, lejos de allí, ubicada de antemano en el futuro, como en una dimensión paralela.

Allí el mañana está preñado de soluciones. No hay sobrepoblación en las aulas, no hay maestros obligados a instruir en cómo pasar un examen, en lugar de enseñar. Allí ser maestro es una gloria; es decir, una posición reputada, bien remunerada que goza de gran latitud para innovar, inspirar y estimular. En ese bravo y nuevo mundo no faltan recursos, la brecha académica es casi inexistente, el acoso escolar se ha reducido a una mínima expresión y el clima general que se respira es de entusiasmo por enseñar y de ganas de aprender.

Han quedado en el olvido los salones-prisiones del pasado. Esos recintos grises, de sillas en fila, niños agrupados por fecha de nacimiento, una pizarra, un timbre para esto y otro para aquello; o sea, aquel anticuado ensamblaje de factoría ha sido desmantelado para dar paso a un nuevo sistema. Todos los avances tecnológicos y las riquezas del saber de la época se han volcado dentro de exitosos modelos. Modelos que más que estar acorde con los tiempos, se han adelantado a su tiempo.

Así, las soluciones brotan de ese manantial divino que son las mentes de los jóvenes. Lejos de un distópico filme hollywoodiense, la educación alcanza un punto álgido de conocimiento, equidad y justicia. Y ese momento es ahora, porque, como dijo la gran poeta chilena Gabriela Mistral: “el futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde”.

(Hergit “Coco” Llenas es una activista y escritora dominicana. Actualmente es la directora nacional de Participación Hispana para The American Federation for Children (https://www.federationforchildren.org), una organización sin ánimo de lucro que aboga por el derecho a opciones escolares, a fin de que todos los niños en edad escolar tengan acceso a una educación de alta calidad).

Para la educación, el futuro es hoy


Para la educación, el futuro es hoy
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/educacion-futuro-es-hoy/20191015130900166457.html
Para la educación, el futuro es hoy
Para la educación, el futuro es hoy
Para la educación, el futuro es hoy

Para la educación, el futuro es hoy

PARA LA EDUCACIÓN, EL FUTURO ES HOY

Para la educación, el futuro es hoy


https://rossanamusica.com/portal/para-la-educacion-el-futuro-es-hoy/

Para la educación, el futuro es hoy

Micro-escuelas: una respuesta viable

De Hergit “Coco” Llenas

Una creciente comunidad de reformadores ha puesto su fe en las micro-escuelas como posible solución para las nuevas generaciones de estudiantes. Expliquemos primero ¿qué es una micro-escuela? Pues es aquella que se caracteriza por tener menos de 25 estudiantes, pocos puestos administrativos y bajos costos de operación, como indica el experto Don Soifer.

Puede operar desde un lugar alternativo, como una casa de familia, también dentro de una escuela chárter o escuela privada e incluso también bajo una cooperativa de padres que educan a sus niños en el hogar.
Esa es precisamente la gracia de una micro-escuela: poder adaptarse al modelo de enseñanza que responda a las necesidades particulares de los alumnos. De ahí que este tipo de escuelas varía mucho entre unas y otras.

Lo que NO cambia es el carácter íntimo y reducido de las clases, lo cual permite crear un medio ambiente de aprendizaje que atrae al tipo de estudiante que no se ajusta con facilidad a las escuelas tradicionales grandes, cuyo número de estudiantes es muy elevado.
Para algunas familias, son ideales por los proyectos que se llevan a cabo fuera del salón de clases y la flexibilidad de las que gozan los padres al establecer los horarios. Y en otros casos, las micro-escuelas representan una alternativa temporal ante problemas de acoso escolar o cualquier otra circunstancia que empañe la calidad del entorno educativo del estudiante.

Por lo regular, una vez el niño se acostumbra al sistema de micro-escuela, donde puede ir aprendiendo a su ritmo en lugar de ir al ritmo de la clase, ya no busca seguir la trayectoria impuesta por las tradiciones. Así, saca provecho de las ventajas que ofrece la tecnología y se acostumbra a emplear los programas de softwares diseñados para auto-gestionar su instrucción. Esa es una de las características centrales de las micro-escuelas: tomar la tecnología aplicada a la educación y desarrollar sus contenidos sin tener que recurrir a los libros de textos creados por el monopolio de las editoriales.

En el caso de que se esté preguntando ¿qué tanto tiempo frente a la pantalla de un ordenador es sano? Le sugiero explorar dos modelos exitosos de micro-escuela: el Montessori y el Waldorf, ambos famosos por cómo se imparte en la docencia en combinación con el uso de una tecnología al último grito. A esta mezcla de herramientas se le conoce como Blended Learning.
Los que proponen este estilo de escuela, creen en la capacidad del niño(a) de actuar de forma activa en su propio proceso de aprendizaje, versus sentarse pasivamente a esperar que le enseñen.

La tendencia al crecimiento de las micro-escuelas es una interrogante abierta. Existen ejemplos muy esperanzadores en lugares como Nueva York, Washington, DC, Providence, St. Louis, entre otros. Las Acton Academies y Wildflower Schools ocupan un pequeño sector del mercado, pero gozan de una muy buena reputación. Igualmente, Arizona cuenta con más de 40 Prenda micro-escuelas, sirviendo a cerca de 550 estudiantes.

En fin, se formen como escuelas chárteres, privadas o bajo arreglos de educación en el hogar, las micro-escuelas están emergiendo como una respuesta viable a la educación gubernamental a gran escala. En estados donde las regulaciones para operar de manera privada son muy rigurosas, la ruta más factible sería organizarlas a través de cooperativas de padres que educan en el hogar/homeschoolers. Lo importante es continuar innovando e implementando ideas como estas, porque más de lo viejo no resulta en nada nuevo.

Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala


Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala

Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala


http://elmundonewspaper.com/news/2019/nov/07/micro-escuelas-una-respuesta-viable-la-educacion-g/
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/micro-escuelas-respuesta-viable-educacion-gran-escala/20191105122449168464.html
https://rossanamusica.com/portal/micro-escuelas-una-respuesta-viable-a-la-educacion-a-gran-escala/

Progreso que no contamos

Por: Hergit “Coco” Llenas

Ha habido una equivocación a la hora de reconocer los méritos y el progreso de la población estudiantil cuya primera lengua no es el inglés. Dos investigadores han encontrado que: en el caso de los niños de cuarto de primaria, las calificaciones subieron un 24% en lectura y un 37% en matemáticas. Los de octavo grado, a su vez, experimentaron una mejoría de un 27% en lectura y un 39% en matemáticas. La investigación consideró a estudiantes criados en un medioambiente bilingüe o donde los padres hablaban un idioma diferente al inglés, y también a aquellos que, con el tiempo, dejaron de ser “English learners” (aprendices del idioma inglés) para convertirse en estudiantes regulares.

El estudio fue publicado por Michael Kieffer, de la Universidad de New York, y Karen Thompson, de la Universidad Estatal de Oregón. La disparidad en los grados reportados de estudiantes multilingües o procedentes de hogares donde no se habla el inglés ha sido reducida considerablemente en los últimos quince años, al ser evaluados a través del National Assessment of Educational Progress (NAEP).

En 1974, la Suprema Corte de Justicia emitió un veredicto en un caso conocido como Lau vs. Nichols, que se ha convertido en un estandarte en cuanto a los derechos de los estudiantes cuya primera lengua no es el inglés. El veredicto estableció que la falta de instrucción suplementaria en las escuelas públicas para este grupo de estudiantes constituye una violación de los derechos civiles, de acuerdo con el Civil Rights Act de 1964.

Basándose en esa decisión judicial, Kieffer argumenta que también los estudiantes que sufren profundos retos lingüísticos han sido agrupados bajo esta ley y eso ha contribuido a que no se reporte el progreso de los estudiantes multilingües adecuadamente: “But in keep[ing] the focus on the students who need the services … they have almost intentionally skewed the data in inappropriate ways”, explicó.

Visto desde la perspectiva de este estudio, quedó claro que el acceso a un contenido académico que se ajuste a las necesidades del estudiante es un principio básico de los derechos civiles. No obstante, si el enfoque persiste en tabular la data de los estudiantes multilingües que no progresan, sin contar a los que logran eventualmente aprender y ya no necesitan asistir a un salón especial para aprendices del idioma, se está solo considerando una fracción del panorama total.

De ahí que ambos (Kieffer & Thompson) hayan concluido que ha habido una equivocación a la hora de reconocer los méritos y el progreso de esta población estudiantil.

Aunque las razones específicas de cómo se han optimizado los resultados no han sido cubiertas en el estudio, los dos investigadores atribuyen los avances a un programa federal conocido como No Child Left Behind, promulgado con apoyo bipartidista en 2001 bajo el gobierno del presidente George W. Bush.

“It’s no longer an exception to the norm to have a student who is in the process of learning English”, dijo Kieffer. En lo adelante, es importante mirar al grupo de estudiantes multilingües empleando una reclasificación más amplia, una que incluya los antiguos o “former English learners”. Esos que consiguieron superar la barrera del idioma y se integraron a un salón de clases con el resto del estudiantado. La historia que contamos sobre nuestros niños multilingües cambia al capturar el éxito de estos estudiantes.

(Hergit “Coco” Llenas es una activista y escritora dominicana. Actualmente es la directora nacional de Participación Hispana para The American Federation for Children (https://www.federationforchildren.org), una organización sin ánimo de lucro que aboga por el derecho a opciones escolares, a fin de que todos los niños en edad escolar tengan acceso a una educación de alta calidad).

Progresos que no contamos


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/progresos-que-no-contamos/20191112180010169081.html

Progresos que no contamos


Progresos que no contamos
Progresos que no contamos
Progresos que no contamos
Progresos que no contamos

Progresos que no contamos

Progresos que no contamos

Progresos que no contamos


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Educación para romper barreras

POR HERGIT “Coco” LLENAS

Así como lo vemos en otros ámbitos, los distritos escolares se están convirtiendo en espacios de gran diversidad étnica. Es decir, en una bella amalgama de niños procedentes de todas las razas. No obstante, el contenido de la enseñanza no se había ajustado a los cambios que amerita dicha diversidad, ¡pero eso está cambiando!

Tomemos el caso de la ciudad de Nueva York. El distrito escolar de York City está compuesto predominantemente de minorías: 26% son afro-americanos, 41% latinos, 16% asiáticos y un 15% caucásico. Los tres primeros no se han visto representados de manera adecuada a la hora de reexaminar su historia. Por eso, una iniciativa implementada en agosto se encarga de exponer a nuestros hijos al legado de aquellos seres humanos que hace 400 años llegaron encadenados a las costas de América. La idea se conoce como “New York Times’s 1619 project”.

El 1619 Project consta de una compilación de ensayos y poesía escritas -casi en su totalidad- por autores negros. El propósito de este currículo es dual. Por un lado, se aspira a que las escuelas se replanteen cómo se enseña la esclavitud desde una perspectiva que toma en cuenta la brutalidad, complejidad e influencia en la formación de Estados Unidos. Y por el otro, se busca afirmar la identidad negra y sus muchas contribuciones al país.

Todavía no es obligatorio que en los grandes distritos escolares se imparta docencia con este contenido tan culturalmente relevante. Sin embargo, en ciudades como Chicago ya lo han adoptado como recurso suplementario.

Hay que “recentrar” la historia alrededor de la gente “que ha sido olvidada”, comentaron los profesores Albino y Alexa Achille, quienes trabajan para una de las escuelas Facing History que operan en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. ¿Cómo se consigue esta recentralización?

En uno de los poemas del proyecto, de acuerdo con The74million.org, se narra la devastación emocional y física que experimentaron los esclavos embarcados en el viaje transatlántico que hoy se conoce como the Middle Passage. Otro poema explica el papel del esclavo en la tarea de levantar la infraestructura del país. Todo, desde las iglesias hasta las vías ferroviarias y las cosechas de algodón se irguieron gracias a la explotación de su mano de obra, lo que permitió la consolidación del poder económico global de Estados Unidos.

Cuando el Albino preguntó a sus alumnos: “¿Cómo se refleja el legado de la esclavitud en el desenlace del huracán Katrina en Nueva Orleans?”, uno se aventuró a decir: “confinaron a las personas dentro del estadio de la misma forma que lo hacían en el vientre de los barcos”. Otro, “la gente estaba viviendo su vida normal y de pronto vino el huracán Katrina y básicamente forzó a todo el mundo a volver a empezar”.

“El huracán es una metáfora de la gente blanca, quienes arrebataron de sus casas a la gente negra y se la llevaron lejos de sus comunidades”, agregó un estudiante. A lo cual el profesor añadió: “es una especia de reflexión sobre el papel que la deshumanización ha jugado a través de la historia de América”.

Mata, un chico dominico-cubano, remató el ejercicio con una profunda reflexión sobre el estado actual de las cosas: “la gente de color están automáticamente un paso atrás. Debido a la esclavitud, una barrera ha sido puesta frente a ellos y ha tomado un largo tiempo romperla, incluso ahora mismo”.

Después de escucharlo, me quedé deseando que el ejemplo de Chicago sea emulado por muchas otras ciudades, donde nuestras minorías continúan sufriendo condiciones de marginalización, sobre todo en la educación.

Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/educacion-romper-barreras/20191120171726169710.html

Educación para romper barreras

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http://elmundonewspaper.com/news/2019/nov/21/educacion-para-romper-barreras/

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