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Hablemos de educación

Category: Human Rights

Mes de hispanidad

En este mes que celebramos la Hispanidad, queremos aplaudir la labor que las madres hispanas están haciendo en pos de avanzar la educación de sus hijos. En la mayoría de hogares de habla hispana, es mamá quien se ocupa de los quehaceres escolares de sus hijos e hijas. Y son ellas las que están (casi siempre) hablando con las maestras, abriendo las mochilas, indagando sobre la conducta de los niños y buscando soluciones para los retos que la vida escolar les supone. ¿Quién conoce a un niño mejor que su madre?
La madre observa, cuestiona, aboga, pelea y decide por el bienestar de su familia y para que su descendencia florezca y prospere. Mi madre es una esas madres que no aceptaba un no como respuesta. Mi madre entendía que el mayor tesoro que podía dejarnos era una buena educación. Y por eso movió cielo y tierra para que mi hermana menor y yo pudieramos asistir a escuelas de alta calidad. No solo le importaba que pudieramos aprender a leer y a escribir, además le importaba que aprendieramos aquellos valores que forman los pilares de un ser humano capaz de sentir humanidad y vivir con respeto, amabilidad y un claro compás moral.
De no haber sido por las carreras de mi madre, jamás hubiera podido acceder al nivel de formación que recibí y cuya función principal ha sido el abrir las puertas de muchas oportunidades profesionales y vivenciales. Debo gran parte de lo mejor de mi vida a las bases que dicha formación me regaló.
Y así como lo hizo mi mamá, en este momento hay millones de madres Latinas haciendo una loable labor para asegurarse que el futuro de sus hijos esté asegurado a través de la educación.
Estas son las inconformes, las inquisidoras, las que saben que nadie viene al rescate de sus hijos con el ímpetu y la pasión que ellas lo hacen. Estas madres son las que están respondiendo en las encuestas que quieren más, que sus hijos merecen más, que el sistema tiene que dar más y que la responsabilidad de educar a cada uno de sus hijos no debe recaer sobre los hombros de un solo sistema.
De ahí que, al ser encuestadas, las hispanas junto con los millenials y las familias afro-descendientes dicen apoyar en cifras sobre el 70% la idea de las opciones escolares, cuyo propósito es suplir a los estudiantes de este país con una pluralidad de alternativas que se ajusten a las fortalezas y necesidades de sus niños.
El concepto no es nuevo. En Estados como Wisconsin, la coexistencia de diversos modelos de opciones escolares lleva ya 30 años de implementación. En La Florida, casi 20 años. No obstante, en el resto del país todavía los programas de este tipo brillan por su ausencia. En Tennessee, acaban de emitir un veredicto para anular un nuevo programa de Educacion Savings Accounts (ESA). En Nevada, el liderazgo en poder borró del mapa una ley que data del 2015, la cual creó acceso universal a la libre selección de escuelas a través de ESAs.
En respuesta a la oposición sistemática del gremio que agrupa los maestros, las madres Hispanas se están movilizando para salir a votar. Su objetivo es poner en posiciones de poder a aquellos que, al igual que ellas, creen que una talla no le sirve a TODOS nuestros niños latinos. Así, el voto hispano, como lo fuera el voto obrero del Rust Bell durante las elecciones de hace cuatro años, no debería darse por sentado.

La duda lleva al examen, y el examen a la verdad

La duda lleva al examen, y el examen a la verdad. 
Pedro Abelardo

¿Te has cuestionado alguna vez la naturaleza de tu realidad? Esa pregunta es la cortinilla de entrada para muchos de los episodios de una de mis series favoritas, Westworld. En el contexto de la película, un científico inquisidor busca constatar que la autómata a quien le está planteando la cuestionante continúa percibiendo la vida de la forma para la cual ha sido programada.

Cualquier desviación de la norma, cualquier duda advertiría al programador de un mal funcionamiento en el código implantado.
De la misma manera, en estos tiempos se sospecha de todo aquel que comete la osadía de cuestionar la naturaleza de los sistemas imperantes. Según los tradicionalistas, no hay que reinventar la rueda. Si las cosas se han venido haciendo de cierto modo, pues mejor dejarlas tal y cual están. ¿Cierto? ¡Desde luego que no!

Todo lo bueno está sujeto a ser mejorado. Y en el ámbito de la educación escolar, queda bastante por hacer. ¿Cómo es posible que TODAVIA nuestras familias no se hayan cuestionado la naturaleza de unos los sistemas de servicios públicos más desiguales y racistas que existen?… El que tiene dinero, siempre ha tenido acceso a opciones escolares para sus hijos. Si la escuela que le han asignado en función de su código postal no le gusta, puede: comprar una casa en otro sector dónde las escuelas públicas son excelentes, o se lleva a tu hija a una institución privada, o le paga un tutor y/o le busca una academia después de la escuela para que le llenen las lagunas en ciertas áreas de aprendizaje.

Ahora bien, si no tienes los recursos financieros para pagar por ninguna de las alternativas sugeridas más arriba, ¿cuáles son tus opciones escolares? Podrías encontrar una escuela magnet, que también es gratuita, pero las de alta calidad suelen tener una lista de espera tres y hasta cuatro veces más numerosa que la cantidad de asientos disponibles.

Podrías moverte a una escuela charter, la cual admite a cualquiera de gratis y sin tomar en cuenta la zona geográfica de la cual proviene. No obstante, eso podría implicar que tengas que llevar al estudiante a la nueva escuela en tu vehículo personal, porque las escuelas charters no están incluídas en las rutas del autobus amarrillo. Si no eres propietario de un carro u otro miembro de la familia lo está usando durante el horario escolar, y si el edificio está localizado lejos de la casa, esa tampoco es una opción para.

Además, con las escuelas charter se da lo mismo que con las magnet, si son muy buenas, la lista de espera es muy larga. Entonces, si eres un padre o madre con recursos limitados y la escuela pública que te asignaron no es lo que tu hijo o hija necesita, ¿cómo solucionas este problema?…

Podrías hacer un cambio de zona (open enrollment), solicitar una beca de crédito fiscal, un vale educativo, una cuenta de empoderamiento para la educación, conocidas como Empowerment Scholarship Accounts (ESAs) y usar cualquiera de esas opciones para darle a tu descendiecia una oportunidad de educarse en los mismos planteles donde se educa la clase pudiente.

Esos programas existen en casi la mitad de los Estados de esta poderosa nación. La otra mitad, desafortunadamente no goza de dicho privilegio. Por eso, se creó una propuesta de ley FEDERAL llamada Education Freedom Scholarships (EFS), cuya idea central es incentivar la filantropía privada a través de créditos fiscales para que, con esos fondos, nuestros niños puedan acceder a un modelo educativo escogido por tí, padre-madre. La propuesta fue anunciada por la administración de Trump en febrero de 2019. ¿Y por qué no acaba de ser implementada? Porque a los opositores no les interesa. Ellos no le temen a tu osadía.

Y de ahí que sea imperativo que cuestiones la naturaleza de la falta de acceso a una educación de alta calidad en nuestras comunidades. Para que programas como EFS vean alguna vez la luz del día, tenemos que organizarnos y hacernos sentir, especialmente en medio de este clima electoral.

¿Quien podrá hacer la diferencia contra el racismo en las escuelas?

En los Estados Unidos hay más o menos 3.5 millones de profesionales ejerciendo el magisterio, 79% de ellos son blancos y 76 % del total son mujeres. Y así ha sido por las últimas dos décadas, aún después de los tantos esfuerzos realizados por promover la importancia de la diversidad racial en el seno de las instituciones dedicadas a la educación. “No debemos descansar hasta que logremos reclutar un grupo más diverso de individuos que funjan de modelo a los niños de piel oscura en nuestras escuelas, dijo LaTrina Johnson, quien es la Asistente del Director de Instrucción en le escuela secundaria RePublic, localizada en Nashville, TN. Y agregó: “los educadores caucásicos o de una vez por todas se ajustan o deberían abandonar el campo. Ya no quedan otras opciones, hay que cambiarse a sí mismo o cambiar a quienes servimos.”
Aunque suenen duras las palabras de esta educadora quien se describe como una “agitadora angelical”, lo cierto es que expresan con claridad meridiana el sentimiento de cansancio que experimentan muchos docentes afro-descendientes quienes han visto el sistema andarse por las ramas por demasiado tiempo. En una entrevista publicada bajo el título Three Pieces of Advice for White Teachers Who Want to be Accountable Allies, LaTrina Johnson clama por una nueva manera de abordar el tema de la equidad y justicia social en el ámbito de la educación. Los tiempos demandan que nuestros aliados dejen de ser agentes pasivos para convertirse en voces activas que estén dispuestas a combatir los prejuicios, a cuestionar sus propias posturas de forma tal que su aporte contribuya significativamente a la liberación de las comunidades morenas que luchan por la igualdad, comentó para la revista digital the74million.org
Lograr esta meta, va a requerir una revisión de las intenciones, porque como dijo la autora Ta-Nehisi Coates en In Between the World and Me, el peligro de solo tener muy buenas intenciones es que, a través de la historia, estas actúan como una píldora de dormir que perpetua la misma pesadilla. Un nuevo sueño demandaría de los aliados, además de intenciones, cambios radicales que produzcan una educación de primera clase para los niños de piel oscura.
Uno de los primeros pasos en dirección a ese nuevo sueño, es que los docentes se miren al espejo procurando revisar las prácticas racistas de las cuales (queriéndolo o no) han sido cómplices. Para desarticular dichas prácticas, LaTrina les propone las siguientes preguntas:
¿Buscas con regularidad la compañía de colegas de otras razas a fin de llegar a conocerlos personalmente?, ¿percibes a los padres negros y latinos como “difíciles”?, ¿hablas por aquellos que no tienen voz y/o les das a ellos la luz y la tarima para que expresen sus ideas y sentimientos?, ¿te haces a un lado cuando te sientes abrumando o te mantienes en la pelea?, ¿cómo adaptas las enseñanzas y enfocas los textos para presentar la historia desde una perspectiva distinta a la euro-céntrica?, ¿de cual lado te pones cuando ocurren agresiones hacia tus compañeros negros- les ayudas o les dejas solos?
No basta con que se ponga las fotos en los salones de clases de personajes históricos de la raza negra, india o latina. A eso hay que sumarle a un análisis diferente, basado en el reconocimiento del aporte de otras etnias y una re-examinación a los materiales académicos empleados. En resumen, para llamarse una verdadera aliada(o), la maestra habrá de mirar hacia dentro con el mismo sentido crítico que juzga lo exterior. Si no existe un deseo sincero de auto-interrogarse, de ver hasta qué punto el privilegio la ha hecho cómplice, entonces la liberación prometida no llegará a través de una masa de educadores incapaz de reflejar al estudiantado para el cual trabaja. La madera que se requiere para la realización de este nuevo paradigma, demanda maratonistas con mucha capacidad de introspección y de eso estarían hechas las aliadas de verdad.

https://www.impactomedia.com/nacion/mirarse-al-espejo-y-revisar-las-practicas-racistas/

Crisis en los pre-escolares

La participación de los niños en edad pre-escolar ha decaído en más de un 50% desde que empezó la pandemia, según los datos generados (enlace) por el Instituto Nacional de investigación sobre educación temprana, conocido en inglés como National Institute of Early Education Research. A pesar de los esfuerzos de los educadores para conectar con los estudiantes remotamente, pocas familias han podido mantenerse en contacto de manera permanente.
“Esta reducción masiva en el nivel de asistencia de los estudiantes preescolares ha afectado todas las familias, sin importar su edad, raza, estrato socio-económico o preparación académica”, dice el reporte. Sin embargo, quienes ha sido más afectados han sido los hijos de padres que poseen un bajo nivel educativo.
Ahora mismo, es incierto el camino a seguir, pero lo que no debe faltar es que los programas pre-escolares gocen de ciertas características básicas. Por ejemplo, es importante que los padres reciban recursos para crear una guía diaria de actividades. Además, se debe contemplar un protocolo de monitoreo, a fin de atrapar a tiempo cualquier retardo en el desarrollo cognoscitivo.
Conseguir esto tiene sus retos, pues: “El valor de la educación pre-escolar es difícil de replicar a través de herramientas remotas, dijeron los autores W. Steven Barnett y Kwanghee Jung, responsables del estudio citado más arriba. Esta dificultad se debe a la falta de interacción social y proyectos de prácticas con las manos. “Eso es algo que tiene que ser minuciosamente considerado a la hora de tomar decisiones, tanto por parte de los padres como por parte de los funcionarios públicos”, aclararon.
Después de haber entrevistado a casi 1,000 familias, los investigadores encontraron que, a pesar de los esfuerzos para proveer apoyo académico y enviar materiales a casa para los niños, solo un poco más de la mitad de los papás dijo haber participado en video-conferencias o adoptado rutinas como leer historias en casa o crear algún tipo de actividad relativa a las ciencias, aunque fuera una vez por semana.
Algunos expertos sugieren que el virus no afecta a los niños pequeños. En consecuencia, la apertura de planteles para los preescolares no debería ser un problema.
“If you’ve got low numbers in your community, the reality that these children are going to be terribly infectious goes down”, (es decir, si los números [de casos] son bajos en una comunidad, la realidad es que también serán bajan las posibilidades de infección para los niños) dijo Gibbie Harris, la directora de Salud Pública para Mecklenburg en Carolina del Norte. En un webinario reciente organizado por una organización sin fines de lucro llamada CityHealth, se comentó que hay muchos programas comunitarios de educación temprana que no abrirán sus puertas, lo cual
no deja de ser problemático -sobre todo para las familias de escasos recursos, cuyo dominio de las herramientas digitales, así como la falta de experiencia, las hace particularmente vulnerables a la falta de igualdad imperante dentro del sistema público- Dicha desigualdades quedaron vívidamente puestas en manifiesto a raíz de la pandemia del COVID-19.
En teoría, este sería el momento ideal para reducir las disparidades en la distribución de recursos educativos, puesto que los niños de la razas negra y latina son quienes sufren con más severidad las consecuencias de esta injusta distribución; de acuerdo a un análisis hecho por la Universidad de California, Berkeley: analysis of classroom quality across 1,610 pre-K sites in New York City.
En conclusión, y como dijera Leslie McKinily, delegada del Departamento de educación temprana de las escuelas públicas en Chicago: a medida que avanzan los planes de los distritos para la educación a distancia y presenciales este año escolar, la meta es que los nuevos estudiantes de kindergarten se enfoquen en las habilidades fundamentales de la alfabetización con el propósito de apalear los daños causados por la interrupción sufrida en su año pre-escolar. De no ser así, la laguna de conocimiento podría ser fatal para el resto de su vida académica.

El cómo, cuándo y dónde de la apertura de escuelas

En los distritos escolares del país, los líderes han estado en reuniones por casi un mes tratando de resolver la problemática de reabrir los planteles educativos en el año escolar que se aproxima. En consecuencia, muchos hemos estado esperando con ansias locas a que se anuncien los planes que regirán el proceso. Contando con que –idealmente- la solución debería ofrecer una oportunidad justa, que permita a todos los estudiantes tener acceso al soporte que necesitan.

No obstante, monitoreando los proyectos hasta ahora planteados, pocos parecen concordar en el cómo, cuándo y dónde. Tomemos, por ejemplo, el caso de Missouri. Si una familia vive en la zona conocida como Normandy, sus hijos regresarán a un salón de clases normal el día 4 de septiembre, a pesar que allí se han incrementado los casos del Coronavirus.
Para los que viven en Ritenour, sus hijos tendrán educación virtual durante todo el período, independientemente de que los padres tengan que ir (o no) a cumplir con sus trabajos, y si ignoran (o no) el manejo de las herramientas digitales para que sus niños florezcan en el espacio virtual.

En la región de St. Louis, se debaten entre enviar los estudiantes a un aula por algunos días, todos los días, o no enviarlos y punto, pasando a un estilo de enseñanza 100% en línea. Estas variaciones o híbridos requerirán una lluvia de detalles que van desde cómo limpiar debidamente los salones hasta cómo organizar la transportación y coordinar los horarios del personal docente y administrativo. ¡Una tarea con muchas piezas en movimiento, sin lugar a dudas!

En realidad, dice Children’s Education Alliance of Missouri (CEAM que no hay una sola respuesta correcta para empezar la escuela durante esta pandemia. Cada alternativa trae consigo intrínsecamente riesgos y recompensas.
Así, cada distrito escolar tendrá que decidirse por lo que considera adecuado para su comunidad. En sí misma, esta no es una disyuntiva negativa. De hecho, si se llevara a cabo con mayor profundidad, sería realmente revolucionaria.
Digamos, por ejemplo, si un padre de Ritenour, que está localizado a unos pocos minutos de Normandy, necesitara ir a trabajar y este padre considerara que es seguro para sus hijos volver a sentarse en una butaca escolar, ¿por qué no permitirle que lo haga, y ejerza así su derecho a un modelo que funciona para él?

Las líneas geográficas “imaginarias” no deberían ser un impedimento para gozar sin restricciones del acceso a la libre selección de escuelas, que en inglés se conoce como open enrollment, y que es algo que Missouri no tiene… aunque lo debería tener.

Ahora más que nunca es urgente que se expandan los conceptos y se eliminen limitaciones de este tipo, a fin de que los padres tengan la última palabra en cuanto a lo que es saludable, seguro y adecuado para el éxito académico de sus hijos. ¿No es tiempo ya de otorgarles a las familias el control de su futuro?

https://www.mundiario.com/articulo/america/reapertura-escuelas-como-cuando-donde/20200804033839193328.html

El que busca, encuentra

Muchos distritos escolares alrededor del país están planeando no abrir sus puertas este otoño. O, en el mejor de los casos, planean una combinación de educación mitad virtual y mitad en persona. A la sazón, las familias están clamando por un sistema educativo consistente que permita un retorno a la escuela menos caótico que el que les ha tocado vivir desde marzo.

Uno de los resultados de la crisis ha sido la creación de grupos de padres que, en el nuevo argot, se conocen como “pandemic pods”, según lo explicó Lindsey Burke, de la Fundación Heritage. Estos espacios se caracterizan por ser reducidos y auto-gestionados por las familias (en lugar de los distritos) y, en verdad, son cada vez más populares.

¿Qué son y cómo operan estos mini-centros educativos? Pues las familias se reúnen y combinan sus recursos para pagar juntos por un maestro(a), de manera tal que los niños reciban instrucción especializada por parte de un profesional varias horas al día. Reconociendo sus lagunas, algunos padres han optado por contratar a maestros, a fin de que ellos suplementen la instrucción recibida en línea que proveen los distritos escolares. Dicen Laura Meckler y Hannah Natanson en The Washington Post, que pandemic pods son “la versión de 2020 de lo que sería educación en casa, pero grupal y desde luego, pagada privadamente por los padres”.

En una entrada que resultó viral en Facebook, una madre llamada J Li escribió recientemente que “la formación de pequeños grupos de padres se está convirtiendo en una explosión masiva posible, gracias a los grupos de Facebook, matchups, spreadsheets, etcétera”.

J Li describe este fenómeno como un conjunto de familias que agrupan entre tres a seis niños de edades similares, que han mantenido entre sí una cuarentena más bien estricta y cuentan con un tutor para que maneje el apoyo académico que necesitan, dentro del hogar y al aire libre. Estos maestros ahora están en gran demanda, según explicó.

La tutora Christy Kian, del condado de County, en Florida, quien fuera profesora en una escuela privada, dijo que hará más dinero educando a cuatro niños (en el año escolar 2020-21) que lo que hacía anteriormente como empleada de una escuela. Aparte de la compra y venta de máscaras, el esfuerzo por encontrar y contratar maestros ha probado ser una las campañas de alcance comunitario más efectivas e intensas de este momento: “Startups have nothing compared to thousands of moms on Facebook trying to arrange for their kids’ education in a crisis with zero school-district support”, comentó la madre-activista Li.

Además, se han creado otros modelos análogos, como las micro-escuelas. Y en este campo, suplidores como Prenda han cobrado de pronto gran relevancia. Similar al estilo de educación en el hogar, las micro-escuelas permiten que un pequeño grupo de estudiantes trabajen juntos en medioambientes flexibles, dentro de los cuales los más jóvenes aprenden junto a los mayores, compartiendo tanto al maestro como a los recursos.

En resumen, la pandemia está catapultando las micro-escuelas al frente de las medidas para paliar la cuarentena. Mientras los gremios sindicales urgen a los distritos a permanecer cerrados, los grupos orgánicos de familias están reiterando con sus avances aquel viejo dicho que reza: “el que busca, encuentra”.

http://eltiempolatino.com/news/2020/aug/13/opinion-el-que-busca-encuentra/

Una buena noticia para la democracia

La Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos emitió una decisión en el caso de Espinoza versus Montana Department of Revenue, que podría cambiar el panorama de toda la nación en lo que respecta a opciones escolares. También sobre el derecho de los padres a ejercer la libre selección de escuelas, cuando se trata de la educación escolar (K-12) de sus hijos.

Montana es uno de los 37 estados en los que existe una enmienda conocida como “Blaine Amendment”, promulgada en 1875 con el fin de excluir de la distribución de fondos públicos a cualquier escuela que profesara una afiliación religiosa. Usando la enmienda como herramienta, a una madre de Montana —Kendra Espinoza— se le negó el derecho de mantener a uno de sus hijos en una escuela privada/religiosa, a través de una beca de crédito fiscal o tax credit scholarship. Junto a otros padres, la familia Espinoza entabló una demanda contra el estado de Montana.

Con el veredicto a favor de Kendra, la Corte ha reconocido la naturaleza discriminatoria de la enmienda, afirmando por fin la constitucionalidad de los programas de opciones escolares. Al mismo tiempo, la decisión de la Suprema Corte revirtió el veredicto que la corte estatal de Montana tomara en contra del programa de becas. “El origen de leyes como Blaine proviene del siglo XIX y nació de un sentimiento de discriminación contra aquellas personas que profesaban la religión católica”, dijo John Schilling, presidente de la Federación Americana para los Niños (AFC, por sus siglas en inglés).

Los opositores han empleado la enmienda para desarticular el poder de los padres a escoger otra escuela que no sea la pública-tradicional. Y tanto en Montana como en otros estados, han sido exitosos arrebatando del menú toda oferta escolar que no fuera la laica. Así, el fallo recalca el derecho a la libertad religiosa y con tal medida queda estipulado que la Constitución de este país no permite discriminar contra nadie debido a la fe que profesa. Y esta es buena noticia para la democracia.

Este es el tercero de una serie de casos judiciales que se han ganado a favor del acceso a programas de opciones escolares. En 2002, los vales educativos fueron declarados constitucionales y en 2011, la Corte rechazó el argumento de que las escuelas privadas tienen prohibido participar en programas de becas de crédito fiscal. Dichas becas emplean recaudaciones de fondos de empresas y personas privadas, quienes a cambio reciben un crédito a través del Departamento de Recaudación de Impuestos.

Entonces, ¿qué pasará en los 37 estados cuya Constitución incluye una enmienda Blaine?

Pues, con esta decisión se abre una puerta para tener conversaciones reales con respecto al derecho de elegir la alternativa educativa que mejor se adapte a las necesidades de los niños. Además, es una oportunidad para que las opciones escolares se expandan en todo el país, lo que permitiría que la gran mayoría de padres logren cumplir su objetivo.

Se anticipa que el siguiente paso de este movimiento de reforma educativa será conseguir un programa de becas de crédito fiscal federal que sea sostenible e inclusivo. Pero esa es la próxima frontera. Por hoy, celebremos la victoria del caso Espinoza y los efectos favorables que el fallo tendrá en la vida de las familias de Montana y más allá.

Una buena noticia para la democracia

El poder de los padres

Hergit “Coco” Llenas
DIRECTORA DE PARTICIPACION HISPANA
PARA LA AMERICAN FEDERATION FOR CHILDREN

En este mes se cumplen 23 años de la muerte de Paulo Freire, un profesor y pensador que desarrolló el método Freire, el cual es un modelo educativo creado para alfabetizar las masas. Su nombre y su obra han marcado un punto y parte en la historia de la Educación en Latinoamericana y el mundo.

Para Paulo Freire la educación es un movimiento de carácter político. En uno de sus libros más famosos, La pedagogía del oprimido, el activista explica que, el problema educativo se resolverá cuando los oprimidos se concienticen de su situación y puedan lograr sus anhelos de cambio. Y para que esto ocurra, tendrán que entender que el cambio habrá de partir de ellos mismos y no del sistema. Ese sistema es parte de un mundo donde unos pocos tienen el poder, la riqueza y la tierra. A los dueños del poder, a quienes el revolucionario pensador describe como los opresores, no les interesa que la masa se eduque y piense por sí misma.

De la misma manera que encontraron oposición los campesinos que lucharon por la Reforma Agraria al querer poseer tierras y ser propietarios, así mismo en el ámbito de la educación, se llegará a un punto de plenitud y justicia social cuando los pueblos que viven sometidos a fuerzas sociales superiores se liberen del yugo de una educación tradicional. ¿Por qué?… porque la educación tradicional está diseñada para que los niños reciban cierto contenido y lo repitan sin cuestionar, el lugar de tener una visión crítica de la realidad.

Sostiene Freire que hay que desechar el modelo de enseñanza “bancaria” y remplazarla por una nueva manera de impartir docencia que no requiera la memorización y la repetición, sino el diálogo y el pensamiento crítico. La educación bancaria es descrita como “la concepción de la educación como un proceso en el que el educador deposita contenidos en la mente del estudiante”. El resultado sería entonces que “la pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación”. Y agrega: “Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado”.

De tal visión surgen las preguntas que cuestionan el estado de las cosas: ¿Por qué no tengo acceso a la educación que mis hijos merecen?, ¿por qué no enseñan educación financiera a fin que “el secreto” de hacer y multiplicar el dinero sea aprendido entre todos por igual? ¿por qué se hacen las decisiones más críticas sobre la educación de mis hijos sin mi participación?

En resumen, y parafraseando a Freire, hay que dejarse de ingenuidades y pensar que una nueva forma de entender el mundo va a ser un acto liberador gestionado por quienes inventaron la educación estandarizada. Aquellos que han creado la jaula ideológica no la van a desarmar por gusto. Les va a tocar a quienes buscan liberarse, padres, madres, masa, pueblo, unirse y empujar desde su empeño por un nuevo paradigma.

La ola


En el agitado clima que estamos viviendo en medio de estas elecciones primarias, es refrescante observar desde lejos la ola de emociones que esta temporada despierta y constatar la ridiculez de toda la disfuncionalidad de este sistema. Con mayor frecuencia, un grupo significativo de votantes hemos decido declararnos no partisanos, lo que implica -por diseño- ser excluido del proceso democrático de selección de candidatos antes de que lleguen las elecciones generales, cuando otros ya eligieron por nosotros cuales serán los caballos que entrarán en la recta final. Y aunque al principio esa exclusión me pareció injusta y anti-democrática, ahora la idea me parece cómica. Agradezco la adorable perspectiva que me ha regalado, porque me permite el lujo de ser una observadora fría y distante.
En las elecciones previas, no sé cuántas veces escuché decir en los círculos que frecuentaba: “nuestras opciones se limitaban a escoger la menos mala entre dos malas alternativas”. La que ganó, obtuvo su triunfo gracias a otra ola. Un tsunami construido de rabia, de frustración y de odios. Alguien supo tomarle el pulso a la nación. Ese alguien tuvo la genial idea de sugerir que aquel que tuviera el coraje de tomar una tabla de surfear y subirse a esa ola, sería el próximo presidente de los Estados Unidos y los resultados están ahí para demostrarlo.
Tres años más tarde, el enojo continúa siguiendo la fuerza motivadora, pero en estos momentos el empujo viene del otro lado. Cuanto más furiosos los pongamos, más ganas les darán de salir a votar, parecería decir la escritura invisible en la pared. El rebaño distraído se deja llevar por tan simple propuesta.
Otros, los despiertos, sueñan por adelantado el colapso de una estructura inverosímil que no sirve para resolver ninguno de nuestros grandes problemas. En la ciudad del obelisco, mientras tanto, los rojos y azules se pierden en el laberinto de sus agendas e intereses, gestionado sin logros reales que ayuden a la gente de a pie, cabildeando en pos de los poderosos y llorando lágrimas de cocodrilos. Vienen y van. De ambos lados, con mayoría y ¡hasta con super-mayoría! en las Cámaras no se pasan medidas que han de cambiar de una vez por todas la encarcelación desproporcionada de hombres de piel oscura, la brecha académica de los estudiantes pobres, el uso desmedido de la fuerza policial, la contaminación del subsuelo, la problemática de los dreamers, la situación de los indocumentados, el acceso a salud de alta calidad y a bajo costo. Sin mencionar que el cuidado de nuestros ancianos/veteranos/enfermos mentales está fatal, la industria farmacológica: es el colmo, la manipulación genética de lo que comemos: ni hablar, y la lista sigue, sigue y sigue…
En el agitado clima que estamos viviendo, la propuesta de una verdadera democracia que nos represente es urgente y para ello se necesita que una masa crítica de gente despierte.

Padres unidos no serán vencidos

Entra un nuevo jugador a la arena de las políticas públicas dirigidas a la educación escolar (K-12). Se trata de los padres, quienes hasta la fecha han estado en la mesa de negociaciones más como parte del menú que como agentes de cambio con voz y opinión propias.

Las encuestas políticas muestran la creciente importancia de la educación en la mente de los votantes, especialmente en los sectores más marginados de la sociedad norteamericana. En el pasado, la falta de conocimiento para organizase y movilizarse ha frustrado los intentos de hacerse sentir, pero ¡eso está a punto de cambiar!

Gracias a dos latinas frustradas con el sistema, se ha formado un sindicato de padres con todos los elementos estructurales del sindicato obrero. De hecho, Keri Rodrigues (Massachusetts) y Alma “La Comadre” Márquez (California) fueron en otros tiempos organizadoras de campañas políticas y movimientos sindicales.

La visión de estas mamás-ninjas es conseguir que el balance de poder se incline de una vez y por todas del lado de las familias. Para lograrlo, la National Parents Union (Sindicato Nacional de Padres, en español) aspira a capacitar a nuevos líderes y a compartir estrategias ya probadas que transformen la voz de los padres en un instrumento tan sofisticado como numeroso. Quieren nivelar la falta de equidad imperante dentro de la maquinaria de las escuelas públicas.

Ambas mujeres han tenido que batallar con la manera hostil en que fueron tratadas cuando tuvieron algún cara a cara con el distrito y las escuelas. Su situación era absurda. Por un lado, a los padres se les acusa de no involucrarse lo suficiente en la educación de sus hijos y, por el otro, algunos se molestan cuando están muy involucrados.

“Nos tratan como si fuéramos incapaces de pensar por nosotras mismas”, dijo Rodríguez en una entrevista. Históricamente, las prácticas y políticas públicas se han enfocado en crear nuevas escuelas, subir los estándares, pagar mejores salarios a los maestros, y otras decisiones que se toman entre tecnócratas, sin preguntar a las familias de escasos recursos. A estas últimas, a su vez, les preocupa la violencia y las armas, el acoso escolar, las necesidades especiales de sus hijos o el aislamiento que sufren los pequeños con enfermedades mentales. Al parecer, existe una profunda desconexión entre los que deciden y aquellos sobre quienes se decide.

“Los padres no queremos envolvernos ni mantener comunicación con gente irrespetuosa”, continuó Rodríguez. “Nosotros no vamos a marchar en pos de modelos gubernamentales. De la única manera que esto va a funcionar es si escuchamos auténticamente a los padres”. De lograrlo, serán ellos quienes propongan soluciones a los de cuello y corbata, y no al revés. Esto, en mi opinión, tiene mucho más sentido.

@hergit11
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Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Madres y padres unidos jamás serán vencidos


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Madres y padres unidos, jamás serán vencidos


https://www.mundiario.com/articulo/politica/madres-padres-unidos-jamas-seran-vencidos/20200219171754176057.html

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos

Madres y padres unidos, jamás serán vencidos