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Hablemos de educación

Las becas de la oportunidad

En su discurso a la nación, hace unos días, el presidente Trump tocó el tema de las Opportunity Scholarships, un programa cuyo nombre técnico es Tax Credit Scholarship o becas de crédito fiscal que llevan muchos años en algunos estados de la Unión. ¿A qué se refiere el presidente cuando habla de las Opportunity Scholarships?

En Ohio, Nevada, Arizona, Luisiana, Florida, entre otros estados, las Becas de la oportunidad están facilitando el traslado de fondos del sector privado a la educación escolar. ¿Cómo funciona esto? Pues es sencillo: por cada dólar que una persona o compañía dona a una organización sin fines de lucro, el donador recibe un crédito sobre su contribución.

En otras palabras, que si donas a una organización que entrega becas (Scholarship Granting Organization o SGO), el Departamento de impuestos (IRS) te retornará total o parcialmente un crédito. En algunos casos, por cada dólar donado recibirás un crédito de 0.50 centavos (si la ley dice que el crédito es de 50%), 0.75 centavos (75%), o dólar por dólar (100%), dependiendo de lo que la legislatura haya establecido para cada estado respectivamente.

A su vez, estas leyes estipulan que los destinatarios de las becas deben demostrar su nivel de ingreso. Este lenguaje se incluyó expresamente para excluir a quienes ya poseen los recursos económicos para pagar por una educación privada. De manera que los beneficiarios de las Opportunity Scholarships sean familias no privilegiadas.

Así, en algunos estados solo califican para la beca aquellas familias cuyo ingreso no excede cierto monto pre-establecido por la ley, basado en la tabla que emite el gobierno federal, conocida en inglés como la Federal Poverty Line. Cada año, el gobierno indica cuáles son los márgenes correspondientes para la subsistencia, de acuerdo con el tamaño de la familia.

Mientras mayor sea el número de miembros, mayor el monto. Las familias que reciben almuerzo gratuito o reducido en las escuelas gubernamentales están muy familiarizadas con este concepto, porque únicamente cuando su ingreso no excede el 185% sobre la línea, pueden sus niños comer gratis o con descuento en la cafetería de la escuela.

Por ejemplo, supongamos que en mi casa vivimos dos personas, mi hijo y yo. Si miro la tabla, encontraré que dice: en una casa compuesta de dos personas, la línea federal de pobreza, o sea el ingreso mínimo para subsistir es, digamos, de $20,000. Si estoy ganando $20,000 dólares al año, me encuentro 100% sobre la línea, si gano el doble ($40,000) estoy 200% sobre la línea y si gano el triple ($60,000), estoy 300% sobre la línea.

De la misma manera, las becas de la oportunidad han sido diseñadas para que tomen ventaja las familias entre un 100% y un 300% sobre la línea, lo cual varía de estado en estado.

La promulgación de una ley federal convertiría este incentivo a las donaciones educativas en algo más homogéneo, ya que el porcentaje de crédito sería fijo, sin variar según el territorio. Al tiempo que permitiría a los filántropos de todo el país donar a cualquier SGO. Los SGO pasarían estas donaciones en forma de becas para asistir con el costo de una escuela privada a familias de la clase media trabajadora, quienes quizás de otra forma nunca tendrían acceso a una escuela pagada.

@hergit11

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Las becas de la oportunidad

LAS BECAS DE LA OPORTUNIDAD

Las Becas de la Oportunidad

Las Becas de la Oportunidad


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Las Becas de la Oportunidad

Las Becas de la Oportunidad

El lugar de las niñas: juguetes y sexismo

POR HERGIT “Coco” LLENAS

Para madres y padres, la llegada de aguinaldos y villancicos supone ir a comprar juguetes para sus hijos. A veces, hacemos este ejercicio sin pensarlo mucho. Así, los legos, aparatos a control remoto —tales como robots, drones y barquitos de alta velocidad— son colocados en los escaparates destinados a los varones, mientras que las tacitas de té, barbies y bebés en miniaturas se venden como mercancía propia para las hembras.
La fuerza laboral más grande del mundo son las mujeres. Ellas ocupan dos tercios de toda la empleomanía del planeta. Y aunque representan el 60% de las egresadas de las universidades, de acuerdo con PwC España, ocupan menos de un 8% del total de puestos gerenciales. ¿Por qué?
Desde la niñez, y gracias a la imposición de modelos patriarcales, a las niñas se les enseña a estar relegadas al espacio interno del hogar. Es decir, juegan a hacer el papel de quien da de comer a un muñeco, cocinan en una estufita de plástico o cambian de ropa a una muñeca anoréxica de grandes senos.
Entonces, desempeñando estos roles, la niña aprende a verse a sí misma como un ente destinado a la reproducción, el cuidado de la familia y un objeto sexual visto desde la perspectiva de unos cuerpos imposiblemente delgados y poco realistas.
Desde el principio de su vida, negándole —sin querer o queriéndolo— el acceso a la aventura, a espacios abiertos, a momentos de creación intelectual, a las niñas se les va adoctrinando para que crezcan entendiendo cuál es “su lugar“. Y dicho lugar no es al lado del varón, sino detrás de él.
A raíz de este desbalance en las dinámicas de poder, está resurgiendo una cuarta ola de movimientos en defensa de los derechos de la mujer. #MeToo y las marchas multitudinarias que están ocurriendo en Chile y España, así como la denuncia de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de que en República Dominicana más de 1,795 mujeres han sido asesinadas por sus novios o esposos entre 2010-19 son algunos ejemplos que ponen en evidencia la profunda crisis de valorización y revalorización de la mujer que
se está experimentando en la actualidad. Eso a gran escala.
A escala privada, en el terreno de familiar, como madres y padres que estamos a cargo de formar la próxima generación de hombres y mujeres, es nuestro deber reflexionar sobre algunas costumbres implantadas que ya no nos sirven.
La que nos atañe hoy día es la situación de desequilibrio en lo referente a los roles femeninos y masculinos a través de la selección de los juguetes que escogemos para nuestras hijas. Al salir de compras estas navidades, detente por un momento a pensarlo, no sea que también te conviertas en otro agente que avanza la perpetuación del problema.
@Hergit11

Juguetes y sexismo: El lugar de las niñas


https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/juguetes-sexismo-lugar-ninas/20191203112549170612.html

Juguetes y sexismo: El lugar de las niñas


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