Coco'sWords

Hablemos de educación

Cada 26 segundos un estudiante se sale de la escuela

Al principio, todo movimiento necesita un padrino que mueva los hilos, pues un cambio de conciencia colectiva no se convierte en ley de no contar con la ayuda estratégica de ciertos aliados. Sin ellos, sería quijotesco buscar renovar o reinventar las condiciones del momento. Por eso, cada vez que nace una idea hay que formar un ejército de creyentes que compartan el mismo ideal y hay que encontrar una fuerza o mecanismo de poder que la empuje.

Hace muchos años atrás, surjió la idea de que todos los seres humanos somos iguales sin importar el color de nuestra piel. Al principio fue como una pequeña chispa. Con el pasar del tiempo, la visión de acabar con la esclavitud que compartieron un grupo de rebeldes resonó con más y más personas. Eventualmente, este movimiento encontró un padrino en el presidente republicano Abraham Lincoln. El 22 de septiembre de 1862, Lincoln emitió un decreto presidencial mediante el cual se declaró la emancipación de los esclavos.

De igual manera, el 28 de junio de 1969 un pequeño grupo de chicos se enfrentó a la policía en Greenwich Village, New York. Estos dijeron BASTA al acoso policial y con este gesto de protesta empezó el final de la opresión oficial ejercida sobre la comunidad LGBT. Aunque tomarían unos cuarenta y tantos años hasta que la Suprema Corte de los Estados Unidos declarara legal el matrimonio entre personas del mismo sexo. Entonces, los padrinos que defendieron este movimiento vinieron de la izquiera liberal. Es decir, del partido demócrata.

En ambos casos, la causa necesitó del apoyo de un partido político que la adoptara y luchara por empujar su merecida validación. Así, la justicia prevaleció hasta que las voces de estas comunidades fueron reconocidas en todo el país. Hoy día, la ley no permite que se discrimine contra uno u otro grupo. 

En el campo de la justicia social, todavía quedan muchas batallas por librar. Una de ellas, es la falta de acceso que sufren los sectores menos favorecidos cuando se trata de una educación de alta calidad para sus hijos. El movimiento que empuja una revisión del staus quolleva el nombre de School Choice u Opciones Escolares. Este plantea la pluralidad de opciones en la educación escolar, de forma tal que los estudiantes no estén predeterminados a asistir a un plantel escolar basado solo en la dirección dónde viven. El padrino que defiende este ideal es el partido republicano, salvo en unos cuantos Estados donde el apoyo ya es bi-partidario. 

En el resto de la nación, los demócratas se han alineado ¡por treinta años! en cerrada oposición contra la apertura de la educación escolar a otros modelos que no sea el mismo de los tiempos de la abuelita. No obstante, el concepto de Opciones Escolares es cada vez es más conocido y aceptado. 

Como en el caso de los dos movimientos citados arriba, se espera que en el futuro la libre selección de escuelas a través de opciones escolares se convierta en la orden del día; o sea en una práctica legal que reinvidique el derecho de todo padre a escoger el mejor medio ambiente para sus niños. Para alcanzar ese ideal, las voces (o votos) tendrán que crear un eco en la conciencia colectiva lo suficientemente grande y poderoso, que sea capaz de cambiar el panorama de la educación escolar para siempre. Mientras llege ese día, cada 26 segundos un estudiante abandona la escuela.

Mes de hispanidad

En este mes que celebramos la Hispanidad, queremos aplaudir la labor que las madres hispanas están haciendo en pos de avanzar la educación de sus hijos. En la mayoría de hogares de habla hispana, es mamá quien se ocupa de los quehaceres escolares de sus hijos e hijas. Y son ellas las que están (casi siempre) hablando con las maestras, abriendo las mochilas, indagando sobre la conducta de los niños y buscando soluciones para los retos que la vida escolar les supone. ¿Quién conoce a un niño mejor que su madre?
La madre observa, cuestiona, aboga, pelea y decide por el bienestar de su familia y para que su descendencia florezca y prospere. Mi madre es una esas madres que no aceptaba un no como respuesta. Mi madre entendía que el mayor tesoro que podía dejarnos era una buena educación. Y por eso movió cielo y tierra para que mi hermana menor y yo pudieramos asistir a escuelas de alta calidad. No solo le importaba que pudieramos aprender a leer y a escribir, además le importaba que aprendieramos aquellos valores que forman los pilares de un ser humano capaz de sentir humanidad y vivir con respeto, amabilidad y un claro compás moral.
De no haber sido por las carreras de mi madre, jamás hubiera podido acceder al nivel de formación que recibí y cuya función principal ha sido el abrir las puertas de muchas oportunidades profesionales y vivenciales. Debo gran parte de lo mejor de mi vida a las bases que dicha formación me regaló.
Y así como lo hizo mi mamá, en este momento hay millones de madres Latinas haciendo una loable labor para asegurarse que el futuro de sus hijos esté asegurado a través de la educación.
Estas son las inconformes, las inquisidoras, las que saben que nadie viene al rescate de sus hijos con el ímpetu y la pasión que ellas lo hacen. Estas madres son las que están respondiendo en las encuestas que quieren más, que sus hijos merecen más, que el sistema tiene que dar más y que la responsabilidad de educar a cada uno de sus hijos no debe recaer sobre los hombros de un solo sistema.
De ahí que, al ser encuestadas, las hispanas junto con los millenials y las familias afro-descendientes dicen apoyar en cifras sobre el 70% la idea de las opciones escolares, cuyo propósito es suplir a los estudiantes de este país con una pluralidad de alternativas que se ajusten a las fortalezas y necesidades de sus niños.
El concepto no es nuevo. En Estados como Wisconsin, la coexistencia de diversos modelos de opciones escolares lleva ya 30 años de implementación. En La Florida, casi 20 años. No obstante, en el resto del país todavía los programas de este tipo brillan por su ausencia. En Tennessee, acaban de emitir un veredicto para anular un nuevo programa de Educacion Savings Accounts (ESA). En Nevada, el liderazgo en poder borró del mapa una ley que data del 2015, la cual creó acceso universal a la libre selección de escuelas a través de ESAs.
En respuesta a la oposición sistemática del gremio que agrupa los maestros, las madres Hispanas se están movilizando para salir a votar. Su objetivo es poner en posiciones de poder a aquellos que, al igual que ellas, creen que una talla no le sirve a TODOS nuestros niños latinos. Así, el voto hispano, como lo fuera el voto obrero del Rust Bell durante las elecciones de hace cuatro años, no debería darse por sentado.