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Hablemos de educación

Tag: educación pública

Para la educación, el futuro es hoy

de Hergit “Coco” Llenas

El progreso es indetenible; la expansión, inevitable. A medida que crece el entendimiento, las fronteras alzan sus tiendas y se ruedan unas cuantas yardas, metros o kilómetros más adelante. Nada es estático. Todo cambia. Lo evidencio a diario en el pulsar de dos pulgares que marcan las teclas de un teléfono móvil a una velocidad vertiginosa.

Ambos hemisferios cerebrales operando concomitantemente, escribiendo algún código desconocido hasta hace solo unos cuantos años: LOL, BFF, TQM (Laugthing Out Loud, Best Friend Forever, Te Quiero Mucho). Mis sobrinos saltan por encima de la gramática y la ortografía, reinventando un novedoso idioma cada mes.

Se burlan del afán inútil que tenemos los adultos en catalogar a sus amigos: ¿Es mexicano o de Hawái?, pregunta curiosa mi madre. – ¿Qué más da, abuela? Es mi amigo. ¿Y la escuela, m’hijo?, pregunto por enésima vez y por enésima vez se levantan los hombros en una subida a medio camino entre apática y despótica, que me da a entender que ahí dónde está el pupitre sobre el cual se posa el cuerpo de este chico, no está la mente, pues ha volado.

Vuela por encima de las cuatro paredes del aula, por arriba de la cerca que rodea el plantel, más allá de la puerta con rejas de la entrada y se esfuma con las alas expandidas sobrepasando la bandera tricolor y la cabeza del guardia armado de pie en el estacionamiento. La boca dice ¡presente!, mientras la maestra pasa inventario, pero la vida pareciera estar en otra parte, lejos de allí, ubicada de antemano en el futuro, como en una dimensión paralela.

Allí el mañana está preñado de soluciones. No hay sobrepoblación en las aulas, no hay maestros obligados a instruir en cómo pasar un examen, en lugar de enseñar. Allí ser maestro es una gloria; es decir, una posición reputada, bien remunerada que goza de gran latitud para innovar, inspirar y estimular. En ese bravo y nuevo mundo no faltan recursos, la brecha académica es casi inexistente, el acoso escolar se ha reducido a una mínima expresión y el clima general que se respira es de entusiasmo por enseñar y de ganas de aprender.

Han quedado en el olvido los salones-prisiones del pasado. Esos recintos grises, de sillas en fila, niños agrupados por fecha de nacimiento, una pizarra, un timbre para esto y otro para aquello; o sea, aquel anticuado ensamblaje de factoría ha sido desmantelado para dar paso a un nuevo sistema. Todos los avances tecnológicos y las riquezas del saber de la época se han volcado dentro de exitosos modelos. Modelos que más que estar acorde con los tiempos, se han adelantado a su tiempo.

Así, las soluciones brotan de ese manantial divino que son las mentes de los jóvenes. Lejos de un distópico filme hollywoodiense, la educación alcanza un punto álgido de conocimiento, equidad y justicia. Y ese momento es ahora, porque, como dijo la gran poeta chilena Gabriela Mistral: “el futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde”.

(Hergit “Coco” Llenas es una activista y escritora dominicana. Actualmente es la directora nacional de Participación Hispana para The American Federation for Children (https://www.federationforchildren.org), una organización sin ánimo de lucro que aboga por el derecho a opciones escolares, a fin de que todos los niños en edad escolar tengan acceso a una educación de alta calidad).

Para la educación, el futuro es hoy


Para la educación, el futuro es hoy
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/educacion-futuro-es-hoy/20191015130900166457.html
Para la educación, el futuro es hoy
Para la educación, el futuro es hoy
Para la educación, el futuro es hoy

Para la educación, el futuro es hoy

PARA LA EDUCACIÓN, EL FUTURO ES HOY

Para la educación, el futuro es hoy


https://rossanamusica.com/portal/para-la-educacion-el-futuro-es-hoy/

Para la educación, el futuro es hoy

Micro-escuelas: una respuesta viable

De Hergit “Coco” Llenas

Una creciente comunidad de reformadores ha puesto su fe en las micro-escuelas como posible solución para las nuevas generaciones de estudiantes. Expliquemos primero ¿qué es una micro-escuela? Pues es aquella que se caracteriza por tener menos de 25 estudiantes, pocos puestos administrativos y bajos costos de operación, como indica el experto Don Soifer.

Puede operar desde un lugar alternativo, como una casa de familia, también dentro de una escuela chárter o escuela privada e incluso también bajo una cooperativa de padres que educan a sus niños en el hogar.
Esa es precisamente la gracia de una micro-escuela: poder adaptarse al modelo de enseñanza que responda a las necesidades particulares de los alumnos. De ahí que este tipo de escuelas varía mucho entre unas y otras.

Lo que NO cambia es el carácter íntimo y reducido de las clases, lo cual permite crear un medio ambiente de aprendizaje que atrae al tipo de estudiante que no se ajusta con facilidad a las escuelas tradicionales grandes, cuyo número de estudiantes es muy elevado.
Para algunas familias, son ideales por los proyectos que se llevan a cabo fuera del salón de clases y la flexibilidad de las que gozan los padres al establecer los horarios. Y en otros casos, las micro-escuelas representan una alternativa temporal ante problemas de acoso escolar o cualquier otra circunstancia que empañe la calidad del entorno educativo del estudiante.

Por lo regular, una vez el niño se acostumbra al sistema de micro-escuela, donde puede ir aprendiendo a su ritmo en lugar de ir al ritmo de la clase, ya no busca seguir la trayectoria impuesta por las tradiciones. Así, saca provecho de las ventajas que ofrece la tecnología y se acostumbra a emplear los programas de softwares diseñados para auto-gestionar su instrucción. Esa es una de las características centrales de las micro-escuelas: tomar la tecnología aplicada a la educación y desarrollar sus contenidos sin tener que recurrir a los libros de textos creados por el monopolio de las editoriales.

En el caso de que se esté preguntando ¿qué tanto tiempo frente a la pantalla de un ordenador es sano? Le sugiero explorar dos modelos exitosos de micro-escuela: el Montessori y el Waldorf, ambos famosos por cómo se imparte en la docencia en combinación con el uso de una tecnología al último grito. A esta mezcla de herramientas se le conoce como Blended Learning.
Los que proponen este estilo de escuela, creen en la capacidad del niño(a) de actuar de forma activa en su propio proceso de aprendizaje, versus sentarse pasivamente a esperar que le enseñen.

La tendencia al crecimiento de las micro-escuelas es una interrogante abierta. Existen ejemplos muy esperanzadores en lugares como Nueva York, Washington, DC, Providence, St. Louis, entre otros. Las Acton Academies y Wildflower Schools ocupan un pequeño sector del mercado, pero gozan de una muy buena reputación. Igualmente, Arizona cuenta con más de 40 Prenda micro-escuelas, sirviendo a cerca de 550 estudiantes.

En fin, se formen como escuelas chárteres, privadas o bajo arreglos de educación en el hogar, las micro-escuelas están emergiendo como una respuesta viable a la educación gubernamental a gran escala. En estados donde las regulaciones para operar de manera privada son muy rigurosas, la ruta más factible sería organizarlas a través de cooperativas de padres que educan en el hogar/homeschoolers. Lo importante es continuar innovando e implementando ideas como estas, porque más de lo viejo no resulta en nada nuevo.

Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala


Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala
Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala

Micro escuelas, una respuesta viable a la educación a gran escala


http://elmundonewspaper.com/news/2019/nov/07/micro-escuelas-una-respuesta-viable-la-educacion-g/
https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/micro-escuelas-respuesta-viable-educacion-gran-escala/20191105122449168464.html
https://rossanamusica.com/portal/micro-escuelas-una-respuesta-viable-a-la-educacion-a-gran-escala/

Educación y elecciones

Millones de niños continúan atrapados en sistemas educativos escolares de bajo rendimiento. A pesar de que este país gasta $650 mil millones en la educación, todavía 40% de los estudiantes en cuarto y octavo grado no están leyendo a nivel ni saben matemáticas, lo cual es inaceptable. De ahí que, no sea sorpresa la avalancha de votos que respaldó a quienes quieren ver un cambio que beneficie a los niños y no a los sistemas.
El resultado de las elecciones confirma lo que muchas encuestas ya habían sugerido: que los votantes prefieren arrolladoramente a candidatos que apoyan el derecho de los padres a tener opciones escolares.
La American Federation for Children (AFC) es la organización nacional más grande que aboga y ayuda a que tantas familias como sea posible tengan acceso al mejor medioambiente educativo para sus hijos. Estas familias necesitaban de alguien que los representara y estuviera dispuesto a encarársele a los poderes que subvencionan las campañas de políticos opuestos a los expandir y defender este acceso. Por eso, y como lo ha venido haciendo por años, AFC y sus afiliados invirtieron de manera significativa para proteger la más importante causa social de nuestro tiempo. Y al hacerlo salieron victoriosos.
En Tennessee, la carrera para el puesto de Gobernador contó con dos candidatos, ambos comprometidos con una visión futurista de la educación: Bill Lee y Karl Dean. El recién electo Gobernador Bill Lee prometió mover cielo y tierra para darle a Tennessee un abanico de posibles opciones escolares de alta calidad. “Las investigaciones demuestran que no hay una sola forma para enseñar a todo el mundo, que se requieren alternativas para alinear la enseñanza con los intereses y talentos de los estudiantes”, dijo Shaka Mitchell, director estatal de AFC en Nashville, comentando sobre el triunfo de Lee. Y agregó: hay buenas escuelas en todos los sectores- del distrito, charters, independientes, basadas en el hogar, o a distancia y creo en la capacidad de esta nueva administración para mantener a nuestro Estado en una trayectoria ascendente respetando el poder que ejercen los padres cuando ellos deciden cuál es la mejor educación para sus hijos”.
En La Florida, el Gobernador electo Ron DeSantis y en Arizona, Ducey son también defensores de este tipo de programas.
Por su parte, en la legislatura, Nevada, Georgia, Wisconsin, Missouri, Oklahoma, Alabama, entre otros Estados premiaron con el éxito a aquellos candidatos que expresaron su apoyo a opciones escolares. (https://www.federationforchildren.org/election-results-2018-school-choice-won/)
Hoy día, 3.7 millones de estudiantes se benefician de escuelas charters y de becas para ir a escuelas privadas a través de subvenciones públicas. ¡Es bastante progreso! No obstante, queda todavía un largo camino por recorrer, especialmente para familias de bajos recursos y para ciertas minorías, incluyendo los Hispanos. En estas elecciones se ganaron muchas batallas, pero continua la lucha por dar a cada niño la educación que se merece.
De Hergit “Coco” Llenas

Serias lagunas mentales

Mi amiga Antonia tiene serias lagunas mentales. Me cuenta que cuando trata de recordar algunas cosas que le enseñaron en la escuela, no consigue recuperar mucha de la instrucción que recibió. Por ejemplo, ha tenido que aprenderse de nuevo los puntos cardinales y refrescar parte de la historia de su país: ¿quién fue Benito Juárez?, o ¿por qué se libró la batalla de Puebla?
De acuerdo la doctora Meyerson, su terapista, el caso de Antonia es común en los niños que han sufrido estrés. “Estudios del funcionamiento del cerebro han demostrado que sobre la corteza cerebral se forman cicatrices al experimentar este síndrome. Las conexiones neurológicas creadas bajo estrés producen algo parecido a unos “caminos” por donde viajan los neurotransmisores. Estas rutas son tóxicas y cada vez que la persona -niño o adulto- vuelve a sentirse estresado, él o ella vuelve a desandar lo andado. Es decir, vuelve a sufrir los efectos dañinos del estrés”, explicó la doctora.
Indagando más a profundidad en la infancia de mi amiga, Dr. Meyerson pudo establecer, a través de los reportes escolares correspondientes al período de separación de sus padres, que Antonia sostuvo un declive académico severo en esa época.
Durante el período de separación de mis padres, yo también pasé por una etapa de cero en conducta. Me torné ansiosa, agresiva y mis propios compañeritos me tildaban de busca-pleitos. Fue mi manera de expresar la frustración de perder lo que hasta ese punto había sido mi núcleo familiar.
Las separaciones maritales no son los únicos detonadores de estrés en un(a) menor. Se ha demostrado, así mismo, que haber nacido en condiciones de pobreza, donde hay violencia (doméstica y/o callejera), poca comida, falta de estabilidad, carencia de cuidados médicos, entre muchas otras cosas, provoca un nivel de estrés tan profundo que debilita la capacidad de memoria y aprendizaje del cerebro -que fue lo que le pasó a Antonia-.
Sin embargo, reza un viejo proverbio que no hay problema sin solución. Las soluciones para lidiar con este veneno son tantas, que si usted hace google: ¿cómo lidiar con el estrés?, recibirá unas 206,000 respuestas a su búsqueda. La mayoría de ellas recomiendan la meditación y el ejercicio como remedios indispensables.
No obstante, menos y menos de nosotros disponemos del tiempo, la dedicación y/o la disciplina para invertir en ejercitarnos y detenernos unos minutos al día para simplemente reflexionar.
A pesar de que la tecnología nos ha regalado la máquina de fregar platos, de lavar ropa y el micro-ondas, nosotros parecemos vivir más y más de prisa cada día, disponiendo de menos horas de calidad para el silencio y las actividades deportivas, lo cual va degenerando en un cúmulo de estrés que nos está perjudicando y perjudicando a nuestros hijos.
Ahora que el año escolar acaba de iniciar, hagamos un esfuerzo por robarle un espacio a las veinticuatro horas para practicar un poco la desintoxicación del estrés.
Los resultados, dicen los entendidos, aparecerán muy pronto reflejados en las calificaciones de sus hijos y en la calidad de su vida diaria.

de Hergit “Coco” Llenas

Hagámonos sentir

En teoría, los representantes estatales tienen el deber de velar por los intereses de sus constituyentes, (o sea nosotros) pero, en la práctica, muchos funcionarios electos trabajan para responder a los deseos de los grupos de intereses que subvencionan a sus campañas.
Una organización muy poderosa, con la capacidad de ejercer una fuerte presión sobre los políticos que aceptan sus contribuciones es el Sindicato Nacional de Maestros, conocido por sus siglas en inglés como la NEA. Y la NEA ha mantenido una postura muy definida en lo que se refiere a expandir la educación pública más allá del modelo tradicional existente. De costa a costa, este sindicato ha entablado decenas de demandas judiciales oponiéndose a programas de becas, vales y cuentas de ahorros para la educación, también conocidas como ESAs. El caso más reciente se escuchó en Puerto Rico, donde la Suprema Corte decidió a favor de los padres y en contra del sindicato. Ahora mismo en La Florida, un candidato a Gobernador ha prometido destruir un programa de becas que sirve a más de 100,000 niños de escasos recursos, la mayoría de los cuales, como él, son niños provenientes de las minorías. En Tennessee, Bill Lee lleva la delantera parcialmente gracias al apoyo de los padres que creen merecer el derecho a elegir.
¿Pueden coexistir otros modelos escolares -de acuerdo a la NEA- paralelamente con la educación pública tradicional?… Según dicen sus voceros, ¡NO! ¿Por qué?, “porque hay que invertir más dinero en las escuelas públicas”.
Sin embargo, los presupuestos escolares han ido en aumento y la calidad de la educación ha ido en deterioro. Si la crisis educativa en la que estamos sumidos se resolviera con dinero, ¡los Estados Unidos tuviera la mejor educación del mundo!, ya que gasta anualmente muy por encima del promedio global para educar a un estudiante. Mientras otros países del primer mundo invierten $10,759, aquí se gastan $16, 268 dólares al año por cada pupilo, como reportó la Organización para la cooperación y el desarrollo económico*, (OECD por sus siglas en inglés).
A través de su influencia sobre los legisladores, la NEA ha obstaculizado el crecimiento de opciones escolares, saboteado de esta manera nuestro derecho al acceso a mayores alternativas educativas. No nos cabe duda que los legisladores opuestos a los programas de opciones escolares entienden que nuestros estudiantes los necesitan, mas ellos no se sienten obligados a favorecerlos, ya que ¿para qué buscarse un problema con uno de sus más importantes patrocinadores?…
Entonces, cabe preguntarse, ¿y si se buscan un problema con nosotros? A los políticos les interesa tener o mantenerse en el poder. Como votantes, tú y yo podemos dar o quitar ese poder. Si se niegan a protegernos, nosotros le podemos negar la posibilidad de elegirse o re-elegirse. Así que, hagámonos sentir. Y recuerda que el 9 de octubre se cierra la ventana de oportunidad para registrarse a votar.

de Hergit “Coco” Llenas

La nueva segregación socio-económica

de Hergit “Coco” Llenas

Durante el mes de enero, en toda la nación se ha celebrado la semana de las opciones escolares. Mucho se ha escrito sobre los diversos eventos que tuvieron lugar en cada una de las ciudades donde se dieron citas miles de padres, estudiantes, directores, maestros y líderes comunitarios para celebrar tan gloriosa ocasión. De manera que no lloveremos sobre mojado. Sin embargo, algo que nos parece pertinente es explicar con más calma ¿qué en sí se estuvo celebrando?

Por definición, la opción escolar es el derecho que tiene cada padre a escoger el mejor ambiente de aprendizaje para sus hijos; puesto que, como sabemos de sobra, cada niño(a) es único y diferente.
El derecho a escoger, una piensa, es la cosa más obvia del mundo. Cada día, nosotros lo ejercemos en los Estados Unidos de Norteamérica. Somos libres de usar el modelo de teléfonos que se nos antoja, las compañías y planes de los celulares que más nos convienen y lo mismo pasa con casi todos los demás aspectos de nuestra cotidianidad; ya sea el supermercado, el banco, el gimnasio, el seguro médico o la universidad. No obstante, cuando se trata de las escuelas públicas tradicionales, usted no tiene otra opción que mandar a sus polluelos a la escuela que le han asignado en función de su código postal.

Para quienes viven en códigos postales dónde hay muy buenas escuelas, este arreglo es ¡fenomenal! Para los que viven en áreas dónde las instituciones de enseñanza operan con bajo (o pésimo) rendimiento, la realidad es muy triste y pesarosa.

¿Por qué?… porque si no tiene usted los medios para pagar por otra OPCIÓN ESCOLAR, sus hijos estarán obligados a asistir a un plantel donde la excelencia académica brilla por su ausencia.
Desde luego, hay formas de darle la vuelta al sistema. Pregúntele a cualquier agente de bienes raíces y ella le dirá que una de las razones más contundentes para que un ser pensante -y con cachorritos- compre o alquile una propiedad, es el infalible, inefable, invictus argumento de mudarse a una zona en la cual las escuelas están catalogadas como de las mejores. El que no pueda pagar por tal privilegio, se queda, como decimos en mi media isla tropical: “con una mano delante y otra detrás”.

Entonces, para resolver este dilema de segregación socio-económica, surge la OPCIÓN ESCOLAR, cuyo propósito principal es darle una salida a aquellas familias que poseen recursos financieros limitados.
Así pues, la OPCIÓN ESCOLAR, como derecho y como movimiento, es uno de los pilares más importantes en el avance de una agenda de que defiende la igualdad social dentro de las comunidades desfavorecidas, sean éstas pobres, latinas y/o de color.

¿Qué tienen en común Barak Obama, Sonia Sotomayor y Condoleezza Rice?… ¡que recibieron una educación privada de alta calidad! De haber asistido a una escuela cayéndose a pedazos, es muy posible que no habrían llegado a ser quienes son hoy.

Las becas, los vouchers, las cuentas de ahorro para la educación (ESAs), las escuelas magnets, las escuelas charter, las escuelas privadas, la educación a distancia, la educación desde el hogar, la suma de todas las anteriores y sus múltiples posibles combinaciones, son salidas. Y son esas salidas lo que sacará de la pobreza a nuestros hijos y a todos los segmentos de la sociedad a quienes se les ha negado el derecho a escoger la excelencia debido a su código postal.

El derecho a una buena educación, aunque no tenga usted la billetera para pagarla, es el dilema de justicia social más importante de esta generación. Las celebraciones de enero son, simplemente, un recordatorio. No olvidemos, pues, que todos los niños merecen tener acceso a una educación de alta calidad que se ajuste a sus necesidades y lo prepare para hacer realidad el sueño de un futuro mejor. Y es eso, precisamente, lo que hemos estado celebrando con las opciones escolares.

¿Alguien dijo estrés?


de Hergit Penzo Llenas
Directora Nacional de Participación Hispana
para American Federation for Children

Mi amiga Jennifer tiene serias lagunas mentales. Me cuenta que cuando trata de recordar algunas cosas que le enseñaron en la escuela, no consigue recuperar mucha de la instrucción que recibió. Por ejemplo, ha tenido que aprenderse de nuevo los puntos cardinales y refrescar parte de la historia de su país: ¿quién fue Benito Juárez?, o ¿por qué se libró la batalla de Puebla?
De acuerdo la doctora Meyerson, su terapista, el caso de Jennifer es común en los niños que han sufrido estrés. “Estudios del funcionamiento del cerebro han demostrado que sobre la corteza cerebral se forman cicatrices al experimentar este síndrome. Las conexiones neurológicas creadas bajo estrés producen algo parecido a unos “caminos” por donde viajan los neurotransmisores. Estas rutas son tóxicas y cada vez que la persona -niño o adulto- vuelve a sentirse estresado, él o ella vuelve a desandar lo andado. Es decir, vuelve a sufrir los efectos dañinos del estrés”, explicó la doctora.
Indagando más a profundidad en la infancia de mi amiga, Dr. Meyerson pudo establecer, a través de los reportes escolares correspondientes al período de separación de sus padres, que Jennifer sostuvo un declive académico severo en esa época.
Durante el período de separación de mis padres, yo también pasé por una etapa de cero en conducta. Me torné ansiosa, agresiva y mis propios compañeritos me tildaban de busca-pleitos. Fue mi manera de expresar la frustración de perder lo que hasta ese punto había sido mi núcleo familiar.
Las separaciones maritales no son los únicos detonadores de estrés en un(a) menor. Se ha demostrado, así mismo, que haber nacido en condiciones de pobreza, donde hay violencia (doméstica y/o callejera), poca comida, falta de estabilidad, carencia de cuidados médicos, entre muchas otras cosas, provoca un nivel de estrés tan profundo que debilita la capacidad de memoria y aprendizaje del cerebro -que fue lo que le pasó a Jenny-.
Sin embargo, reza un viejo proverbio que no hay problema sin solución. Las soluciones para lidiar con este veneno son tantas, que si usted hace google: ¿cómo lidiar con el estrés?, recibirá unas 206,000 respuestas a su búsqueda. La mayoría de ellas recomiendan la meditación y el ejercicio como remedios indispensables.
No obstante, menos y menos de nosotros disponemos del tiempo, la dedicación y/o la disciplina para invertir en ejercitarnos y detenernos unos minutos al día para simplemente reflexionar.
A pesar de que la tecnología nos ha regalado la máquina de fregar platos, de lavar ropa y el micro-ondas, nosotros parecemos vivir más y más de prisa cada día, disponiendo de menos horas de calidad para el silencio y las actividades deportivas, lo cual va degenerando en un cúmulo de estrés que nos está perjudicando y perjudicando a nuestros hijos.
Ahora que se aproximan las vacaciones navideñas, hagamos un esfuerzo por robarle un espacio a las veinticuatro horas para practicar un poco la desintoxicación del estrés.
Los resultados, dicen los entendidos, aparecerán muy pronto reflejados en las calificaciones de sus hijos y en la calidad de su vida diaria. ¡Felices pascuas!

Si no estamos sentados en la mesa, somos parte del menú

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De Hergit Penzo Llenas

Directora Nacional de Participación Hispana
para la American Federation for Children

Desde hace tiempo los legisladores de Tennessee han tenido la oportunidad de pasar diversas propuestas de ley que crearían Opciones Escolares*(ver articulo anterior). No obstante, las propuestas no han pasado, a pesar de que muchas encuestas hablan del inmenso interés que tenemos por ellas.

En teoría, el deber de los legisladores es representarnos, pero una cosa es la teoría y otra es la práctica. En la práctica, los funcionarios públicos están aliados con este círculo o con aquél.

Una organización muy poderosa, con la capacidad de ejercer mucha presión, es el Sindicato Nacional de Maestros, (conocido por sus siglas en inglés como NEA). La NEA tiene una postura muy definida en lo que se refiere a la Opción Escolar: simplemente, la odia.

De ahí que, haya entablado varias demandas judiciales oponiendo los programas de becas/vouchers/cuentas educativas de costa a costa. El caso más reciente se escuchó en la Florida, donde la Suprema Corte decidió a favor de los padres y en contra del sindicato. En Nevada, la NEA está peleando la Education Savings Account, una cuenta que permite dar fondos estatales a cualquier familia que elija educar a sus hijos fuera del distrito escolar.

¿Por qué odia “la unión” el derecho a estas opciones?…pues, una cosa es lo que ellos dicen y otra es la que sugiere el sentido común. Desde su punto de vista, todos los fondos destinados para la educación escolar le deben pertenecer a las escuelas públicas. Necesariamente, ¿hay que poner todos los huevos en una sola canasta?…

La evidencia demuestra que invirtiendo más dinero no se ha mejorado la calidad de la educación. Si no, ¿cómo se explica que en las últimas décadas los presupuestos escolares han ido en aumento mientras que la calidad de la educación ha ido en deterioro? Si el dinero resolviera el problema, EEUU tendría la mejor educación del mundo.

Usando el sentido común, argumentamos que la Opción Escolar da a los maestros la manera de trabajar independientemente. Por ejemplo, abriendo cooperativas, enseñando a domicilio, dando tutorías, solo por citar algunos escenarios. En estos escenarios, la sindicalización no es necesaria. ¿Puede un sindicato sobrevivir sin las contribuciones de sus miembros?…

A fin de asegurar su propia supervivencia, han obstaculizado el crecimiento de las Opciones Escolares para proteger sus propios intereses.Como archi-enemigo de la Opción Escolar, la NEA ejerce presión sobre los legisladores, a quienes le pagan por sus campañas. En consecuencia, el destino de nuestros niños a tener acceso a mayores alternativas educativas está atrapado en las redes de la politiquería.

Los legisladores entienden que los niños necesitan otras alternativas, mas no se sienten obligados a favorecerlas, ya que ¿para qué buscarse un problema con el partido o con el sindicato?

Ahora bien, cabe preguntarnos ¿y si se buscan un problema con nosotros? A nuestros legisladores les interesa mantenerse en el poder. Como votantes, nosotros podemos dar o quitar ese poder. Si se niegan a representarnos, nosotros le negamos la posibilidad de re-elegirse. Si usted quiere que en Tennessee existan Opciones Escolares para sus niños, hágase sentir.