Canciones del Camino. Canciones de Viajes: Tudela

by hergit11

girasoles

Canciones del Camino: Tudela
Cruzando los pirineos había un ruidoso mamut respirando con trabajo
Subía y bajaba gente en su trayectoria al sur
Oxidando sin premura los andenes colorados
Al frente la juventud con el sobaco mojado
Cargaban mochilas negras, unos jeans agujerados
Sus sonrisas de alabastro son arboles alineados
Mientras que del hombre criollo se observan los dientes cortos
Uno roto, aquel manchado
Por la ventana, de pronto, un carnaval amarillo
Un océano de flores extendido a los costados
Acres y acres al sol cual ballet sincronizado
Los girasoles- soldados- saludan al astro rey con sus rostros deslumbrados
Al transcurrir varias horas, ante los ojos perplejos, se conjura lo archi-urbano
Grises, sobrepoblados, edificios de balcones olvidados
De algún alambre escapado
Un calzoncillo suicida va rodando en la cuneta por el suburbio atestado
Bajo la luz segadora, pinchadas a un destino infrahumano,
Las sábanas aletean en protesta contra el viento del verano
Al cumplir con sus horarios, la multitud va llenando con hastío los espacios:
Rumor, largo silencio, bostezo, sudor dorado
Cuando llego a mi destino, una sonrisa compinche sobre andén esperando
Es la atalaya, una diva, mi amiga Pérez Rozano
En esos tiempos remotos, que no lo parecen tanto
Tocaba cambiar moneda al pasar del otro lado
Con el comercio y los bancos a hacha y machete cerrados
Mis pobres francos no valían ni su peso en el mercado
Por eso la Mendiguetti pago la estancia, los platos
Los pormenores -confieso- son de todo, menos claros
Acaso estas memorias cual miserable bagazo
Están bañadas en vino, en las voces de muchachos
Sí recuerdo, claramente, la víctima de un porrazo,
La gente, conversadora, saltando de gancho en gancho
Los hombres contando chistes,
Las chicas, en pleno asalto
A la seis, quizás las ocho,
-perdonad mis malos pasos-
Encaramada los veo correr
Cual rio blanco
Fieras turbadas los siguen
“Muy valientes o muy tontos”
Me quedé pensando un rato

También recuerdo una tía, cansada, refunfuñando:
“Echadle la culpa a Hemingway por los inexperimentados”
Iba muerta de la risa al ver los pobres gringuitos
Huyendo despavoridos, con los rostros deformados

Dormir y comer patatas
¡Y a la marcha, mis muchachas!
Un político influyente nos dio su sombra en la plaza
Al toro le tuve pena
y al hombre respeto y ansias
Torero: ¡cuánta prestancia!
¡Así cubierto de luces se aprecian tus bellas ancas!
España, tierra preciosa,
Qué no te olviden los mapas
Sabor de risas y tapas
Calor de vida exaltada
Y unas majas, mis amigas, que son amigas del alma
Paella pa’ ti y pa’mi
Para siempre
¡Viva España!

Advertisements