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Hablemos de educación

Tag: Nevada Youth Coalition

Para matar el ocio del verano

dona beija

A algunos les gustan las mexicanas, a otros las venezolanas o las colombianas, pero a mí desde joven me encantaron las brasileñas. Si las miramos de cerca, no son unas muy diferentes de las otras, pues al fin y al cabo, son puro melodrama. ¡Melodramáticas!, así se describen todas las telenovelas del mundo, sin importar su nacionalidad, ya que todas coinciden en presentar las emociones y los estereotipos humanos con mucha fuerza y gran aspaviento. Hace veinte y tantos años – y es muy posible que todavía hoy – los papeles principales eran representados por actores blancos y hermosos, los criados solían ser oscuros, la madre o una chica de alcurnia encarnaban al mismísimo Satanás, la protagonista era siempre pura e inocente, en tanto que el protagonista lo personificaba un galán musculoso, valiente y varonil quien estaba eternamente atrapado entre dos amores hasta el final de la serie, cuando, como era de esperarse, él elegía “la prota”. Así mismo, a casi nadie le faltaban un maquillaje impecable aunque se estuviera levantando de la cama a primera hora de la mañana ni se le chorreaba el negro de las pestañas a pesar de haberse metido en la piscina de pies a cabeza. La amnesia, el incesto, la pobreza de unos contra la riqueza de otros, la traición, la mentira, la infidelidad, los celos y otros temas por el estilo eran una constante. Por más años de los que me atrevería a admitir en público, me pegaba una hartura de diez horas semanales de culebrones, como le dicen en España, pero una noche me cansé. Y es que me daba la impresión de estar viendo la misma cosa una y otra vez, solo que con escenarios, vestuarios y rostros diferentes. Fue por ese entonces que mi padre me regaló mi primera colección de libros de ficción: La cabaña del tío Tom, Diez mil leguas de viaje submarino, Mujercitas, La vuelta al mundo en 80 días, etcétera. ¡Y menos mal! porque no sé adónde hubiera ido yo a parar con la mente ociosa y el cuerpo burbujeante de hormonas como una coca cola. Desde ese día, cuando le dije adiós a Dona Beija y demás diosas del Olimpo telenovelero, los libros me han salvado del aburrimiento, de la ignorancia y de las malas compañías. Como quien dice, me han salvado la vida. Aquí entre nos, es el mejor regalo que recibí de mi padre y es uno de los mejores obsequios que puedes hacerle a tus hijos este verano y ¿por qué no? a ti mismo.

 

Leo Murrieta, inspirando a la juventud

Leo

Padre fundador e ideólogo de Nevada Youth Coalition, (Coalición de la Juventud de Nevada)
Leo Murrieta ha coordinado múltiples esfuerzos comunitarios: ya preparando alimentos destinados a personar desamparadas, ya asistiendo el refugio de animales, planeando talleres de ciudadanía, limpiando parques o colaborando con otras causas y organizaciones. Gracias a su pasión, a su visión, en poco tiempo ha logrado posicionarse como el director estatal de Mi Familia Vota. Bajo su liderazgo esta entidad lanzó una exitosa campaña de registración de votantes que sumó ¡17,000 nuevos votantes locales! en las pasadas elecciones presidenciales.
Gracias a su pasión y visión, en poco tiempo ha logrado posicionarse como el director estatal de Mi Familia Vota.
Leo, oriundo de Sonora, México, llego aquí a los siete días de nacido y se crio en Naked City; un vecindario oscuro localizado detrás del Stratosphere. Mientras sus padres salían a trabajar, aprendió inglés mirando Sesame Street, programa que además fungió como su única niñera. Haber procedido de origenes tan humildes le permitió aprender a reconocer las necesidades, los retos de nuestros adolescentes y lo que cuesta elevarse por encima de la pobreza, de la falta de expectativas y del crimen que el barrio impone sobre nuestros jóvenes.

-”Hay que cambiar la conversación,” nos dice. “Hay que conectar a la juventud con los sistemas de enseñanza superior. Hay que decirles que ellos importan. Explicarles que no son diferentes a los demás y que tenemos grandes expectativas de ellos. Hay que hacerles ver que pertenecen a algo más grande que ellos mismos, que no están solos.”

Aprovechado su habilidad para los idiomas -habla ruso, inglés y español,- Leo Murrieta tenía planeado mudarse a Reno a fin de estudiar lenguas internacionales, pero en 2010, al final de las elecciones para gobernador de Nevada, entendió que de marcharse su tropa de más de cien estudiantes se quedaría sin un norte. ¿Quién les diría a estos chicos morenos, “los browns” del este de Las Vegas, que ellos también tienen derecho al progreso a pesar de la falta de lápiz y papel en sus escuelas, a pesar que nadie apuesta con fe a su futuro? ¿Quién les recordaría que el triunfo es igualmente patrimonio de ellos?

-¿Qué vamos a hacer ahora, Leo?, le preguntaron los muchachos al escuchar el anuncio del candidato ganador.

Meses de ardua labor habían llegado a su final. Los voluntarios estaban vestidos con sus mejores galas. Habían trabajado con ahínco en la campaña de Rory Reid y al escuchar que éste había perdido la carrera contra Brian Sandoval, se echaron a llorar en los hombros de Leo.

-Vamos a seguir luchando, les contestó. “No lloren… nosotros no hemos perdido nada, al contrario, hemos logrado hacer una gran diferencia. Que la mayoría de los latinos votaran en contra de Sandoval, un hispano, y a favor de Reid, demuestra el tremendo trabajo que hemos hecho.”

Más tarde, en Marzo del 2012, Leo Murrieta demostraría una vez más su talento para organizar e inspirar a la juventud al agrupar doscientos estudiantes bajo The Nevada Youth con el propósito de protestar ante los legisladores contra los recortes draconianos al presupuesto de educación; y lo hizo sin recibir un centavo de remuneración. Para esta campaña, como en otras ocasiones, alimentó a sus hambrientos activistas de su propio bolsillo, valiéndose de un pequeño cheque que recibía de la oficina de desempleo.

Y es por acciones desinteresadas como éstas y por su gran capacidad para infundir esperanza, organizar y dirigir tanto a jóvenes como a adultos que hoy celebramos a un héroe llamado: Leo Murrieta

http://www.eltiempolv.com/articles/2012/09/06/en_profundo/doc504901c2d9fa4262907217.txt