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Hablemos de educación

Tag: k-12 education

Las becas de la oportunidad

En su discurso a la nación, hace unos días, el presidente Trump tocó el tema de las Opportunity Scholarships, un programa cuyo nombre técnico es Tax Credit Scholarship o becas de crédito fiscal que llevan muchos años en algunos estados de la Unión. ¿A qué se refiere el presidente cuando habla de las Opportunity Scholarships?

En Ohio, Nevada, Arizona, Luisiana, Florida, entre otros estados, las Becas de la oportunidad están facilitando el traslado de fondos del sector privado a la educación escolar. ¿Cómo funciona esto? Pues es sencillo: por cada dólar que una persona o compañía dona a una organización sin fines de lucro, el donador recibe un crédito sobre su contribución.

En otras palabras, que si donas a una organización que entrega becas (Scholarship Granting Organization o SGO), el Departamento de impuestos (IRS) te retornará total o parcialmente un crédito. En algunos casos, por cada dólar donado recibirás un crédito de 0.50 centavos (si la ley dice que el crédito es de 50%), 0.75 centavos (75%), o dólar por dólar (100%), dependiendo de lo que la legislatura haya establecido para cada estado respectivamente.

A su vez, estas leyes estipulan que los destinatarios de las becas deben demostrar su nivel de ingreso. Este lenguaje se incluyó expresamente para excluir a quienes ya poseen los recursos económicos para pagar por una educación privada. De manera que los beneficiarios de las Opportunity Scholarships sean familias no privilegiadas.

Así, en algunos estados solo califican para la beca aquellas familias cuyo ingreso no excede cierto monto pre-establecido por la ley, basado en la tabla que emite el gobierno federal, conocida en inglés como la Federal Poverty Line. Cada año, el gobierno indica cuáles son los márgenes correspondientes para la subsistencia, de acuerdo con el tamaño de la familia.

Mientras mayor sea el número de miembros, mayor el monto. Las familias que reciben almuerzo gratuito o reducido en las escuelas gubernamentales están muy familiarizadas con este concepto, porque únicamente cuando su ingreso no excede el 185% sobre la línea, pueden sus niños comer gratis o con descuento en la cafetería de la escuela.

Por ejemplo, supongamos que en mi casa vivimos dos personas, mi hijo y yo. Si miro la tabla, encontraré que dice: en una casa compuesta de dos personas, la línea federal de pobreza, o sea el ingreso mínimo para subsistir es, digamos, de $20,000. Si estoy ganando $20,000 dólares al año, me encuentro 100% sobre la línea, si gano el doble ($40,000) estoy 200% sobre la línea y si gano el triple ($60,000), estoy 300% sobre la línea.

De la misma manera, las becas de la oportunidad han sido diseñadas para que tomen ventaja las familias entre un 100% y un 300% sobre la línea, lo cual varía de estado en estado.

La promulgación de una ley federal convertiría este incentivo a las donaciones educativas en algo más homogéneo, ya que el porcentaje de crédito sería fijo, sin variar según el territorio. Al tiempo que permitiría a los filántropos de todo el país donar a cualquier SGO. Los SGO pasarían estas donaciones en forma de becas para asistir con el costo de una escuela privada a familias de la clase media trabajadora, quienes quizás de otra forma nunca tendrían acceso a una escuela pagada.

@hergit11

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Las becas de la oportunidad

LAS BECAS DE LA OPORTUNIDAD

Las Becas de la Oportunidad

Las Becas de la Oportunidad


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Las Becas de la Oportunidad

Las Becas de la Oportunidad

Para la educación, el futuro es hoy

de Hergit “Coco” Llenas

El progreso es indetenible; la expansión, inevitable. A medida que crece el entendimiento, las fronteras alzan sus tiendas y se ruedan unas cuantas yardas, metros o kilómetros más adelante. Nada es estático. Todo cambia. Lo evidencio a diario en el pulsar de dos pulgares que marcan las teclas de un teléfono móvil a una velocidad vertiginosa.

Ambos hemisferios cerebrales operando concomitantemente, escribiendo algún código desconocido hasta hace solo unos cuantos años: LOL, BFF, TQM (Laugthing Out Loud, Best Friend Forever, Te Quiero Mucho). Mis sobrinos saltan por encima de la gramática y la ortografía, reinventando un novedoso idioma cada mes.

Se burlan del afán inútil que tenemos los adultos en catalogar a sus amigos: ¿Es mexicano o de Hawái?, pregunta curiosa mi madre. – ¿Qué más da, abuela? Es mi amigo. ¿Y la escuela, m’hijo?, pregunto por enésima vez y por enésima vez se levantan los hombros en una subida a medio camino entre apática y despótica, que me da a entender que ahí dónde está el pupitre sobre el cual se posa el cuerpo de este chico, no está la mente, pues ha volado.

Vuela por encima de las cuatro paredes del aula, por arriba de la cerca que rodea el plantel, más allá de la puerta con rejas de la entrada y se esfuma con las alas expandidas sobrepasando la bandera tricolor y la cabeza del guardia armado de pie en el estacionamiento. La boca dice ¡presente!, mientras la maestra pasa inventario, pero la vida pareciera estar en otra parte, lejos de allí, ubicada de antemano en el futuro, como en una dimensión paralela.

Allí el mañana está preñado de soluciones. No hay sobrepoblación en las aulas, no hay maestros obligados a instruir en cómo pasar un examen, en lugar de enseñar. Allí ser maestro es una gloria; es decir, una posición reputada, bien remunerada que goza de gran latitud para innovar, inspirar y estimular. En ese bravo y nuevo mundo no faltan recursos, la brecha académica es casi inexistente, el acoso escolar se ha reducido a una mínima expresión y el clima general que se respira es de entusiasmo por enseñar y de ganas de aprender.

Han quedado en el olvido los salones-prisiones del pasado. Esos recintos grises, de sillas en fila, niños agrupados por fecha de nacimiento, una pizarra, un timbre para esto y otro para aquello; o sea, aquel anticuado ensamblaje de factoría ha sido desmantelado para dar paso a un nuevo sistema. Todos los avances tecnológicos y las riquezas del saber de la época se han volcado dentro de exitosos modelos. Modelos que más que estar acorde con los tiempos, se han adelantado a su tiempo.

Así, las soluciones brotan de ese manantial divino que son las mentes de los jóvenes. Lejos de un distópico filme hollywoodiense, la educación alcanza un punto álgido de conocimiento, equidad y justicia. Y ese momento es ahora, porque, como dijo la gran poeta chilena Gabriela Mistral: “el futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde”.

(Hergit “Coco” Llenas es una activista y escritora dominicana. Actualmente es la directora nacional de Participación Hispana para The American Federation for Children (https://www.federationforchildren.org), una organización sin ánimo de lucro que aboga por el derecho a opciones escolares, a fin de que todos los niños en edad escolar tengan acceso a una educación de alta calidad).

Para la educación, el futuro es hoy


Para la educación, el futuro es hoy
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/educacion-futuro-es-hoy/20191015130900166457.html
Para la educación, el futuro es hoy
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Para la educación, el futuro es hoy

PARA LA EDUCACIÓN, EL FUTURO ES HOY

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Para la educación, el futuro es hoy

Micro-escuelas: una respuesta viable

De Hergit “Coco” Llenas

Una creciente comunidad de reformadores ha puesto su fe en las micro-escuelas como posible solución para las nuevas generaciones de estudiantes. Expliquemos primero ¿qué es una micro-escuela? Pues es aquella que se caracteriza por tener menos de 25 estudiantes, pocos puestos administrativos y bajos costos de operación, como indica el experto Don Soifer.

Puede operar desde un lugar alternativo, como una casa de familia, también dentro de una escuela chárter o escuela privada e incluso también bajo una cooperativa de padres que educan a sus niños en el hogar.
Esa es precisamente la gracia de una micro-escuela: poder adaptarse al modelo de enseñanza que responda a las necesidades particulares de los alumnos. De ahí que este tipo de escuelas varía mucho entre unas y otras.

Lo que NO cambia es el carácter íntimo y reducido de las clases, lo cual permite crear un medio ambiente de aprendizaje que atrae al tipo de estudiante que no se ajusta con facilidad a las escuelas tradicionales grandes, cuyo número de estudiantes es muy elevado.
Para algunas familias, son ideales por los proyectos que se llevan a cabo fuera del salón de clases y la flexibilidad de las que gozan los padres al establecer los horarios. Y en otros casos, las micro-escuelas representan una alternativa temporal ante problemas de acoso escolar o cualquier otra circunstancia que empañe la calidad del entorno educativo del estudiante.

Por lo regular, una vez el niño se acostumbra al sistema de micro-escuela, donde puede ir aprendiendo a su ritmo en lugar de ir al ritmo de la clase, ya no busca seguir la trayectoria impuesta por las tradiciones. Así, saca provecho de las ventajas que ofrece la tecnología y se acostumbra a emplear los programas de softwares diseñados para auto-gestionar su instrucción. Esa es una de las características centrales de las micro-escuelas: tomar la tecnología aplicada a la educación y desarrollar sus contenidos sin tener que recurrir a los libros de textos creados por el monopolio de las editoriales.

En el caso de que se esté preguntando ¿qué tanto tiempo frente a la pantalla de un ordenador es sano? Le sugiero explorar dos modelos exitosos de micro-escuela: el Montessori y el Waldorf, ambos famosos por cómo se imparte en la docencia en combinación con el uso de una tecnología al último grito. A esta mezcla de herramientas se le conoce como Blended Learning.
Los que proponen este estilo de escuela, creen en la capacidad del niño(a) de actuar de forma activa en su propio proceso de aprendizaje, versus sentarse pasivamente a esperar que le enseñen.

La tendencia al crecimiento de las micro-escuelas es una interrogante abierta. Existen ejemplos muy esperanzadores en lugares como Nueva York, Washington, DC, Providence, St. Louis, entre otros. Las Acton Academies y Wildflower Schools ocupan un pequeño sector del mercado, pero gozan de una muy buena reputación. Igualmente, Arizona cuenta con más de 40 Prenda micro-escuelas, sirviendo a cerca de 550 estudiantes.

En fin, se formen como escuelas chárteres, privadas o bajo arreglos de educación en el hogar, las micro-escuelas están emergiendo como una respuesta viable a la educación gubernamental a gran escala. En estados donde las regulaciones para operar de manera privada son muy rigurosas, la ruta más factible sería organizarlas a través de cooperativas de padres que educan en el hogar/homeschoolers. Lo importante es continuar innovando e implementando ideas como estas, porque más de lo viejo no resulta en nada nuevo.

Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala


Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala

Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala


http://elmundonewspaper.com/news/2019/nov/07/micro-escuelas-una-respuesta-viable-la-educacion-g/
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/micro-escuelas-respuesta-viable-educacion-gran-escala/20191105122449168464.html
https://rossanamusica.com/portal/micro-escuelas-una-respuesta-viable-a-la-educacion-a-gran-escala/

Educación para romper barreras

POR HERGIT “Coco” LLENAS

Así como lo vemos en otros ámbitos, los distritos escolares se están convirtiendo en espacios de gran diversidad étnica. Es decir, en una bella amalgama de niños procedentes de todas las razas. No obstante, el contenido de la enseñanza no se había ajustado a los cambios que amerita dicha diversidad, ¡pero eso está cambiando!

Tomemos el caso de la ciudad de Nueva York. El distrito escolar de York City está compuesto predominantemente de minorías: 26% son afro-americanos, 41% latinos, 16% asiáticos y un 15% caucásico. Los tres primeros no se han visto representados de manera adecuada a la hora de reexaminar su historia. Por eso, una iniciativa implementada en agosto se encarga de exponer a nuestros hijos al legado de aquellos seres humanos que hace 400 años llegaron encadenados a las costas de América. La idea se conoce como “New York Times’s 1619 project”.

El 1619 Project consta de una compilación de ensayos y poesía escritas -casi en su totalidad- por autores negros. El propósito de este currículo es dual. Por un lado, se aspira a que las escuelas se replanteen cómo se enseña la esclavitud desde una perspectiva que toma en cuenta la brutalidad, complejidad e influencia en la formación de Estados Unidos. Y por el otro, se busca afirmar la identidad negra y sus muchas contribuciones al país.

Todavía no es obligatorio que en los grandes distritos escolares se imparta docencia con este contenido tan culturalmente relevante. Sin embargo, en ciudades como Chicago ya lo han adoptado como recurso suplementario.

Hay que “recentrar” la historia alrededor de la gente “que ha sido olvidada”, comentaron los profesores Albino y Alexa Achille, quienes trabajan para una de las escuelas Facing History que operan en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. ¿Cómo se consigue esta recentralización?

En uno de los poemas del proyecto, de acuerdo con The74million.org, se narra la devastación emocional y física que experimentaron los esclavos embarcados en el viaje transatlántico que hoy se conoce como the Middle Passage. Otro poema explica el papel del esclavo en la tarea de levantar la infraestructura del país. Todo, desde las iglesias hasta las vías ferroviarias y las cosechas de algodón se irguieron gracias a la explotación de su mano de obra, lo que permitió la consolidación del poder económico global de Estados Unidos.

Cuando el Albino preguntó a sus alumnos: “¿Cómo se refleja el legado de la esclavitud en el desenlace del huracán Katrina en Nueva Orleans?”, uno se aventuró a decir: “confinaron a las personas dentro del estadio de la misma forma que lo hacían en el vientre de los barcos”. Otro, “la gente estaba viviendo su vida normal y de pronto vino el huracán Katrina y básicamente forzó a todo el mundo a volver a empezar”.

“El huracán es una metáfora de la gente blanca, quienes arrebataron de sus casas a la gente negra y se la llevaron lejos de sus comunidades”, agregó un estudiante. A lo cual el profesor añadió: “es una especia de reflexión sobre el papel que la deshumanización ha jugado a través de la historia de América”.

Mata, un chico dominico-cubano, remató el ejercicio con una profunda reflexión sobre el estado actual de las cosas: “la gente de color están automáticamente un paso atrás. Debido a la esclavitud, una barrera ha sido puesta frente a ellos y ha tomado un largo tiempo romperla, incluso ahora mismo”.

Después de escucharlo, me quedé deseando que el ejemplo de Chicago sea emulado por muchas otras ciudades, donde nuestras minorías continúan sufriendo condiciones de marginalización, sobre todo en la educación.

Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


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Educación para romper barreras

Educación para romper barreras


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Educación para romper barreras

Opciones híbridas en la educación escolar

de Hergit “Coco” Llenas

¿Por qué algunas familias están recurriendo a opciones escolares híbridas? Entiéndase híbrida como una mezcla de estilos para educar a nuestros hijos en el hogar, pero combinada con nuevas tecnologías y facilitadores presenciales en un salón de clases. A través de una serie de encuestas, el Dr. Michael Q. McShane, ex maestro de secundaria, encontró cuatro grupos potenciales de padres interesados en una educación de este tipo:

Los padres que pertenecen a una minoría. Muchos padres latinos, afroamericanos y asiáticos creen que las escuelas tradicionales no reconocen ni respetan el potencial de sus niños. De hecho, un estudio publicado por la revista EdWeek reveló que esta creencia no es del todo descabellada, sino que está basada en un problema real de racismo institucionalizado.

Así, los padres que buscan pasar a sus descendientes sus tradiciones y valores, optan por alejarse de un sistema que —por lo general— carece de un contenido diverso y/o culturalmente relevante. Para enseñar el legado de sus raíces y hacerlo de una manera no muy costosa, estas familias adoptan una fusión de currículo diseñado para la enseñanza en el hogar, pero con la ayuda de un educador que llena las lagunas de mamá y papá.

En ocasiones, las escuelas públicas ofrecen estas clases híbridas, lo cual significa que el servicio es gratuito. En otros casos, se forman cooperativas de padres que pagan un local y un docente de carrera, quien es responsable de mantener un alto rigor académico.

Los padres con creencias religiosas no alineadas con programas de educación sexual. Aquí no vamos a cuestionar la validez (o falta de) dicha premisa. Simplemente nos limitaremos a reconocer que entre las familias cristianas ortodoxas existe un apetito por limitar la exposición que sus hijos reciben en lo relativo a temas como la orientación sexual, el género y la libre expresión de identidad no-binaria.

Por esta razón, buscan otra alternativa, que puede ser el resultado de comunidades organizadas en torno a la iglesia, dado que coinciden con su sistema de creencias. Es posible que pagar la matrícula de una institución religiosa privada sea una solución demasiada costosa para algunos cristianos de clase trabajadora. De ahí que el modelo híbrido tenga más sentido en función de su presupuesto.

Los padres cuyos niños sufren de una discapacidad, de acoso escolar o no se adaptan a los horarios escolares. En estos casos, el modelo híbrido representa un refugio, ya que los padres tienen mayor participación a la hora de controlar el medio-ambiente y las interacciones. Si el estudiante es muy sensible al ruido u otros estímulos sensoriales, la intimidad que ofrece un sistema híbrido puede ser una solución viable para socializar sin sobresaturarse.

Para muchas familias, el contenido y estilo de la pedagogía es la causa principal para explorar un modelo de educación distinto. Project-based learning es una manera de enseñar a los niños envolviéndolos en un trabajo práctico que es aplicable a situaciones de la vida real. Muchas escuelas que emplean este acercamiento son caras y privadas. Para este segmento de padres que rechazan el statu quo, el modelo híbrido permite que “maten dos pájaros de un tiro”: elegir la filosofía pedagógica de su agrado y mantener un costo razonable.

¿Por qué las familias recurren a opciones híbridas para educar en el hogar?

El lugar de las niñas: juguetes y sexismo

POR HERGIT “Coco” LLENAS

Para madres y padres, la llegada de aguinaldos y villancicos supone ir a comprar juguetes para sus hijos. A veces, hacemos este ejercicio sin pensarlo mucho. Así, los legos, aparatos a control remoto —tales como robots, drones y barquitos de alta velocidad— son colocados en los escaparates destinados a los varones, mientras que las tacitas de té, barbies y bebés en miniaturas se venden como mercancía propia para las hembras.
La fuerza laboral más grande del mundo son las mujeres. Ellas ocupan dos tercios de toda la empleomanía del planeta. Y aunque representan el 60% de las egresadas de las universidades, de acuerdo con PwC España, ocupan menos de un 8% del total de puestos gerenciales. ¿Por qué?
Desde la niñez, y gracias a la imposición de modelos patriarcales, a las niñas se les enseña a estar relegadas al espacio interno del hogar. Es decir, juegan a hacer el papel de quien da de comer a un muñeco, cocinan en una estufita de plástico o cambian de ropa a una muñeca anoréxica de grandes senos.
Entonces, desempeñando estos roles, la niña aprende a verse a sí misma como un ente destinado a la reproducción, el cuidado de la familia y un objeto sexual visto desde la perspectiva de unos cuerpos imposiblemente delgados y poco realistas.
Desde el principio de su vida, negándole —sin querer o queriéndolo— el acceso a la aventura, a espacios abiertos, a momentos de creación intelectual, a las niñas se les va adoctrinando para que crezcan entendiendo cuál es “su lugar“. Y dicho lugar no es al lado del varón, sino detrás de él.
A raíz de este desbalance en las dinámicas de poder, está resurgiendo una cuarta ola de movimientos en defensa de los derechos de la mujer. #MeToo y las marchas multitudinarias que están ocurriendo en Chile y España, así como la denuncia de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de que en República Dominicana más de 1,795 mujeres han sido asesinadas por sus novios o esposos entre 2010-19 son algunos ejemplos que ponen en evidencia la profunda crisis de valorización y revalorización de la mujer que
se está experimentando en la actualidad. Eso a gran escala.
A escala privada, en el terreno de familiar, como madres y padres que estamos a cargo de formar la próxima generación de hombres y mujeres, es nuestro deber reflexionar sobre algunas costumbres implantadas que ya no nos sirven.
La que nos atañe hoy día es la situación de desequilibrio en lo referente a los roles femeninos y masculinos a través de la selección de los juguetes que escogemos para nuestras hijas. Al salir de compras estas navidades, detente por un momento a pensarlo, no sea que también te conviertas en otro agente que avanza la perpetuación del problema.
@Hergit11

Juguetes y sexismo: El lugar de las niñas


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/juguetes-sexismo-lugar-ninas/20191203112549170612.html

Juguetes y sexismo: El lugar de las niñas


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Buenas y malas noticias

de HERGIT “Coco” LLENAS

Llegado el fin de año, quisiera hacer una breve recapitulación de algunas ideas que tratamos en los últimos doce meses. Decía José Ingenieros que quienes viven la vida por un ideal se diferencian de los demás porque “todo idealista sabe distinguir lo malo que observa y lo mejor que imagina”.

En la naturaleza misma del ideal existe la semilla de una continua expansión. Y por eso, aspiramos a que el ideal de la educación escolar de EEUU continúe reinventándose, convirtiéndose en algo mejor y mejor.

Sin embargo, en 2019 encontramos que los resultados de PISA (Programme for International Student Assessment) expusieron a Estados Unidos sin mejoría aparente al compararse con el resto del mundo. Entonces, planteamos la revisión del actual modelo educativo y la búsqueda de soluciones a través de la adopción de ideas que están arrojando brillantes resultados en países como Finlandia.

Internamente, se dio una situación similar con el Nacional Report Card (Boletín Nacional de Calificaciones), el cual mostró cómo los estudiantes de casi todos los estados sufrieron un declive en su rendimiento académico. Al compararse los resultados de 2017 con 2019, se encontró que en 31 estados el 70% de los alumnos no está leyendo adecuadamente. Esa es la mala noticia.

La buena es que, cuando se trata de estudiantes de bajo nivel socio-económico, Florida, Mississippi, Nevada, Indiana, Georgia, New Jersey y Arizona se destacaron por una mejoría significativa entre 2003 y 2019. En dichos estados existe pluralidad de opciones escolares.

Aunque no existe todavía un estudio que pruebe la correlación directa entre los resultados del boletín y el número de opciones ofrecidas, sí se ha demostrado que la enseñanza pasiva no funciona. Es decir, que un instructor brindando información mientras los estudiantes la consumen de manera repetitiva, mecánica y memorizada, es un estilo de enseñanza enciclopedista. Y la neurociencia ha demostrado que ¡así no se aprende!

Por eso, cubrimos las nuevas buenas de una novedosa manera de preparar la futura generación de maestros que la Universidad Complutense de Madrid ha titulado la Hiper-Aula: un salón de clases sin pizarras, sin jerarquías, con tres o más profesores, quienes, lejos de estar subidos en un pedestal, imparten la enseñanza conjuntamente a través de la co-docencia, contagiándose de sus compañeros, colaborando unos con otros dentro de una estructura planificada.

La Complutense se convertirá en la primera universidad pública que dé un giro a la formación de los maestros del futuro. ¡Y eso es progreso! Esperamos que en Estados Unidos las facultades de educación adopten iniciativas igualmente reformadoras y que los avances tecnológicos y las riquezas del saber de nuestra época se traduzcan en modelos exitosos, más acorde con los tiempos.

Mi ideal aspira a que la educación alcance un punto álgido de conocimiento, equidad y justicia ahora, porque, “el futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde”, como dijera una vez Gabriela Mistral.

Educación 2019: buenas y malas noticias

Educación 2019: Buenas y malas noticias

Educación 2019: Buenas y malas noticias


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Educación 2019: Buenas y malas noticia

La educación prohibida


De Hergit “Coco” Llenas

Un ideal es una aspiración de perfección, digo parafraseando a José Ingenieros. Quienes viven la vida por un ideal se diferencian de los demás porque “todo idealista sabe distinguir lo malo que observa y lo mejor que imagina. Los mediocres aprecian el más y el menos, pero nunca distinguen lo mejor de lo peor”. Estos últimos son los mediocres. Todos los avances de los disponemos hoy han nacido de una abstracción, una idea, un ideal y ese ideal no se queda estático, sino que en su naturaleza misma existe la semilla de una continua expansión. De manera que, una vez alcanzado surge un nuevo ideal, un nuevo intento/invento que anhela niveles inalcanzados de perfección que se asumen como alcanzables y posibles.
En un momento de la historia, el ideal de la educación escolar era proveer a todos por igual y gratuitamente acceso al conocimiento necesario para que el individuo se convirtiera en un ente productivo y pudiera vivir una existencia plena. En la actualidad, ese ideal a veces se cumple y a veces no. Las estadísticas hablan por sí solas y muestran que donde menos se ha cristalizado esta visión es en el seno de las comunidades más desposeídas: los pobres –en general-, y más específicamente los pobres Hispanos y los Afro-americanos.
De ahí que naciera un nuevo ideal, cuyo planteamiento supone que debe haber más, más acceso, más variedad, más modelos; es decir pluralidad. Hay pluralidad a la hora de elegir, por ejemplo, una universidad. Cualquiera puede ir a una universidad local o lejana, estatal o privada, virtual o de cemento, la mañana o por la tarde, etc.
Sin embargo, cuando se trata de la educación de K-12, nuestros niños han tenido, básicamente y con pocas excepciones, una sola forma de ir a la escuela: la asignada por el sistema, por las mañanas, dentro de su código postal.
Unos cuantos insurrectos han dado la espalda este estándar y han optado por educar sus hijos en el hogar. Estos rebeldes siguen creciendo y sobre la modalidad de educación que ellos ejercitan se hizo un documental llamado La Educación Prohibida que explora este tema con (más o menos) acierto. En los Estados Unidos, home-based schooling, como se conoce en inglés, está popularizándose. No obstante, estos padres que han agarrado el toro por los cuernos representan cerca de un 1% de la población escolar total. A parte de estar muy comprometidos con la experiencia de aprendizaje de sus niños, esta pequeña masa suele caracterizarse por un desprecio hacia los sistemas, con sus imposiciones, normas y mandatos. No les interesa ser parte de nada. A la sazón, pocas veces se les ve cabildeando o empujando una agenda. Según como se les vea, se puede decir que sufren ¡o gozan! de una desconfianza visceral hacia Big Brother.
Para el resto de los inconformes, se creó otro ideal, plural, que busca nivelar el terreno de juego entre los que tienen y los que no. Se llama libre selección de escuela u opción escolar y ésta busca empujar las fronteras de la educación gratuita más allá de las cuatro paredes de la escuela gubernamental y ese, digo yo, es un ideal de expansión y progreso.

El otro: ¿peligroso?


Hubo tiempo, durante la guerra fría, cuando los estudiantes practicaban en las escuelas cómo buscar refugio en caso de un bombardeo. Luego, se incorporaron los ensayos de cómo escapar de un incendio o un terremoto o un tornado. En los casos anteriores, el origen del problema venía de afuera, producido por un desastre natural, un evento bélico y, si la cuestión era un fuego, pues por lo regular se debía al mal funcionamiento de algo que accidentalmente ocasionó las llamas. En la actualidad, las escuelas practican un nuevo tipo de respuesta para una nueva amenaza: el otro.
Según muestra la historia reciente, “el enemigo” es uno de los mismos alumnos que asisten a la escuela. El ataque proviene de un chico armado, un niño quien -después de los hechos- es descrito como solitario, aislado, extraño, raro, desajustado, etcétera. Cuando la prensa viene a hacer su festín sobre el terreno donde ha ocurrido una masacre escolar, los entrevistados coinciden en referirse al asesino como un individuo que estaba dando ciertas señales preocupantes, alguien cuya conducta era atípica. Sin embargo, a pesar de todas sospechas e inquietudes que el muchacho pudo despertar, nadie pudo evitar su crimen.
“En retrospectiva, efectivamente el estudiante bla-bla-blí-bla-bla-bá”, comentan ante las cámaras los administradores, los periodistas y los agentes de relaciones públicas del distrito, la cuidad, la policía. Como es costumbre, se culpan los sistemas, la segunda enmienda de la constitución, los maestros, pero pocas veces el índice apunta hacia el corazón. En él, sin lugar a dudas, tuvo que haber empezado todo, porque un corazón debe estar muy dañado para engendrar el horror de una matanza.
Hubo tiempo en el cual todavía existía la empatía, la compasión, la capacidad de ver al prójimo. En esos tiempos ¡no tan remotos! los tiroteos e historias de cuerpos acribillados por montón eran poco comunes. Ese tiempo fue reemplazado por la indiferencia, el miedo, la distracción del presente. En retrospectiva, quizás se hubiera podido evitar Parkland. ¡Si alguien hubiera hecho algo! Si en vez de sumarse al grupito de bullies, un alma hubiera intervenido. Si una mano se hubiera tendido, si tan solo un corazón se hubiera animado a crear una conexión verdadera, un puente… quizás, quizás, quizás. ¿Pudo ser otro el resultado? Nunca lo sabremos.
Sabemos del aumento del desafuero, de la creciente falta de amor, de la palpable incapacidad de nuestra sociedad para anclarse en el ahora y notar qué y quienes nos rodean y cuáles son sus necesidades. Con los ojos frente al volante, frente al televisor, frente al teléfono, frente al computador o fija la mirada en el piso (¿apatía o depresión?), nos hemos olvidado de ver a nuestros semejantes. Al empezar este 2019, ejercitemos ese viejo amor, el que solíamos tener por el prójimo. Tal vez entonces “el otro” dejará de ser La Amenaza. Con un poco de esperanza, ¡quien sabe! se convertirá en el amigo.
de Hergit “Coco” Llenas

Abuelos en la educación


Basta con mirar a nuestro alrededor para encontrar sobradas evidencias de la juventud que adolece esta nación, cuya historia a penas data de cientos y no de miles de años.
Sociedades más antiguas, como la japonesa o la Latina (que se remonta a los tiempos del imperio romano) poseen la sabiduría de los siglos y han mantenido algunos valores intactos que son fundamentales para una sociedad sana, como el amor y respeto por las personas mayores. En estas culturas, los abuelos son parte integral de la familia y participan activamente en la crianza y en la educación de las nuevas generaciones.
Estudiando esta interacción, los sociólogos, psicólogos y antropólogos han encontrado que es beneficiosa tanto para el niño como para el anciano. Al último, le transmite alegría de vivir. Y a los chicos, por lo general, da la oportunidad de aprender de alguien más paciente que sus padres.
En algunos lugares se están llevando a cabo pequeños experimentos donde los abuelos han sido llamados a participar de las hortalizas y jardines escolares, entre otros proyectos. Tal fue el caso de la escuela elemental Crestwood, en Nevada, donde la administración ha entendido el valor que añaden las abuelas(os) al proceso educativo.
Localizada en el corazón de un barrio poblado por familias mexicanas, Crestwood supo capitalizar en la tercera edad. “Muchos de los abuelitos tienen la experiencia de saber trabajar la tierra. Ellos cuidan y mantienen este jardín mejor que nadie”, me participaba la directora del plantel. Pero más allá de ayudar como voluntarios para el cuidado de las plantas, “el jardín nos ha servido para reconectar a estos niños con la naturaleza y con el conocimiento que de ella tienen sus ancestros. Además, este espacio nos ofrece una herramienta para enseñar todo tipo de lecciones”, añadió Miss Richardson.
Una de las lecciones más importantes ha sido el planteamiento de una mentalidad de crecimiento. “Los cascos urbanos de muchas ciudades de este país, incluyendo Las Vegas, son junglas de cemento. Nuestros estudiantes están desconectados de la abundancia que ofrecen los campos, los bosques. Observar como una semillita busca salir por debajo de una roca, como el agua busca su curso alrededor de una barrera, muestra el poder de la persistencia, de tener grit. Y cuando estas lecciones son adornadas con anécdotas contadas por las abuelitas, el vínculo afectivo, la historia familiar y la filosofía de superación del curriculum escolar se funden para crear una experiencia de aprendizaje rica y profundísima, continuó explicando la directora.
A manera de conclusión, las abuelitas son lo mejor que le ha pasado a esta escuela en mucho tiempo, exclamó la emprendedora y entusiasta señora directora.
En esta época de fiestas y re-encuentros familiares, hagamos una pausa para reflexionar sobre el papel de nuestros abuelos y cómo podemos integrarlos más en las rutinas de aprendizaje de nuestros hijos, ¡quien sabe los frutos que recogeremos de esa cosecha!
de Hergit “Coco” Llenas