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Hablemos de educación

Category: Education

El lugar de las niñas: juguetes y sexismo

POR HERGIT “Coco” LLENAS

Para madres y padres, la llegada de aguinaldos y villancicos supone ir a comprar juguetes para sus hijos. A veces, hacemos este ejercicio sin pensarlo mucho. Así, los legos, aparatos a control remoto —tales como robots, drones y barquitos de alta velocidad— son colocados en los escaparates destinados a los varones, mientras que las tacitas de té, barbies y bebés en miniaturas se venden como mercancía propia para las hembras.
La fuerza laboral más grande del mundo son las mujeres. Ellas ocupan dos tercios de toda la empleomanía del planeta. Y aunque representan el 60% de las egresadas de las universidades, de acuerdo con PwC España, ocupan menos de un 8% del total de puestos gerenciales. ¿Por qué?
Desde la niñez, y gracias a la imposición de modelos patriarcales, a las niñas se les enseña a estar relegadas al espacio interno del hogar. Es decir, juegan a hacer el papel de quien da de comer a un muñeco, cocinan en una estufita de plástico o cambian de ropa a una muñeca anoréxica de grandes senos.
Entonces, desempeñando estos roles, la niña aprende a verse a sí misma como un ente destinado a la reproducción, el cuidado de la familia y un objeto sexual visto desde la perspectiva de unos cuerpos imposiblemente delgados y poco realistas.
Desde el principio de su vida, negándole —sin querer o queriéndolo— el acceso a la aventura, a espacios abiertos, a momentos de creación intelectual, a las niñas se les va adoctrinando para que crezcan entendiendo cuál es “su lugar“. Y dicho lugar no es al lado del varón, sino detrás de él.
A raíz de este desbalance en las dinámicas de poder, está resurgiendo una cuarta ola de movimientos en defensa de los derechos de la mujer. #MeToo y las marchas multitudinarias que están ocurriendo en Chile y España, así como la denuncia de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de que en República Dominicana más de 1,795 mujeres han sido asesinadas por sus novios o esposos entre 2010-19 son algunos ejemplos que ponen en evidencia la profunda crisis de valorización y revalorización de la mujer que
se está experimentando en la actualidad. Eso a gran escala.
A escala privada, en el terreno de familiar, como madres y padres que estamos a cargo de formar la próxima generación de hombres y mujeres, es nuestro deber reflexionar sobre algunas costumbres implantadas que ya no nos sirven.
La que nos atañe hoy día es la situación de desequilibrio en lo referente a los roles femeninos y masculinos a través de la selección de los juguetes que escogemos para nuestras hijas. Al salir de compras estas navidades, detente por un momento a pensarlo, no sea que también te conviertas en otro agente que avanza la perpetuación del problema.
@Hergit11

Juguetes y sexismo: El lugar de las niñas


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/juguetes-sexismo-lugar-ninas/20191203112549170612.html

Juguetes y sexismo: El lugar de las niñas


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Buenas y malas noticias

de HERGIT “Coco” LLENAS

Llegado el fin de año, quisiera hacer una breve recapitulación de algunas ideas que tratamos en los últimos doce meses. Decía José Ingenieros que quienes viven la vida por un ideal se diferencian de los demás porque “todo idealista sabe distinguir lo malo que observa y lo mejor que imagina”.

En la naturaleza misma del ideal existe la semilla de una continua expansión. Y por eso, aspiramos a que el ideal de la educación escolar de EEUU continúe reinventándose, convirtiéndose en algo mejor y mejor.

Sin embargo, en 2019 encontramos que los resultados de PISA (Programme for International Student Assessment) expusieron a Estados Unidos sin mejoría aparente al compararse con el resto del mundo. Entonces, planteamos la revisión del actual modelo educativo y la búsqueda de soluciones a través de la adopción de ideas que están arrojando brillantes resultados en países como Finlandia.

Internamente, se dio una situación similar con el Nacional Report Card (Boletín Nacional de Calificaciones), el cual mostró cómo los estudiantes de casi todos los estados sufrieron un declive en su rendimiento académico. Al compararse los resultados de 2017 con 2019, se encontró que en 31 estados el 70% de los alumnos no está leyendo adecuadamente. Esa es la mala noticia.

La buena es que, cuando se trata de estudiantes de bajo nivel socio-económico, Florida, Mississippi, Nevada, Indiana, Georgia, New Jersey y Arizona se destacaron por una mejoría significativa entre 2003 y 2019. En dichos estados existe pluralidad de opciones escolares.

Aunque no existe todavía un estudio que pruebe la correlación directa entre los resultados del boletín y el número de opciones ofrecidas, sí se ha demostrado que la enseñanza pasiva no funciona. Es decir, que un instructor brindando información mientras los estudiantes la consumen de manera repetitiva, mecánica y memorizada, es un estilo de enseñanza enciclopedista. Y la neurociencia ha demostrado que ¡así no se aprende!

Por eso, cubrimos las nuevas buenas de una novedosa manera de preparar la futura generación de maestros que la Universidad Complutense de Madrid ha titulado la Hiper-Aula: un salón de clases sin pizarras, sin jerarquías, con tres o más profesores, quienes, lejos de estar subidos en un pedestal, imparten la enseñanza conjuntamente a través de la co-docencia, contagiándose de sus compañeros, colaborando unos con otros dentro de una estructura planificada.

La Complutense se convertirá en la primera universidad pública que dé un giro a la formación de los maestros del futuro. ¡Y eso es progreso! Esperamos que en Estados Unidos las facultades de educación adopten iniciativas igualmente reformadoras y que los avances tecnológicos y las riquezas del saber de nuestra época se traduzcan en modelos exitosos, más acorde con los tiempos.

Mi ideal aspira a que la educación alcance un punto álgido de conocimiento, equidad y justicia ahora, porque, “el futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde”, como dijera una vez Gabriela Mistral.

Educación 2019: buenas y malas noticias

Educación 2019: Buenas y malas noticias

Educación 2019: Buenas y malas noticias


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Educación 2019: Buenas y malas noticia

Hacia donde debemos mirar

de Hergit “Coco” Llenas

En el sector educativo de Estados Unidos se ha levantado mucho viento, debido a la publicación de los resultados del Programa Internacional para la Evaluación del Estudiante o Programme for International Student Assessment (PISA, por sus siglas en inglés). Este mide el conocimiento en matemáticas, lectura y ciencias, en alumnos de quince años provenientes de todas partes del mundo.
Según Lauren Camera, escritora especializada en educación, los estudiantes de Estados Unidos no demostraron ninguna mejoría: “U.S. Students Show No Improvement in Math, Reading, Science on International Exam”. Y lo que es peor, la brecha entre estudiantes pobres y ricos ha ido creciendo.
En Finlandia, un país con población estudiantil diversa (20%), los resultados de PISA fueron acogidos con indiferencia. Cuando de PISA se trata, Finlandia ha sido líder, junto con Estonia, Singapur, Japón y Taipéi. Hoy día, China es el número uno, pero al igual que en los países asiáticos aquí citados, logra su estatus gracias a la imposición de horarios largos y cargantes. Por el contrario, en el país nórdico, las clases empiezan a las diez y terminan a la una, según el diario “El País”.
En Finlandia, la educación se basa en el aprendizaje por proyectos, cuyo pilar es el maestro. Este goza de una preparación profesional muy por encima del promedio universitario, a lo que se suma una gran reputación y la confianza de los padres. Esto se traduce en una autonomía didáctica sin precedentes, si se le compara con la tibia libertad otorgada a los maestros en Estados Unidos. Aun así, los docentes escandinavos no escapan a la supervisión regular de sus compañeros.
¿Qué más hacen los finlandeses de forma diferente? Pues, cada diez años se revisan los currículos (para seguir avanzando en la innovación), no se toman exámenes, no se ponen notas hasta el noveno grado y no se asignan tareas. Tampoco se encierra al niño entre cuatro paredes, pues el 95% de los proyectos se realizan afuera: ayuntamiento, parques, museos, etcétera. Es allí, en los espacios abiertos, donde se aprende.
No hay una clase de matemáticas de tal a tal hora, seguida por otra de ciencias ofrecida por separado. ¡No! Se aprende colectiva y colaborativamente, entrelazando en un proyecto todo el saber al mismo tiempo. Se aplican las ciencias, las matemáticas, la historia —y cuanto tema multidisciplinario sea necesario—, a fin de que el estudiante sea protagonista de su propio progreso y encuentre soluciones a los problemas por sí mismo.
Este modelo se parece al practicado en las escuelas Montessori, que existen en Estados Unidos y Puerto Rico, pero no es el modelo de ley. Si lo fuera, todas las escuelas tendrían que adoptarlo, como es el caso de Finlandia. ¿Y por qué no? Al parecer, la idea está dando excelentes resultados.

¿Hacia dónde debe mirar la educación en EEUU?

¿Hacia dónde debe mirar la educación en EEUU?


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¿HACIA DÓNDE DEBE MIRAR LA EDUCACIÓN EN EEUU?

Sin mejoría escolares de EU, en Matemáticas, Lectura y Ciencia, y sigue brecha entre ricos y pobres, revela Evaluación

¿Hacia dónde debe mirar la educación en EEUU?

¿Hacia dónde debe mirar la educación en EEUU?

Mudando la piel por ellos: del abuso a la sanación

Si una mujer es golpeada, puede llamar la policía, escaparse del hogar, encontrar un albergue y presentar cargos contra su abusador. No obstante, cuando un niño es corregido a base de golpes o es mal tratado verbal y/o emocionalmente, él o ella no sabría cómo defenderse de sus padres o tutores. En la mayoría de los casos, de no ser por la intervención premeditada de otro adulto, el martirio de una educación brutal podría extenderse hasta la adultez.
En uno de los libros más esclarecedores que he leído sobre el tema del amor, All About Love de Bell Hooks, la autora comenta sobre la crisis de percepción y concientización que sufrimos en la actualidad cuando se trata del derecho de los niños. En especial, Hooks aborda una doble moral la cual, jamás aceptaría que a una persona se le instruya a punta de correazos y, en cambio, admite que los padres empleen el castigo físico severo para criar a sus hijos.
A lo largo de mi vida, he conocido casos de abuso que oscilan desde la prostitución de una menor en manos una madre-celestina hasta forma más sutiles como la negligencia, la coerción y la degradación moral a través de los insultos, por citar unos cuantos.
En nuestra entrega anterior, intentamos arrojar luz sobre la problemática de la fatiga materna. Ésta, si es desatendida, puede llegar a empeorar degenerando en conductas extremas, incluyendo el abuso infantil. Los niños que son o han sido víctimas de este tipo de crianza, suelen convertirse en adultos disfuncionales. Las secuelas de su trauma se evidencian de muchas maneras. Por ejemplo, en la falta de control sobre la ira, el miedo a la confrontación, la inseguridad, la incapacidad para expresar emociones u opiniones, la falta de amor propio, el uso de la mentira como herramienta de supervivencia, trastornos psicológicos (tendencias depresivas o suicidas, bipolaridad), entre otros. Otra secuela muy común es la imitación. Es decir, la repetición del mismo patrón: el golpeado se convierte en golpeador, a quien le gritaron, grita. Esta cadena de dolor continúa de generación en generación hasta que el individuo se somete a una cura descodificadora, llámese psicoterapia, consejería, grupos de soporte, uso de medicina shamánica –tales como la ayahuasca- o cualquier otra técnica/ritual/ejercicio/terapia/lectura/internalización/ empleada para ayudarnos a mudar los viejos paradigmas. Pero para logar romper con el pasado, se requiere un verdadero compromiso consigo misma(o). La labor no sencilla, mas es la única senda para convertirnos en padres de niños de mente y alma sanas, pues, como bien dice el adagio: es más fácil criar hijos felices que reparar adultos rotos.

Fatiga materna

De Hergit “Coco” Llenas

¿Te atreverías a decir ¡estoy tan agotada de ser mamá que no puedo más! Quizás, a alguna mujer se le ocurría expresarse así en caso de sentirse muy segura frente a un(a) confidente; pero, he notado que muy pocas tienen la osadía de admitirlo con franqueza de la misma manera que lo harían si se tratara, por ejemplo, de un trabajo.
No obstante, la fatiga maternal es real. Le ocurre a casi todas las madres con mayor o menor frecuencia dependiendo de las circunstancias.
Para la mujer que se ha quedado sola criando sus hijos o que, sin estar sola, lleva la responsabilidad de la crianza sobre sus hombros, a veces para ella ser madre es mucho. Mucho compromiso, mucha inversión de tiempo y energías, mucha carga, mucha paciencia, mucho desgaste, mucho de todo. Y si le sumamos a esto las mil y una demandas del diario vivir en estos tiempos, las madres pueden llegar a sentirse muy sobrecogidas ¡y con sobrado derecho!
Ahora bien, no porque una madre se sienta extenuada tiene el derecho a verbalizarlo, puesto que aún ese es un tema tabú. El admitir NO poder cumplir con los deberes de ser esa madre que el mundo, el marido, la familia, los hijos, la sociedad, la cultura, etc., espera de una, es algo muy vergonzoso y casi imposible de expresar a todo pulmón. Desde aquellas madres que están pasando por una profunda depresión postparto, las cuales están experimentando –como se sabe- pensamientos suicidas y/o homicidas, hasta las que únicamente están pasando por un mal día, las madres se cohíben a menudo de llamar al pan, pan y al vino, vino. Tienen miedo de que las juzguen como MALAS MADRES, porque, y como solía decir una fallecida amiga mía “¡si es mala madre, ¡es una degenerada!”.
Resulta que el miedo a este estigma, a que le pongan a una el título de mala madre es tan grande, ¡tan insultante! que las mamás deciden callar. Es mejor tragarse las lágrimas de frustración junto con la depresión, la fatiga, el llanto, las noches mal dormidas, los bajones hormonales y los cientos de otras razones para que una madre llegue a estar exhausta, y optar por un: pues mejor no digo nada.
Sin decir nada muchas logran salir de ese mal día o de ese hoyo y siguen siendo madres on and off por el resto de su vida. Hay otras que le piden ayuda a terceras personas. Muchas se descargan en los hijos, haciéndoles pagar la culpa de su incapacidad para lidiar con sus propios tabúes y silencios. Otras toman antidepresivos, o beben alcohol escondidas en su closet, o se escapan con un amante o se vuelven amargadas o sabrá Dios qué.
Lo cierto, es que las madres son gente común y corriente. Ellas también se hartan de la ENORME misión que es la maternidad. Debajo de la postura perpetua de abnegada, hay una persona con las mismas impaciencias e imperfecciones que tú y que yo. Pausemos un instante para verla. Abramos un paréntesis, suspendamos las expectativas y tomemos nota en ese momento de lo que ella necesita. Tal vez, es algo tan simple como una siesta, tan poderoso como un abrazo o tan leve como una mirada de reconocimiento, e incluso, ¿por qué no? un fuerte aplauso.

Magisterio en crisis

De Hergit “Coco” Llenas

Cuando la sociedad machista permitió que la mujer saliera de su casa a trabajar, las estudiantes de la época no contaban con muchas opciones. Así, ciertas áreas se caracterizaron por darles entrada con mayor facilidad. Entre las alternativas más populares del entonces, se encontraban ser secretaria, enfermera o maestra. Hoy nos ocuparemos de la última.

En vista de que no podían convertirse en astronautas, cirujanas o gerentes de empresas, las mujeres ocuparon un gran espacio en el mercado laboral de la enseñanza, el cual recibió un flujo masivo de personas brillantes. Esto convirtió el gremio en uno desbordante de talento y, a la sazón, prestigioso. Además, otro aspecto positivo, fue la mucha variedad de aquellas que se dedicaron a la instrucción: mujeres de las zonas urbanas y rurales, blancas (las más) y negras, de clase media y media-alta, todas aportando su grano de arena.

No obstante, con el pasar de los años, la variedad y cantidad mermó. A medida que las mujeres se fueron abriendo camino y destacándose en otros ámbitos, el magisterio fue perdiendo su capacidad de reclutar la crème de la crème. Al vacío que produjo este éxodo, no se la ha encontrado todavía una solución. Por eso, este país sufre de un déficit de profesores tal, que cada año escolar las escuelas públicas abren sus puertas con un alto número de maestros sustitutos quienes tratan temporalmente de suplir la demanda y ¡no alcanzan!

No solo el problema es cuantitativo, si no que es también cualitativo.
¿Cómo motivar la gente más capaz a dedicarse a enseñar? Quienes han nacido con la vocación innata de servicio y amor por los niños, se motivan -casi- solos, aunque no son mayoría.

¿Y el resto?… El resto podría animarse si existieran buenos incentivos. ¿Es el salario un buen incentivo? En general, los educadores ganan menos en comparación con los profesionales de otras carreras. Existen algunas excepciones, por supuesto. En lugares como Alaska y New York el sueldo de un maestro es el doble que en Mississippi. Y de ahí que los miembros el sindicado de maestros salieran a protestar contra la práctica de asignarles pobres remuneraciones y se tiraran a la calle vestidos de rojo-ira en Arizona, Virginia, California, Oklahoma, entre otros Estados.

¿Prestigio? En países de Europa y Asia ser maestro escolar es muy respetado. Los colegios de educación escogen sus candidatos con rigor. Los preparan hasta alcanzar un grado de maestría y, una vez contratados, les pagan jugosamente. En los Estados Unidos, no tanto. Ni tanto rigor ni tanta preparación y ¡de seguro! tampoco mucha compensación.
El problema, como vemos, no es única y exclusivamente un asunto de dinero. Con suerte, al subir los salarios se aplacarán un poco las cosas. Aunque no hay garantía. En Arizona, los maestros recibieron un incremento de un 19% y luego, igual paralizaron la labor, cerrando cientos de escuelas. ¿Por qué?… Las razones no son del todo claras.
Lo cierto es que hay una crisis real de falta de educadores, de retención y de valoración de los mismos. Esta crisis no es de ahora y no mejora. Como sociedad cabe preguntarnos, aparte de huelgas, ¿qué haremos para resolverla?

La educación prohibida


De Hergit “Coco” Llenas

Un ideal es una aspiración de perfección, digo parafraseando a José Ingenieros. Quienes viven la vida por un ideal se diferencian de los demás porque “todo idealista sabe distinguir lo malo que observa y lo mejor que imagina. Los mediocres aprecian el más y el menos, pero nunca distinguen lo mejor de lo peor”. Estos últimos son los mediocres. Todos los avances de los disponemos hoy han nacido de una abstracción, una idea, un ideal y ese ideal no se queda estático, sino que en su naturaleza misma existe la semilla de una continua expansión. De manera que, una vez alcanzado surge un nuevo ideal, un nuevo intento/invento que anhela niveles inalcanzados de perfección que se asumen como alcanzables y posibles.
En un momento de la historia, el ideal de la educación escolar era proveer a todos por igual y gratuitamente acceso al conocimiento necesario para que el individuo se convirtiera en un ente productivo y pudiera vivir una existencia plena. En la actualidad, ese ideal a veces se cumple y a veces no. Las estadísticas hablan por sí solas y muestran que donde menos se ha cristalizado esta visión es en el seno de las comunidades más desposeídas: los pobres –en general-, y más específicamente los pobres Hispanos y los Afro-americanos.
De ahí que naciera un nuevo ideal, cuyo planteamiento supone que debe haber más, más acceso, más variedad, más modelos; es decir pluralidad. Hay pluralidad a la hora de elegir, por ejemplo, una universidad. Cualquiera puede ir a una universidad local o lejana, estatal o privada, virtual o de cemento, la mañana o por la tarde, etc.
Sin embargo, cuando se trata de la educación de K-12, nuestros niños han tenido, básicamente y con pocas excepciones, una sola forma de ir a la escuela: la asignada por el sistema, por las mañanas, dentro de su código postal.
Unos cuantos insurrectos han dado la espalda este estándar y han optado por educar sus hijos en el hogar. Estos rebeldes siguen creciendo y sobre la modalidad de educación que ellos ejercitan se hizo un documental llamado La Educación Prohibida que explora este tema con (más o menos) acierto. En los Estados Unidos, home-based schooling, como se conoce en inglés, está popularizándose. No obstante, estos padres que han agarrado el toro por los cuernos representan cerca de un 1% de la población escolar total. A parte de estar muy comprometidos con la experiencia de aprendizaje de sus niños, esta pequeña masa suele caracterizarse por un desprecio hacia los sistemas, con sus imposiciones, normas y mandatos. No les interesa ser parte de nada. A la sazón, pocas veces se les ve cabildeando o empujando una agenda. Según como se les vea, se puede decir que sufren ¡o gozan! de una desconfianza visceral hacia Big Brother.
Para el resto de los inconformes, se creó otro ideal, plural, que busca nivelar el terreno de juego entre los que tienen y los que no. Se llama libre selección de escuela u opción escolar y ésta busca empujar las fronteras de la educación gratuita más allá de las cuatro paredes de la escuela gubernamental y ese, digo yo, es un ideal de expansión y progreso.

Si me das, yo también te doy

De Hergit “Coco” Lenas

La introducción de un proyecto de ley que ayudaría a familias a pagar por una escuela privada fue anunciada la semana pasada por la Secretaria de Educación Betsy DeVos, quien busca expandir de esa manera el menú de opciones a la hora de los padres elegir donde enviar sus hijos a estudiar. Este proyecto aspira a ser un nuevo cauce de ingresos el cual emplearía las estructuras de programas estatales de este tipo, ya existentes en diversos Estados de la nación norteamericana, para que personas y/o empresas puedan hacer contribuciones a organizaciones sin fines de lucro conocidas como Scholarship Granting Organizations o SGOs, como se les llama por sus siglas en inglés. Éstas, a vez, redistribuirán las recaudaciones en forma de becas. Por su parte, los padres podrían solicitar sus becas a través de los procesos establecidos por las SGOs y una vez aprobados, pagarían por la colegiatura de una educación privada tanto a nivel de la primaria como de la preparatoria. Así mismo, podrían emplear estos fondos para cubrir la matricula en institutos técnicos y vocacionales.
Por otra parte, los donantes recibirían un incentivo que consiste en un crédito federal no reembolsable dólar por dólar, que es decir: por cada dólar donado se les otorgaría un dólar de crédito ¡y ni un centavo más! cuando hagan su declaración de impuestos. O sea, que con esta ley los mecenas y filántropos recibirán un crédito por sus contribuciones.
Este plan inyectaría cinco mil millones de dólares anuales a estos programas, sin tocar los presupuestos destinados a mantener las escuelas públicas, ni alterar los montos invertidos en aquellos estudiantes que asisten a una escuela pública.
Además, los estados decidirían si quieren o no participar de esta iniciativa. De acuerdo a esta propuesta de ley, si optan por participar, los estados estarían obligados a otorgar un 90% de las recaudaciones en forma de becas y el 10% restante se emplearía para los gastos relativos a correr estos programas: personal, campañas de concientización, gastos administrativos y demás.
La propuesta fue auspiciada por el Senador Tez Cruz y el representante Bradley Byrne y se la conoce como la Education Freedom Scholarships. Ellos tienen ahora la tarea de lograr que pase por las diversas cámaras y comités para su aprobación. Vale aclarar que esta propuesta no pretende crear un nuevo programa federal, sino crear una nueva forma de emplear los códigos fiscales.
Suponiendo que les vaya bonito, lo cual no es garantía dado el clima imperante en las colinas de Washington D.C., esta nueva fórmula facilitaría la creación de más oportunidades y más beneficios económicos para millones de estudiantes que quisieran- pero no pueden- acceder a una educación privada.

Tres suicidios en una semana

De Hergit “Coco” Llenas

Entre los adolescentes de 10 a 14 anos, el suicidio es la segunda causa de muerte, superando la tasa de mortandad por accidentes de tráfico la cual solía ser la razón más común de fallecimiento entre los jóvenes. Este fenómeno ha recibido mucha atención recientemente a raíz del suicidio de dos niños sobrevivientes de la masacre ocurrida en Marjory Stoneman Douglas High School en Parkland (Florida), así como la defunción del padre de otro estudiante que perdió la vida durante el tiroteo ocurrido en Sandy Hook Elementary (Connecticut).
Aunque estas tragedias han traído de nuevo el tema sobre el tapate, lo cierto es que hace tiempo ha habido un problema largamente ignorado, cuya incidencia viene en aumento desde 1999, según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los EEUU.
De hecho, todos los días en este país se suicidan 22 veteranos de guerra (Department of Veterans Affairs) y se cree que el número es aún más alto debido a que no siempre se reportan las muertes como suicidios. Por dondequiera se está hablando de los síntomas que presentan los afectados: depresión, ansiedad, aislamiento, falta de sueño, falta de energía, desesperanza, consumo de alcohol y drogas, entre otras señales. De lo que no se habla es ¿qué hay detrás del síntoma?
Como sobreviviente de una crisis depresiva y como testigo presencial de una historia familiar de depresiones agudas que data ya de cincuenta años, me consta que nuestra sociedad y nuestro tiempo no sabe cómo resolver el dilema del depresivo y mucho menos si presenta tendencias suicidas. A una crisis existencial se le está dando una solución de forma y no de fondo. La forma de apaciguar una persona que perdió el amor por la vida es medicándola, pero en el fondo el problema sigue sin resolver.
¿Cuál es raíz del problema?… lanzar al aire una teoría que aplique a todos por igual sería insensato. Por eso, me enfocaré en la experiencia de mi recuperación. A pesar de que los medicamentos pueden temporalmente ayudar a salir del hoyo, no evitan que se vuelva a caer en él. Como si se tratara de una batería descargada, una dosis embotellada de happy pills posee la capacidad de darte un empujoncito para poder arrancar. No obstante, seguir andando a fuerza de ellas es insostenible a largo plazo por mil razones que merecen una conversación aparte.
El triunfo sobre mis tendencias depresivas-suicidas nació gracias a la descodificación. Sencillamente, tuve que reprogramarme mentalmente y reconectarme espiritualmente a fin de empezar a ver el vaso medio lleno y no medio vacío. Es un ejercicio de gratitud, de apreciación por cada día, de clavarse con uñas y dientes en el AHORA que requiere un deseo genuino de mejorar la calidad de nuestra existencia. (Léa El Poder del Ahora de Eckhart Tolle).
Al principio, la disciplina es capital, porque para romper el disco rayado de un dialogo interior dañino y crear un nuevo discurso hay que ejercitar a diario el músculo de la voluntad. Es un trabajo individual, interior y sobretodo indispensable para volver a gozar a plenitud del privilegio de estar viva.

Educación sexual en las escuelas

De Hergit “Coco” Llenas

La taza de jóvenes embarazadas en los Estados Unidos es significativamente más alta que la de otros países industrializados. Mientras que en Holanda 14 de cada 1,000 chicas se embaraza a temprana edad, aquí la cifra es 57 de cada 1,000.
No obstante, en aquellos Estados donde se enseña educación sexual usando términos biológicos precisos, las tazas son más bajas. Por ejemplo, en New Jersey, se requiere presentar la educación sexual en terminología médica y resulta que sólo 14.8 de cada 1,000 chicas quedan embarazadas; en contra posición: Mississippi, donde no es mandatario explicar las cosas muy claras, ¡sorpresa! 42.6 de cada 1,000 adolescentes quedan encinta año tras año.
Gracias al movimiento conocido como #MeToo, el tema de educar sexualmente a los estudiantes está tomando envergadura, pero de manera irregular. Esto se debe a que cada Estado lo está haciendo a su manera. “La educación sexual todavía se mantiene como un mosaico de sistemas dispares que varían profundamente de Estado en Estado”, dijo Nora Gelperin quien es la directora de Educación Sexual y Entrenamiento de la Juventud para una organización que defiende el concepto de una educación sexual honesta. Y por honesta, aclara, “es que vaya más allá del uso de preservativos u orientaciones sobre enfermedades venéreas y abarque –además- aspectos éticos de las relaciones y también cómo protegerse y planear para el futuro”.
Únicamente 24 Estados exigen educación sexual en las escuelas. De estos, 10 demandan el uso de lenguaje médico, según el Guttmacher Institute. Los restantes 26 Estados no están legalmente obligados a impartir este tipo de docencia ni a llamar al pan-pan y al vino-vino.
Entre estos últimos, puede que se reemplacen las clases de orientación y educación sexual por políticas de abstinencia, aunque “los estudios han demostrado que confiar exclusivamente en la abstinencia no reduce el riesgo de embarazo a destiempo ni el ritmo de actividad sexual en los adolescentes”, según explicó Catherine Brown, una investigadora del Center for American Progress, es una organización de tendencias liberales.
De hecho, John Santelli, investigator de cabecera en Columbia University, enfatiza que los estudiantes deben aprender a “comunicar su consentimiento, a reconocer y emplear un protocolo de permisos mutuos, incluyendo la negación y el saber evitar avances físicos, verbales y sexuales”. Alineados con esta visión, en Oklahoma, se introdujo una ley conocida como Lauren’s Law que requiere entrenar a los maestros en cómo impartir clases sobre el consentimiento y la salud emocional de las relaciones.
En California, los distritos están implementando el acto Healthy Youth, el cual demanda la “integración y comprensión de material sobre salud sexual y prevención de SIDA que sea detallada e inclusiva” para los estudiantes de intermedia.

A pesar de no haber uniformidad y aunque reina la desinformación, con el movimiento #MeToo, junto con la aplicación de nuevas leyes, está consiguiendo concientizar a más jóvenes en nuestras comunidades. De todas formas “creo que va a tomar tiempo…tendrá que haber una evolución en las normas y un mayor entendimiento de lo que es necesario hacer para ayudar a los jóvenes a comprender lo que son las relaciones íntimas”, concluyó la señora Brown.
Mientras ese día llega, ayudaría que los padres les hablen a sus hijos sin tapujos de este tema, porque al fin y al cabo ¿no vale más prevenir que lamentar?